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Temor e incertidumbre en la construcción por parálisis de la obra pública

El titular de la CAC, Fernando Porretta, afirmó que si la clase política hubiese aprobado un fideicomiso para obras de 800 millones de pesos, hoy no habría problemas; y advirtió que el parate puede provocar desocupación. Pérez citó a los empresarios a una reunión este viernes.

Son horas de incertidumbre para los empresarios que se dedican en Mendoza a la obra pública. El Gobierno provincial ha paralizado este rubro por el fallo de la Corte provincial que le impide endeudarse. Francisco Pérez y sus funcionarios llevan varios días "dando de baja" proyectos de diversa índole, incluso la estratégica construcción de viviendas. 

De las viviendas sociales viven en Mendoza muchas empresas consideradas "pymes" dentro del mundo de la construcción. Las más grandes absorben demandas habitacionales de otro tipo, como es el caso de los planes Procrear, que fue destinado a la clase media, en medio de diversos proyectos. Por eso el anuncio que hizo el Poder Ejecutivo respecto de que parará los barrios para sectores menos pudientes cuyo nivel de avance se ubica debajo del cincuenta por ciento puso en guardia a la Cámara Argentina de la Construcción (CAC). 

Su presidente en Mendoza , Fernando Porretta, conoce la novedad desde el lunes, día en que el gobernador Pérez concurrió a la reunión quincenal de la cámara y les comunicó a los empresarios esto. Debido a que el Gobierno provincial no podría asumir la "contraparte provincial" de los planes nacionales de viviendas (un tercio de la inversión total o, puesto en números para este ejercicio, 250 millones de pesos), sólo se continuarán hasta el final las casas con un avance del 75 o 80 por ciento. 

Las que están entre este porcentaje y el 50 por ciento, se analizará si pueden seguir. Pero para las que están a menos del 50 por ciento, habrá "anulación momentánea" o "parálisis", según dicen en el Ejecutivo. 

Expectativas cortadas

Para Porretta, en lo personal, es un momento de emociones mezcladas. Su empresa Ceosa logró junto a Procón SRL la adjudicación de una obra clave para Pérez: la Villa Olímpica en el parque General San Martín por unos 400 millones de pesos. También está arrancando con la segunda etapa del Metrotranvía Urbano, entre Capital y Las Heras. Pero las expectativas para los empresarios de la obra pública son en general malas. 

El lunes pasado fue un día agridulce para ellos. En su condición de autoridad máxima de la CAC Delegación Mendoza, Porretta participaba de la presentación del proyecto del ambicioso tren Trasandino, en una reunión a la que asistieron el empresario Eurnekián, de la Corporación América; y varias personalidades políticas, como el ministro de Infraestructura Rolando Baldasso y el asesor en obras Mariano Pombo, entre otros. 

En medio de ese evento, el gobernador Pérez apareció sólo para dejar caer una mala noticia: habrá parálisis de obras por la falta de endeudamiento. 

Cambio de clima

 El clima cambió desde entonces en el mundo de la construcción y los empresarios están de reunión en reunión, con funcionarios y entre ellos, para analizar lo que se viene.

Anoche las empresas que conforman la Comisión de Vivienda de la CAC estudiaban el panorama después de un encuentro con el presidente del IPV, Omar Parisi. 

La ronda de encuentros oficiales seguirá: la Cámara fue convocada -junto a otras cámaras de Comercio e Industria de la provincia- a una reunión con Pérez en la Casa de Gobierno que se hará este viernes a partir de las 11. Será, según pudo saber este diario de fuentes oficiales, una reunión informativa sobre la situación que vive la Provincia en medio del conflicto que engloba al oficialismo, la UCR y la Corte. 

Pero la CAC ya avizoraba la crisis a comienzos de este año. Por eso sus principales actores salieron a militar, con respaldo del propio gobernador, la creación de un fideicomiso especial de obra pública para salvar los proyectos de las necesidades de caja que se veían venir. 

Porretta y otros dirigentes de la CAC hablaron con todos los medios y visitaron todos los partidos en los calurosos días de enero. En algún momento, el titular de CEOSA asumió el costo de quedar ligado a Pérez por apoyar que se tomara endeudamiento para armar el fideicomiso de obra pública. Pero la idea al final quedó en la nada, ya que nunca se sancionó el presupuesto 2014 y menos aún un fondo especial para obras. 

Hoy sólo quedan lamentos por lo que no se hizo y renovadas preocupaciones por la probabilidad de que el parate de las obras genere desocupación en Mendoza. "Si hubiéramos hecho el fideicomiso, esto que nos ocurre no nos pasaría porque estarían asegurados los fondos. Con 800 millones de pesos nos alcanzaba, pero no hubo decisión política de nadie", se quejó el empresario ante la consulta de MDZ. 

Y agregó: "Si no hay plata, se van a caer miles de puestos de trabajo". La cantidad no fue precisada, pero podrían estar en riesgo entre miles de puestos. 

Hoy la construcción absorbe en Mendoza unos 18.500 puestos de trabajo, de los cuáles 11.500 son trabajadores registrados y unos 7.000 están en negro. 

Los fideicomisos de obra pública, aseguró Porretta, se implementaron con éxito durante la gestión de Julio Cobos. Dijo que las obras de aquella época fueron terminadas en el gobierno de Jaque, sin problemas, a salvo de las urgencias financieras, debido a la protección que brindaba el marco legal. 

Pero los tiempos que corren son mucho menos previsibles para la actividad.