El ministro de Defensa se sumó a la idea del complot contra CFK
El ministro de Defensa, Agustín Rossi, declaró hoy su apoyo a las denuncias que la presidenta Cristina Kirchner formuló ayer durante un discurso en la Casa Rosada y al respecto afirmó que el Gobierno sufre "una fenomenal ofensiva desestabilizante" por parte de "sectores concentrados de la economía".
"Estamos claramente en presencia de una fenomenal ofensiva desestablizante en contra del Gobierno. Esto se ve claramente cuando algunos poderes concentrados de la economía, sobre todo ligados al sistema financiero, operan sobre lo que ellos llaman dólar blue, que es un dólar ilegal, un dólar negro, pero lo que en realidad intentan es generar las condiciones para una devaluación", planteó el funcionario nacional en declaraciones a radio América.
Sostuvo "a esa presión devaluatoria" se le agregan "las intervenciones del encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en la Argentina", Kevin Sullivan, que está al frente de esa sede diplomática de manera interina hasta que el gobierno de Barack Obama designe a un nuevo embajador.
"(Sullivan) planteó que la Argentina está en default, cuando todos sabemos que ese no es el escenario y que no hay ningún país del mundo, salvo Estados Unidos, a través de Sullivan, que lo diga. La mayoría de los países del mundo son solidarios y sostienen que lo que está tratando de hacer la Argentina es pagar. Y hay un juez (Thomas Griesa) que impide que se pague", evaluó Rossi.
Rossi también se quejó de que Sullivan haya recomendado a los ciudadanos estadounidenses que estén por venir a la Argentina que tengan cuidado de la delincuencia urbana, "como si la seguridad estuviera fuera de control".
"Son todos escenarios que claramente apuntan a un intento de desestabilización y, como dijo la Presidenta, ojalá me equivoque, pero yo creo es así, lo que quieren hacer es tumbar al Gobierno", aseveró el funcionario.
Horas después de que la embajada estadounidense alertara a los turistas de su país por la inseguridad en Argentina, un ciudadano estadounidense fue secuestrado en la localidad bonaerense de Ciudadela y fue luego liberado en Liniers. El hombre estuvo secuestrado por delincuentes que luego se llevaron una camioneta propiedad del estadounidense.
