Silencio profundo en Irrigación después de la foto de Pérez y Tinelli
El llamativo silencio del titular del Departamento General de Irrigación, José Luis Álvarez, demostró por sí solo la sorpresa que provocó en el gobierno del agua un gesto de Francisco Pérez que parece revelar su brusco viraje en un caso emblemático para el manejo del recurso.
El brindis para la foto de Pérez con Marcelo Tinelli y el empresario Young Woo, socios en un emprendimiento vitivinícola e inmobiliario millonario en Agrelo, fue algo más que la bienvenida del gobernador a esta gran inversión para Mendoza. Sin abrir la boca, Pérez entregó una bandera, a cambio, tal vez, del posicionamiento político nacional que sólo es capaz de brindarle Tinelli.
Este Pérez es el mismo que en el punto culminante de la Fiesta de la Vendimia de 2013 usó la selecta platea del desayuno de la Coviar que todos los años se realiza en el hotel Hyatt para anunciar el cegado de 21 pozos de agua ubicados en Luján, en la margen derecha del río Mendoza, zona donde precisamente ahora Tinelli hace vinos y ofrece terrenos a valores astronómicos.
El gobernador tomó esa decisión porque aquellos pozos estaban sospechados de corrupción. Fue el cierre definitivo de una de las etapas más oscuras en Irrigación, la de Eduardo Frigerio y Jorge Villalón. Frigerio era el superintendente del organismo en el gobierno de Celso Jaque y Villalón el jefe en los hechos. Frigerio tuvo que renunciar a fines de 2011, acorralado por el Jury de Enjuiciamiento y las denuncias de manejos irregulares.
En lugar de Frigerio, Pérez colocó a Álvarez, un hombre de su confianza, con el objetivo expreso de cambiar la imagen de Irrigación. Fue Álvarez el que se encargó de cumplir las órdenes del gobernador respecto de los pozos de Agrelo, que después fue frenada en la Justicia, además de congelar durante mucho tiempo la entrega de permisos para abrir nuevos pozos y de generar una nueva normativa (resolución 548) que si bien es polémica, no puede ser comparada con la venta lisa y llana de permisos en la era de Frigerio y Villalón.
Este pasado reciente tal vez explique por qué en los últimos días Álvarez se negó rotundamente a hablar con la prensa sobre los pozos de Agrelo.
El superintendente de Irrigación se limitó a emitir una suerte de comunicado sobre el caso. “Esa situación está en la Justicia y es la que debe decidir. Irrigación no puede actuar de otra manera hasta que haya una definición por parte de la Justicia. No hay nada nuevo con respecto a eso”, transmitió Álvarez a través de su encargado de prensa, David Barroso, el viernes.
En el medio, una catarata de tuits de agradecimientos mutuos entre Pérez y Tinelli confirmó que el interés del jefe del Poder Ejecutivo está lejos de la situación judicial de los pozos.
Aunque a esta altura tal vez sea anecdótico, hay que hablar de esa trama judicial. El cegado de pozos que anunció el gobernador hace un año y medio y que podría haber sido un obstáculo severo para la aventura vitivinícola de Tinelli espera una definición judicial frente a la Acción Procesal Administrativa que presentó ante la Corte provincial la empresa Santa María de los Andes. Además, el año pasado intervino en el caso la jueza del Primer Juzgado de Gestión Asociada, Fabiana Martinelli, quien hizo lugar a un amparo de empresarios afectados, fallo que fue apelado por Irrigación.
En Irrigación remarcan estas acciones y aseguran no haber abandonado la batalla legal. Hasta incluso es posible detectar algún gesto de molestia por el brindis de Pérez con Tinelli, aunque nadie va a hacerse cargo de decirlo frente a un periodista. También hay quienes reconocen que el cuadro va a complicarse por los derechos adquiridos de los propietarios de los pozos de Agrelo.
Pero los elogios entre el gobernador y el conductor televisivo más importante de la Argentina arrasan con los detalles judiciales. Pérez ya dio vuelta la página y confirmó que es proclive a este tipo de giros cuando la situación o la oportunidad lo demandan.


