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Roby amenaza con su renuncia

El principio de acuerdo alcanzado el jueves entre el Gobierno y los gremios de Salud provocó una crisis grave en el gabinete. El ministro Matías Roby tuvo que entregar la bandera de los topes salariales pero agita su salida si Pérez acuerda la devolución de los días de huelga no trabajados. "Si se devuelven los días, hasta acá llegó mi amor", dijo a MDZ.

Lejos de un acuerdo con los gremios, el ministro de Salud, Matías Roby, agitó el fantasma de su renuncia si, entre otras cosas, el Gobierno decide la semana próxima darle curso al pedido sindical para que se devuelvan los días de paro que fueron descontados de los salarios de los trabajadores.

"Lo que va a marcar mi futuro será devolver o no los días. Independientemente de lo que se arregle (en otros niveles del gobierno) eso yo no lo voy a hacer. Mi intención es avanzar en la reforma del sistema y, si se acepta la devolución de los días descontados de paro, hasta acá llego mi amor", lanzó el funcionario ante la consulta de MDZ.

El jueves por la madrugada, tras varias horas de negociaciones, el gobierno logró un impasse en la crisis desatada en los hospitales públicos y presentó una oferta salarial que ATE y AMPROS se comprometieron a analizar el lunes próximo en asambleas y que incluyó, entre otros puntos, un aumento del 34,5% en el salario básico.

La rosca contra reloj encarada por el vicegobernador Carlos Ciurca y por el ministro de Gobierno, Rodolfo Lafalla, no desactivó el conflicto y los paros en los hospitales siguieron. Pero sí alcanzó para que al menos Raquel Blas e Isabel del Pópolo, las representantes de ATE y AMPROS respectivamente, se comprometieran a levantar el acampe que habían instalado a modo de protesta en la puerta de la Legislatura y que amenazaba con enturbiar la presentación de Francisco Pérez ante la Asamblea Legislativa el 1 de mayo.

Pero la victoria fue pírrica. La protesta se levantó, Pérez habló tranquilo, aunque eso desencadenó una crisis profunda en el gabinete que terminó acorralando a Roby contra la renuncia. Y esto por una razón: el gobierno, con aval del gobernador, entregó a los sindicatos el tope salarial de aumentos de $5.500 para los sueldos más altos que el ministro había sostenido con firmeza.

Pero hubo más. Los sindicatos fijaron como postura levantar los paros, con la condición de que el gobierno no descuente los días no trabajados. Para Roby, esto ya es demasiado.

"Yo no pensé en ningún momento en irme. Ahora, si alguien dice que hay que devolver los días, hasta acá llegó mi amor. No hay ninguna posibilidad", amenazó el ministro.

La crisis encontrará seguramente su destino el lunes, cuando lleguen las definiciones. Una parte del Gobierno, con Ciurca y Lafalla al frente, apuestan por levantar los paros. Roby, quien además preanuncia más medidas reformistas para la semana próxima, advierte que su fin está cerca en el gabinete si el Poder Ejecutivo cede ante los gremialistas.