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Costará $240 millones más hacer la ruta a Potrerillos

Es un tramo de solo 2 kilómetros que unirá Cacheuta con la villa, cuya construcción está paralizada desde 2008 porque el gobierno de Julio Cobos la proyectó mal. Las demoras hicieron que de los $63 millones originales se pasara a un presupuesto de $304 millones que incluso, desde julio, podrían ser más.

Un ruta estratégica desde de punto de vista turístico y que solo mide 2 kilómetros, le terminará costando a Mendoza $240 millones más de lo previsto, luego de ocho años de idas y vueltas y de que se comprobara que el proyecto que había realizado la provincia en su momento no servía.

El pasado fin de semana el ministerio de Infraestructura hizo el llamado a licitación pública nacional e internacional para la construcción del tramo de la ruta 82 que conectará la localidad de Cacheuta con la Villa de Potrerillos, cuyas obras están paralizadas desde el 22 de septiembre de 2008 ya que el proyecto original tenía un defecto: cuando se diseñó el trazado, durante el gobierno de Julio Cobos, se lo hizo a través de un cerro que no resistía la construcción de un túnel.

El domingo y el lunes, el Gobierno anunció el llamado a licitación y presupuestó la obra en $304 millones y anunció además el acto de apertura de sobres para el próximo 11 de julio. La licitación original, realizada en 2006, fue adjudicada a una UTE de empresas que inició los trabajos pero que dos años después los detuvo. El presupuesto fue en aquél entonces de $63 millones.

En ambos casos, en el pan frustrado de 2006 y ahora, la ruta entre Cacheuta y Potrerillos se construirá a través de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Este camino era una de las obras complementarias que la provincia encaró tiempo después de la construcción de la presa Potrerillos y con financiamiento internacional (el recordado préstamo del BID por U$S 75 millones que se acreditó en 2005 y que se denominó "Mendoza Productiva) se le adjudicó a la UTE conformada por Homaq SA, Rovella Carranza SA y Panedile SA que, tiempo después, paralizó los trabajos argumentando, entre otros motivos, que el proyecto realizado por la Provincia está mal hecho.

Uno de los asuntos más controversiales de aquella época fue que, a pesar de que habría estado al tanto de esta situación desde el principio, la empresa perforó la montaña y avanzó con la construcción de  un túnel que conducía hacia ningún lado. En las laderas del cerro, el tipo de roca encontrado hacía imposible el avance de la ruta, con lo cual quedó descartado que un camino pasara por allí. Eso sí, la UTE certificó ese trabajo y lo cobró.

Otro de los problemas fue que la empresa que hizo el dique, CEMPPSA, recomendó no permitir el tránsito sobre el coronamiento de la presa por motivos de seguridad y porque allí están instalados los sensores electrónicos de la presa, que podrían ser robados o dañados.

Ante esto, en setiembre de 2008 y ya durante el gobierno de Celso Jaque, la construcción de la ruta se paralizó y se inició una larga discusión que obligó al entonces gobernador a prometer que, antes de irse del poder en 2011, el tema iba a quedar solucionado.  Pero nada de eso pasó.

Casi seis años después, la obra vuelve al campo de las promesas tras la obtención de un nuevo préstamo del BID.

Hace unos días el ministro de Agroindustria, Marcelo Barg, anunció que la entidad financiera internacional había acordado en Washington el otorgamiento de un crédito a Mendoza por U$S 50 millones que serán destinados en buena parte para la construcción del tramo de la discordia sobre la ruta 82. Y además, según se comunicó, para ampliar el Mendoza Tic Parque Tecnológico, para realizar el traslado del puerto seco y para la construcción de un parque biotecnológico. Para completar este financiamiento, la provincia deberá aportar U$S 29 millones más.

Pero para poder obtener los fondos necesarios, Mendoza tuvo que cambiar su proyecto. Lo que en principio fue un túnel y un camino que iba a pasar por encima de la presa para unir Cacheuta con Potrerillos, se transformó en un camino de 2.000 metros con un nuevo túnel que se ubicará más al sur que el ideado en un primer momento, que incluirá caracoles de subida, dos puentes y un camino de vinculación con la entrada al actual perilago de Potrerillos.

Eso sí: la obra saldrá más cara. Y se especula que mucho más incluso de los $304 millones que se presupuestaron en esta oportunidad ya que el proyecto fue elaborado en diciembre. Con lo cual se descuenta que, cuando las empresas se presenten en julio, ofertarán hacer la ruta por un costo muy superior al previsto por el Gobierno.