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Lo que se robaron en Protección Ambiental

Desde escritorios, sillas, armarios y equipo GPS hasta inventarios y cámaras de foto desaparecieron misteriosamente de dos oficinas de esa dependencia. Tribunal de Cuentas lo detectó y dispuso una multa de $9.149 a tres funcionarios. Un listado de lo robado.

Dentro del Ministerio de Tierras, Ambientes y Recursos Naturales de Mendoza hay ocho organismos: uno de ellos es la Dirección de Protección Ambiental. Su labor consiste en hacer tareas de prevención y control de la contaminación ambiental, como también en ejercer el poder de policía ambiental en el territorio provincial.

En el fallo nº 161148 del 7 de mazo último, el Tribunal de Cuentas de Mendoza dispuso “formular cargo en forma conjunta y solidaria” a los ingenieros Alberto Debandi, Juan Carlos Kohn y Fanny Noemí Prado por la suma de 9.149,06 pesos, por ser “responsables de la faltante” de 19 bienes correspondientes al área Técnica de Protección Ambiental y de otros 7 de la oficina de Operaciones del mismo organismo.

Estamos hablando de tres escritorios, tres sillas, dos cargadores de pilas, tres cámaras fotográficas, dos bibliotecas, un GPS, dos armarios, un grabador tipo periodista, y un lector de CD ROM interno y tres inventarios. Así lo describe el documento emitido por Tribunal de Cuentas, en un fallo sobre la rendición de cuentas de la gestión administrativo-financiera y patrimonial correspondiente al ejercicio 2012.

Pero no sólo eso: también se detectó la ausencia de dos notebook valuadas en $2.219 y $3.699 en el sector Informática. En este caso, la respuesta de Protección Ambiental al Tribunal de Cuentas fue que se “estaban realizando los trámites para dar de baja dichos bienes” . Sin embargo, Tribunal de Cuentas consideró esta acción como “extemporánea”.

El documento (ver PDF) agrega que “se constató el faltante de una computadora portátil” nada más y nada menos que “en el despacho del Director”.

 

De estos bienes, lo más caro son las cámaras fotográficas y el equipo GPS, mientras que escritorios, sillas, y mesas apenas valen un peso. 

En el área Residuos Peligrosos se constató “el faltante por robo” de una computadora portátil valuada en 2.219 pesos y en la dependencia Petróleo, la de tres cámaras fotográficas valuadas en $1.749, $2.219 y $659. En estos casos, el Tribunal de Cuentas informó que Protección Ambiental “no aportó la documentación que permita esclarecer los hechos”.

Por último se detectó que el inventario de Bienes de Uso no se actualizaba desde noviembre de 2011. En ese entonces aún no se había creado el actual Ministerio de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales.

La sanción económica no fue por lo robado

El ingeniero Ricardo Debandi estuvo a cargo de Protección Ambiental de enero a mayo de 2011 y el licenciado Juan Carlos Kohn, del 9 de mayo hasta el 20 de diciembre de 2011. El actual responsable de esa dirección del ministerio que conduce Guillermo Elizalde es el ingeniero Gonzalo Dávila: dice que Debandi ya no trabaja para el Estado provincial y del otro, no sabe. Pero lo que sí confirmó fue que lo desparecido fue robado, que de lo robado hubo denuncias en oficinas fiscales y que la suma de dinero que deberán abonar los tres tres sancionados por el Tribunal de Cuentas no fue por lo robado, sino porque no hicieron el inventario a poco de suceder esto.

“Cuando en abril de 2013 llegué a la Dirección dispuse hacer una revisión de todo el inventario. A la vez me di cuenta de que faltaban algunas computadoras, cámaras de fotos y GPS. Tras averiguar, ordené hacer una investigación administrativa por cada uno de estos bienes y empezaron a aparecer denuncias policiales de que habían sido robados (no conozco las circunstancias porque en ese entonces yo no estaba en la Dirección). Y estas denuncias eran constantes. Con eso terminamos la investigación administrativa”.

Este caso llegó a un portal que difunde los informes de los organismos que controlan el trabajo gubernamental (El Auditor Info) y la sensación que deja es que no se trató sólo de un hecho de corrupción, sino también de complicidad, ya que en aquellos es muy probable que alguien (o algunos) hayan visto a sujetos salir de esa dependencia llevando objetos demasiados visibles (como escritorios y bibliotecas).  Y como se dice en la jerga, "la dejaron pasar".