La Legislatura no aceptaría rebajar impuestos a YPF
En una semana cargada de tanteos en la Legislatura, ayer apareció lo que podría ser la llave para empezar a destrabar la discusión de las leyes económicas de 2015. El PJ sugirió que podría renunciar a la rebaja impositiva para las empresas petroleras, una medida que tendría más impacto político que concreto en la caja de la provincia.
La rebaja del impuesto de Ingresos Brutos a las petroleras no surgió en Mendoza. Fue, en realidad, una imposición de la Nación y del CEO de YPF, Miguel Galuccio, que se terminó aprobando en la nueva ley de Hidrocarburos que sancionó el Congreso Nacional, en un marco de conflictividad con las provincias productoras.
Lo que se estableció a nivel nacional fue un tope del 3 por ciento en este aumento para las empresas del rubro. Hasta hoy, el impuesto es del 5 por ciento y está sujeto a una reducción de hasta 1,5 por ciento si las firmas presentan planes de inversiones.
Pero es muy complicado hoy para el oficialismo provincial sostener este acuerdo del gobernador Francisco Pérez con la Casa Rosada e YPF. Y defenderlo a rajatabla puede condenar al fracaso al conjunto de leyes económicas, es decir, Avalúo, Impositiva y Presupuesto 2015. Es por eso que el plan del oficialismo legislativo consistiría en separar el gravamen para YPF y las petroleras en un artículo (ahora aparece en una planilla anexa de la ley Impositiva junto con otros tributos) y de esta manera someterlo a votación en la Cámara de Diputados.
Esto significaría abrir el juego y, casi con seguridad, perderlo, ya que en la votación por separado, el PJ no podría contrarrestar la negativa de la oposición en pleno a la rebaja impositiva para YPF.
Esta propuesta fue anunciada en la víspera por el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, quien de esta manera trató de demostrar que hay disposición plena en el oficialismo al acuerdo legislativo de fin de año. También dejó a la vista cierta resignación, dado que la UCR, el FIT, el PD y probablemente el Frente Renovador, le dirán que no a la rebaja impositiva para la petrolera nacionalizada.
En el radicalismo, estos reconocimientos de Tanús produjeron sorpresa. Señalaron algunos legisladores de la UCR que no bajarle los impuestos a YPF puede ser la llave para el arreglo. Hubo hasta algunas ironías de tipo político: “Si esta es la propuesta, es un hecho que lo están entregando a Pérez”, afirmó una voz del partido opositor.
Sin embargo, hasta ver esta idea en los papeles, los radicales no cambiarán su postura recelosa. Y con un elemento más: “No vamos a aprobar la ley Impositiva hasta no ver el presupuesto”, expresó Martín Kerchner. Hay que recordar que, esta semana, en su plan de seducción, el PJ aceptó un tratamiento conjunto de Avalúo, Impositiva y la pauta de gastos.
Impacto económico
El triunfo y la derrota política para oficialismo y oposición pesa mucho en este asunto dado que, en términos relativos, bajarle los impuestos a YPF no impactaría demasiado en la caja de la Provincia.
Según los cálculos opositores, las petroleras están pagando un promedio del 3,9 por ciento en Ingresos Brutos. Bajar casi un punto el gravamen representaría aproximadamente unos 100 millones de pesos.
Sin embargo, YPF siempre ha sido reactiva al impuesto. Hasta hace poco depositaba tan solo el 2 por ciento, a pesar de que la Provincia imponía gravámenes superiores a ese porcentaje en las leyes impositivas de todos los años. Finalmente este año Pérez firmó un acuerdo con la petrolera en el que resignó, por lo menos, el 50 por ciento de la deuda: cobró 150 millones de pesos, cuando los cálculos menos extremistas decían que la empresa le debía a la Provincia 310 millones.
El impacto simbólico de Ingresos Brutos lo configura en realidad la ley de Hidrocarburos. Galuccio se ocupó de que la reducción de los impuestos que cobran las provincias fueran parte del acuerdo general. Pérez dijo que ese pacto fiscal aprobado por el Congreso no se debe someter a evaluación de la Legislatura y una reacción local seguramente implicará que deba dar explicaciones en la Casa Rosada.
La gran llave del endeudamiento
La otra gran llave para el acuerdo político con la oposición en la Legislatura es que el presupuesto 2015 no tenga déficit. Tanús se hizo cargo ayer de una frase de impacto: “Estamos trabajando para que el presupuesto sea equilibrado”. Semejante definición, si se traslada a los hechos, sería inédita en la gestión de Pérez, que todos los años, hasta aquí, pidió la autorización para endeudarse.
El jefe de Diputados agregó que el PJ aceptará algunas propuestas de la UCR para mejorar la recaudación, aunque a la vez puso una condición para que el Gobierno esta vez no se endeude: que los radicales no objeten los aumentos de impuestos que (al margen del caso YPF) figuran en las planillas oficiales de la ley Impositiva.
Pero otra vez esta afirmación chocó con la incredulidad opositora. Los radicales quieren ver si ese presupuesto equilibrado implicará también que Pérez renuncie a tomar créditos para la amortización de deuda, rubro en el que tendría obligaciones a cumplir por unos 2.500 millones de pesos el año que viene.
No hay definiciones tajantes al respecto desde el PJ. Aunque en el oficialismo se advierte la inclinación a aceptar que no haya autorizaciones nuevas de endeudamiento, en virtud de que a la fecha dispone de unos 1.500 millones de pesos provenientes del saldo de este año y de una vieja autorización para tomar créditos por 100 millones de dólares para mejorar Aysam.
La postura de Tanús es muy optimista. Más aún si se tiene en cuenta que está en carrera para la gobernación. Y las reuniones se van acelerando: ya estuvo con la UCR, y entre el viernes y el lunes recogerá las inquietudes del PD y el Frente Renovador. También acordó la estrategia con el vicegobernador Carlos Ciurca.
Hasta la agenda de los debates ha armado Tanús. El martes, sin nuevos cambios a la vista, se presentará el presupuesto 2015 en la Legislatura, que será analizado en comisiones de Diputados hasta el viernes y se votaría el 17 de diciembre. Aunque la agenda del legislador-candidato tiene todavía muchos obstáculos por sortear.