La verdadera pelea Cobos-Sanz
La política de alianzas de la UCR y los “entornos” en el medio de la disputa por la candidatura presidencial. Qué dicen los “neutrales”. Por qué esta pelea pone en peligro las chances del radicalismo.
Es la pelea del verano y mantiene entretenidos a los analistas políticos como el único tema de agenda de la oposición no peronista. Algo que preocupa a buena parte del universo radical, mientras el massismo y Mauricio Macri avanzan como tractorcitos cooptando intendentes y dirigentes varios especialmente en el Gran Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Mendoza. Pero los radicales son así, expertos en rosca. Julio Cobos –el más votado en la UCR- y Ernesto Sanz –el presidente del partido- han iniciado junto a sus entornos una escalada que incluye cumbres, contracumbres, y operaciones varias de pronóstico incierto. Pareciera que las heridas de la separación de 2007 no van a cerrar jamás.
La pelea de fondo es por la candidatura presidencial de 2015, claro. Pero no sólo por eso. La política de alianzas, el perfil de la UCR y la composición de las fórmulas forma parte de las disputas. A esta altura, ni siquiera es posible asegurar que Cobos y Sanz compitan en una PASO en 2015. O arreglan antes, o uno de los dos se baja, o quién sabe. Por ahora, la pelea es fuerte. Y no sólo por las “cumbres” de Sanz y Binner por un lado y de “Pino” Solanas y Cobos por el otro. Eso es para la foto.
Para entender la naturaleza de esta pelea mendocina en el escenario nacional, conviene escuchar a los que son neutrales.
Un dirigente de peso federal en las estructuras partidarias lo explica de la siguiente manera: “Ernesto está perdiendo tiempo con el partido. Te lo dice alguien que va a jugar con él. Cobos le lleva ventaja, mucha, en las encuestas y en las preferencias, porque te habla de los temas sencillos, de la educación, del campo, de las viviendas, cosas simples, y literalmente se ‘caga’ en el partido y en las estructuras partidarias. Va avanzando, y encima muchos de los que lo siguen, quieren ganar… por eso andan esquivando la alianza con Binner por más que Cobos la quiera o diga que la quiere. Andá a culparlos…” dice la fuente. Y avanza sobre una de las razones que a su criterio podrían perjudicar a Sanz. “El problema de Ernesto es el entorno y el condicionamiento que significa Gerardo Morales (senador por Jujuy y presidente de bloque) porque lo tiene entretenido con la rosca partidaria y así no vamos a ganar… hay que ganar con laburo. Hubo que hacer un trabajo tremendo para que Laura Montero estuviese en la mesa del partido, y les aseguro que se los va a llevar puestos a todos con trabajo. Es una maquina…” dice el dirigente en estricto off the record.
Los “entornos” son parte del problema. Sanz y los que trabajan con él desde el partido –Morales, el principal- culpan, por ejemplo a Juan Carlos Jaliff de querer “provincializar” la pelea y de no comprender que el senador y presidente del partido ha dejado de ser un dirigente mendocino. “Es un problema psicológico que tienen ellos y por el que no podemos hacer nada, salvo pagarles la consulta con gusto” dicen. “Lo ven a Ernesto como un dirigente de San Rafael y no comprenden que el partido lo considera uno de peso nacional y presidenciable... Sanz no tiene por qué someterse a los designios de Cobos ni ser soldado de Cobos... La dirigencia del partido de todo el país lo ve a Sanz como el líder partidario capaz de conducir el partido en este momento histórico. ¿Qué quieren?” dice. Y remata con una frase terrible: “Son unos llorones”.
La pelea se hizo más evidente cuando Ernesto Sanz y Hermes Binner se reunieron con cúpulas legislativas, “institucionalizadas” de la UCR y el FAP. Y a Cobos lo dejaron afuera. Ayer incluso en una radio porteña los cruzaron a Binner y al propio Cobos y ambos bajaron la temperatura del conflicto. Pero esa es una alianza compleja. No son pocos los radicales que escuchan el canto de sirena que viene desde Tigre o aún de la Capital Federal. Ven a Macri o al propio Massa como opciones de poder más atractivas que Binner.
“Lo que no entiende Cobos, es que si nos deja trabajar va a tener un espacio desde donde plantarse” insisten los “partidistas”, por llamarles de alguna manera. ¿Será tan así? Lo que sí es cierto es el enojo tremendo que hay con Cobos por la justificación de los radicales que se fueron con Massa. “Eso fue terrible, imperdonable… los tenemos a los muchachos amordazados para que no salgan a matarlo y se incendie todo” dicen en la UCR “orgánica”.
Por supuesto en el cobismo son más pragmáticos y ven todo desde otra óptica. “Nosotros no nos vamos a atar a los Moreau… a los Storani… y nos vamos a seguir ocupando de los temas. Lo que hay acá es un entorno que lo quiere correr a Julio y le han vendido a Binner que con el pacto con Ernesto es suficiente, y que así se lo acota a Cobos… que viene rechazando las invitaciones de Massa hasta para encontrarse a solas en el departamento de Julio en Buenos Aires” arrancan.
La pelea está planteada y será compleja. Habrá que ver después del Mundial, cuando arranque el año político. Lo que sí es seguro es que no beneficia a la UCR en su conjunto. Desde afuera, como reconocen la mayoría de los dirigentes consultados, “se ve feo”.
La pelea se hizo más evidente cuando Ernesto Sanz y Hermes Binner se reunieron con cúpulas legislativas, “institucionalizadas” de la UCR y el FAP. Y a Cobos lo dejaron afuera. Ayer incluso en una radio porteña los cruzaron a Binner y al propio Cobos y ambos bajaron la temperatura del conflicto. Pero esa es una alianza compleja. No son pocos los radicales que escuchan el canto de sirena que viene desde Tigre o aún de la Capital Federal. Ven a Macri o al propio Massa como opciones de poder más atractivas que Binner.
“Lo que no entiende Cobos, es que si nos deja trabajar va a tener un espacio desde donde plantarse” insisten los “partidistas”, por llamarles de alguna manera. ¿Será tan así? Lo que sí es cierto es el enojo tremendo que hay con Cobos por la justificación de los radicales que se fueron con Massa. “Eso fue terrible, imperdonable… los tenemos a los muchachos amordazados para que no salgan a matarlo y se incendie todo” dicen en la UCR “orgánica”.
Por supuesto en el cobismo son más pragmáticos y ven todo desde otra óptica. “Nosotros no nos vamos a atar a los Moreau… a los Storani… y nos vamos a seguir ocupando de los temas. Lo que hay acá es un entorno que lo quiere correr a Julio y le han vendido a Binner que con el pacto con Ernesto es suficiente, y que así se lo acota a Cobos… que viene rechazando las invitaciones de Massa hasta para encontrarse a solas en el departamento de Julio en Buenos Aires” arrancan.
La pelea está planteada y será compleja. Habrá que ver después del Mundial, cuando arranque el año político. Lo que sí es seguro es que no beneficia a la UCR en su conjunto. Desde afuera, como reconocen la mayoría de los dirigentes consultados, “se ve feo”.