Sin Presupuesto, Costa resistirá hasta junio
El ministro de Hacienda, Marcelo Costa, renovó la esperanza en que el Gobierno logrará aprobar el proyecto de Presupuesto 2014, que está empantanado en la Legislatura desde diciembre y que este semana tuvo otro duro revés: a pesar de que un sector del radicalismo se sentó a negociar un nuevo articulado para la pauta de gastos de este año, llegado el momento de las definiciones todo se vino abajo nuevamente por la negativa del Ejecutivo a verse encorsetado en el manejo del endeudamiento y en la reacción del propio Costa que denunció que la UCR lo quiere obligar a despedir personal.
Pero hacia mediados de año el escenario para Costa se complicará. En primer término, porque deberá hacer frente a los incrementos salariales que se acuerden en paritarias y en julio pagara e aguinaldo que este año significará una erogación no menor a los $600 millones.
Pero el problema central será que, ante la negativa opositora, el titular de la cartera económica no podrá acceder al financiamiento ya que precisa la aprobación de los dos tercios de la Legislatura para hacerlo. Este año, solo para el pago de amortización de deuda, el Gobierno dice que precisa $1.700 millones.
“La verdad es que todavía no nos hemos puesto a pensar cómo vamos a solucionar el tema del endeudamiento. Pero tenemos que resolverlo, sobre todo antes de julio, porque ahí sí la situación será crítica”, analizó Costa.
Una discusión estancada
Hasta hace una semana el Gobierno, legisladores de la UCR y hasta un intendente opositor del Este, Ricardo Mansur, estuvieron negociando un acuerdo para intentar votar el Presupuesto en el Senado que le permitiera a Francisco Pérez endeudarse este año en al menos $766 millones.
De este arreglo siempre estuvo fuera el intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo.
El viernes pasado todo cambió. El sector de la UCR dispuesto a autorizar que Pérez se endeude, puso restricciones al uso de esos fondos que Costa rechazó de plano.
Luego de un puñado de reuniones, legisladores del radicalismo (entre ellos César Biffi, Armando Camerucci y Sergio Moralejo) y dos intendentes del Este (Ricardo Mansur y Mario Abed) que estaban dispuestos a respaldar en el Senado, emitieron el miércoles un duro comunicado. “Ante un gobierno sordo y un ministro necio, no hay acuerdo que alcance. Nosotros llegamos hasta aquí”, redactaron, en clara muestra de que bajaban la persiana.
Los radicales acuerdistas pretendían que el endeudamiento fuera repartido en subsidios al agro y al sostenimiento del empleo (en unos $566 millones) y en aportes al Fondo para la Transformación y el Crecimiento ($200 millones). Para Hacienda, todo lo autorizado debía ser destinado al pago de la amortización de deuda.
Algunos puntos de acuerdo existieron. Uno de ellos fue el que fijó un flujo de financiamiento para el Fondo de Infraestructura Provincial (FIP).
Allí, por caso, la UCR redactó en el proyecto de Presupuesto que se buscó consensuar que el FIP debería recibir el 33% de la recaudación de regalías en 3014 y el Gobierno pretendía aportar solo el 19% de lo que recauda por el petróleo. Para el año que viene, le querían sacar a Pérez el 50% de la recaudación de regalías para el FIP y Costa transó hasta el 25%. Era solo cuestión de un par de reuniones más para que cerraran un porcentaje.
Tampoco había demasiadas diferencias en torno a la eliminación de algunos “superpoderes” que por ley Pérez tenía desde 2012 para el manejo de los recursos. “Ya habíamos dicho que no había problema con eso”, reveló Costa.
El otro punto de conflicto, además del endeudamiento, fue el pedido de achique de la planta de personal exigido por los radicales. Aquí buscaron imponer que los ingresos de empleados sean por concurso a partir del 1º de enero de 1014 y cuando Costa preguntó: “Está bien ¿Pero qué hago con los empleados que ya contratamos estos tres meses?”.
-Echálos, dice que le contestaron.
Lo mismo sucedió con el ajuste que exigió la UCR en organismos como el IPV o el Casino. “Cualquier medida que nos querían imponer en estas reparticiones implicaban despidos de personal o reducción de salarios. Y eso no lo vamos a hacer”, dijo.
A esta altura, ya no es un secreto que en el Gobierno responsabilizan a Julio Cobos, quien habría influido sobre los intendentes Mario Abed y Ricardo Mansur para que endurezcan su postura con el gobierno.
Y por lo bajo, cuentan además un supuesta maniobra inquietante del ex vicepresidente. Uno de negociadores radicales, le confió a los funcionarios de Pérez el verdadero objetivo de Cleto: “Cobos quiere que Pérez entre en crisis y eso nosotros no lo vamos a hacer”, cuentan que dijeron.