Elecciones 2015: la lista sábana ganó otra vez
La lista sábana ganó otra vez. Por lo menos en las elecciones de 2015, ninguna elección se realizará en Mendoza con el método de voto electrónico, a pesar de que las comunas están habilitadas por la reforma electoral de 2013 para aplicarlo.
La duda quedó disipada este martes. El presidente de la Corte provincial y de la Junta Electoral, Pedro Llorente, convocó a una reunión en la que se analizaron los gastos del operativo electoral 2015. En ese encuentro estuvo el intendente de la Capital, Rodolfo Suárez; y el ministro de Gobierno, Rodolfo Lafalla. Suárez confirmó allí lo que se veía venir: “Se hará una elección tradicional porque es muy costoso el voto electrónico”, expresó el radical. Similar visión tiene el intendente de San Carlos, Jorge Difonso, según indicó a MDZ.
Estos dos departamentos han tomado la decisión de adelantar el cronograma de los comicios: las PASO para elegir candidatos se harán el 22 de febrero y las generales de la comuna se celebrarán el 3 de mayo.
De todos modos, el voto electrónico nunca estuvo en el ánimo de los legisladores que sancionaron la ley 8619, que creó las PASO provinciales, y mucho menos de los intendentes. Se dejó legalmente apenas un resquicio en el artículo 61 para que aquellos departamentos que lo requieran en 2015 pidan la logística y los fondos necesarios al Estado provincial.
A partir de 2017, en teoría, los cambios en serio para el sistema electoral se empezarán a producir. Así lo indican los artículos 60 y 61, en los cuales se establece que en la próxima elección legislativa votará con el sistema electrónico la mitad del padrón. En 2019, por su parte, toda la provincia entrará finalmente a la modernidad.
Las PASO no se frenan
La decisión de resignar el voto electrónico se veía venir en la Capital desde la convocatoria a elecciones. El Gobierno resaltó desde un primer momento que Suárez no lo incluyó en el decreto, a pesar de que habló de pedir autorización al Poder Ejecutivo para aplicarlo.
Es decir que Suárez no utilizó la facultad de reclamar que el Poder Ejecutivo pague este sistema, que al margen de los beneficios en cuanto a la calidad del voto, duplica los costos de una elección: cuesta 6 dólares por voto, cuando el sistema tradicional cuesta solo 3.
Sin embargo, nada logró evitar que ese anuncio de la Capital desatara una tormenta política que todavía no se apaga. El Gobierno no está de acuerdo con el adelantamiento de la Capital y San Carlos y el fin de semana se entusiasmó frente a la aparición de un recurso ante la Junta Electoral de un sector menor del Frente Renovador para abolir las PASO de Suárez.
Tres días después, el entusiasmo inicial se había apagado e incluso el Ejecutivo participó de una reunión que se hizo para acordar la logística y los gastos de las elecciones de los dos departamentos.
Casi todo el massismo mendocino se despegó de la denuncia del dirigente peronista Daniel Tramontana y ese recurso, en medio de numerosos gestos, quedó prácticamente en la nada, aunque todavía no ha sido resuelto.
“Es un bolazo”, calificó ayer un dirigente de la UCR. "Es impresentable", agregó otro opositor.
Frente abierto por las campañas
El frente que todavía queda abierto es el del financiamiento estatal de las campañas electorales, otro componente importante de la ley 8619, que promovía una reforma electoral que hasta ahora sólo se aplicaría a medias en 2015.
No se habló de este punto ayer en la Corte. Se avanzó mucho, en cambio, de los gastos de logística electoral, que ascenderían para el operativo especial de Capital y San Carlos a unos 3,5 millones de pesos.
El financiamiento electoral se seguirá discutiendo en la Legislatura, que tiene que ratificar el decreto de suspensión de esa parte de la ley 8619 que envió el gobernador Francisco Pérez; y en la comisión de seguimiento de la reforma electoral, que se reunirá hoy.
Suárez dijo acerca de esa disputa que esperará a una resolución en estos ámbitos e indicó que si no hay un cambio, los partidos seguramente tendrán autorización para contratar publicidad, como ocurría antes de que se propusieran cambios en el sistema electoral.
El intendente de Capital ya tomó distancia de esta pelea para concentrarse en las PASO en sí, donde enfrentará por lo menos a dos radicales: el concejal Dugar Chapel y la ex funcionaria capitalina Sandra Gómez.
Este panorama lo obliga a dejar de lado, incluso, la gran discusión que la UCR deberá resolver el 13 de diciembre en un congreso partidario: si se abre o no a un frente electoral con el PRO y otros partidos, tal como propone Alfredo Cornejo.
En relación a este congreso, Suárez afirmó ayer: “Tiene que primar el diálogo y el consenso. Yo estoy más preocupado por los rivales internos que por los frentes. Además, a mí nadie me ha pedido un frente”.

