CFK visitó a De Vido y tuiteó sobre Gaza
La presidenta Cristina Kirchner hablará este jueves en la Casa Rosada sobre el conflicto con los fondos buitre, luego de que ayer no se llegara a un acuerdo con los tenedores de deuda, en el marco de un acto en el que las provincias volverán a renegociar sus deudas con la Nación.
La ceremonia está prevista para las 18 en el Salón de las Mujeres de la sede gubernamental donde se realizará la firma de los convenios de renegociación trimestral de las deudas que poseen las provincias con la Nación, y se espera que la jefa de Estado aproveche para realizar algún anuncio, señala la agencia NA.
La declaración de cesación de pagos generó diferentes interpretaciones de acuerdo con lo que entendieron los principales protagonistas de las negociaciones por la deuda con los holdouts.
Se espera que el Gobierno convoque a centenares de militantes que coparán la Casa Rosada para respaldar a la Presidenta en medio del duro conflicto con los holdouts, tras el fracaso de la reunión del ministro de Economía, Axel Kicillof, con el medidor del juez Thomas Griesa en Nueva York. En el acto firmarán un nuevo convenio de reestructuración de deuda para los próximos tres meses los gobernadores de las provincias de Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, San Juan, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán.
En la jornada donde la atención estuvo enfocada en EEUU, la Presidente concurrió al Sanatorio Otamendi para visitar al ministro de Planificación, Julio De Vido, que desde anoche permanece internado por una hemorragia digestiva.
Antes, utilizó su cuenta de Twitter pero para responsabilizar al gobierno de Israel por la seguridad del sacerdote mendocino Jorge Hernández, cuya parroquia en Gaza, fue blanco del constante bombardeo de Tel Aviv en la región. "Gobierno de Israel es responsable de integridad física del sacerdote Jorge Hernández y personas asistidas por él" escribió la mandataria en su cuenta personal de la red social y siguió: "El agravamiento de la situación de dichas personas tendría serias consecuencias en la relación bilateral"
Esto ocurre luego de que el ministro de Economía, Axel Kicillof, sostuvo que "la Argentina no está en default", mientras que el mediador judicial Daniel Pollack consideró que es "inminente", al tiempo que la agencia Standard & Poor's bajó la nota de la deuda soberana a "Default Selectivo".
A pesar de que el default no es similar a la de 2001, cuando el desempleo llegó al 25%, representa un escenario que puede profundizar la recesión.
Según analistas y expertos, un default podría afectar el crédito internacional, al sector privado y las provincias, que deben financiar déficits y obras. Eso implicaría menos empleo y también acentuaría la brecha entre el peso y el dólar. Podría producirse una devaluación y acentuarse la inflación, han señalado.