ver más

Aseguran que YPF remedió más de la mitad de los pasivos que dejó Repsol

Se relevaron y limpiaron 187 mil metros cúbicos y hay otros 150 mil que están en proceso", aseguró el ministro Zandomeni. El radicalismo había pedido una compensación para Mendoza.

El gobierno de Francisco Pérez aseguró que YPF estatal ya se ocupó de remediar más del 50 por ciento de los pasivos ambientales que dejó en Mendoza la gestión de la petrolera española Repsol.

Así lo indicó el ministro de Energía de la provincia, Marcos Zandomeni. "Se relevaron y limpiaron 187 mil metros cúbicos y hay otros 150 mil que están en proceso", expresó Zandomeni, quien estuvo al frente del control de este proceso hasta fin de 2013, como secretario de Ambiente, momento en que le pasó la posta al flamante ministro de Ambiente, Guillermo Elizalde.

El residuo ambiental fue un tema primordial para el Gobierno Nacional cuando fue expropiada la petrolera, en 2012, al punto que se llegó a decir que esos residuos reducían a más de la mitad el reclamo dinerario de Repsol. En plata, desde la Nación se dijo que el daño ambiental rondaba los 6.000 millones de dólares, contra 10.500 millones de dólares que pedía la firma.

El otro componente de la cuenta era el pasivo financiero, que sumado al ambiental, dejaba incluso un saldo rconómico a favor de la Argentina, según sostenía el Gobierno Nacional en aquellos tiempos.

Dos años después, las cifras, mágicamente, se dieron vuelta. Ahora Repsol  o debe nada y está para la aprobación del Congreso una indemnización por 5.000 millones de dólares a la empresa. El acuerdo, este jueves, ante las comisiones parlamentarias que lo analizan, fue calificado por el ministro de Economía de la Nación, Axel Kicillof, como un arreglo "amigable, en el que no hay vencedores ni vencidos".

Oficialmente, en este contexto amigable, los pasivos ambientales desaparecieron hace tiempo de la discusión. Pero mantienen en guardia a la oposición mendocina: "Esos pasivos alguien se los tendrá que pagar a las provincias, y si no es Repsol, pues será YPF", advirtió en ese sentido el diputado nacional de la UCR Julio Cobos tiempo atrás.

“En Mendoza existen los daños ambientales, ¿quiénes lo van a pagar? Hoy renuncian a los juicios, eso dice el convenio con Repsol, Brufau debe estar con una sonrisa de oreja a oreja”, indicó por su parte la diputada nacional Laura Montero hace poco, cuando fue consultada por el acuerdo.

Pero para Zandomeni, YPF no tiene nada que pagar dado que ya se ocupó de la basura. "YPF está cumpliendo con el contrato de renegociación de áreas, que en su inciso 9A dice que debe remediar los pasivos", precisó el funcionario. Y agregó: "La empresa presentó una declaración jurada de las áreas impactadas y nosotros controlamos que se cumpla".

La renegociación de la que se habla se realizó en 2010, cuando YPF estaba en manos privadas y el gobierno era ejercido por Celso Jaque. Ya en aquel momento, el asunto ambiental generó una polémica con la UCR, dado que el partido opositor reclamaba que el acuerdo incluyera un estudio ambiental de base cero, además de inversiones mínimas por parte de Repsol.

Todo cambió a partir de la expropiación del 51 por ciento de las acciones de YPF por parte del Estado Nacional, maniobra que obtuvo aprobación del Congreso en mayo de 2012. Sin embargo, Zandomeni jura que las exigencias del Gobierno provincial en el aspecto ambiental no se modificaron.

El ministro Marcos Zandomeni asegura que las exigencias ambientales para YPF estatal son las mismas que se aplicaban cuando la empresa era privada

"Se empezó diciendo que la empresa valía su precio menos los pasivos. Yo usé esa discusión y avanzamos", explicó el ministro de Energía. Los pasivos que dejó Repsol en Mendoza incluyen tierra empetrolada, caños y piletas (antiguas y nuevas, dado que se cataloga como un residuo todo lo que tiene más de un año de uso) y construcciones en desuso.

Entre los trabajos que a juicio del Gobierno se están haciendo correctamente aparece la bioremediación, que demora bastante tiempo ya que consiste en recuperar la tierra a través de agroquímicos y microorganismos. También se menciona otro denominado "lavado de tierra".

Para Zandomeni, está todo en regla. Es decir que avanza un proceso en el que más de la mitad de los residuos ya fueron caracterizados, se hizo un análisis de riesgo y se aplicó la remediación en sí.