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Qué hay detrás del acuerdo entre Argentina y China

Es un lunes especial para el Gobierno. Ha movido todos los recursos de los que disponía para conseguir que sesione el Senado. El acuerdo con China, clave.

El Gobierno impulsa, con el desacuerdo opositor, en la aprobación de acuerdos con China que son tildados como "violatorios de la soberanía nacional".

Algunas claves:

- El acuerdo comercial con China se firmó el 18 de julio de 2014 durante la visita del presidente Xi Jinping al país.

- Para el Gobierno se trata de un tema clave ya que Cristina Fernández de Kirchner tiene la agenda organizada para un viaje a China en marzo, en respuesta a la invitación que le hizo Xi Jinping y para ese momento el acuerdo ya debe estar aprobado por las dos Cámaras en la Argentina, aunque reste el mismo procedimiento de ratificación en China.

- La Presidenta firmó en julio 20 convenios que involucran inversiones chinas por u$s 7.500 millones. En esa lista están las represas hidroeléctricas de Santa Cruz y los trenes traídos de China. Fue en línea con el swap entre el Banco Popular Chino y el Banco Central por u$s 11.000 millones.

- En el capítulo sobre Infraestructura, se le garantiza a China que se "aplicará el proceso de adjudicación más ventajoso que se utilice en programas de cooperación similares con otros países en relación con proyectos del sector público establecidos en el Plan Integrado".

-  Según Ámbito Financiero, además, por si esa garantía a los chinos para las obras a concesionar no fuera suficiente, más abajo se agrega que "podrán efectuarse a través de la adjudicación directa siempre que estén sujetos a financiamiento concesional de la parte China".

- Para TN, "el convenio plantea incógnitas muy relevantes sobre la orientación económica e internacional de la Argentina. Y también, para escándalo del nacionalismo kirchnerista, sobre el nivel de dependencia externa que la sociedad está dispuesta a aceptar. En otras palabras: hoy los senadores deberían discutir la estrategia del país ante la presencia cada vez más influyente de China en América Latina. Pero no lo harán. Aprobarán el acuerdo sin debate".

- De acuerdo con lo publicado por Clarín, el convenio abre las puertas al ingreso de “nacionales” de ambas partes “para realizar actividades lucrativas, ya sean laborales o profesionales, como empleado o en cuenta propia, en condiciones de igualdad con los nacionales del Estado receptor”.

- Ese punto es señalado por Clarín como "lo más parecido a una autopista de una sola mano. Primero, porque no habrá muchos argentinos con chances de encontrar trabajo allí ni existirán emprendimientos bilaterales semejantes a los de acá. Segundo, porque luce seguro que los inversores asiáticos traerán a sus propios profesionales y operarios, o sea, apelarán a un procedimiento usual en cada lugar donde pueden que, en la sumatoria de todos, es también un modo emigrar población".

- Mientras que Carlos Pagni, en La Nación, sostiene: "El kirchnerismo ofrece todas las condiciones que puede esperar China en su relación con América latina. La más importante es el desarreglo económico, que produjo una brutal caída de reservas monetarias. Para afrontar ese problema Axel Kicillof debió sepultar el mito del desendeudamiento y pedir prestado a China. El swap de reservas pactado con el Banco del Pueblo Chino permitió al Banco Central incorporar el equivalente en yuanes a US$ 2300 millones. Además, sin resolver el problema del default, la Argentina se vuelve más dependiente del financiamiento chino. Fragilidades que la simplificación ´patria o buitres´ no contempla".

- Por su parte, en su conferencia de prensa diaria, el jefe de ministros calificó ese acuerdo estratégico como de “vital importancia”, y agregó que en estos últimos 10 años “permitió avanzar en cooperación entre ambos naciones y promover la inversión directa, expandir el volumen total del intercambio comercial y generar los mecanismos de financiamiento para el desarrollo de la infraestructura pública”.