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Junto a Milani, Paco ratificó su adhesión al modelo K

El ministro de Defensa de la Nación, Agustín Rossi, estuvo en Mendoza junto al cuestionado jefe del Ejército, César Milani, en el marco de los festejos por el 163 aniversario por la muerte de San Martín. Allí, Francisco Pérez se mostró claramente alineado al modelo K. Discurso, silencios y gestos de ocasión.

El de ayer en el Manzano Histórico fue un acto que no careció de gestos. Más allá de los encendidos discursos verbales de Francisco Pérez y Agustín Rossi, hubo una comunicación gestual que dijo mucho más que las palabras de ocasión de los referentes de turno.

Lo primero que llamó la atención de los presentes fue el malestar que manifestaron los funcionarios de la provincia por la presencia del cuestionado jefe del Ejército César Milani. Por caso, el gobernador mendocino lo saludó con un frío y formal apretón de manos.

Segundos antes Pérez había abrazado efusivamente al ministro de Defensa. El contraste fue feroz y obvio.

Por otro lado, Milani llegó fuertemente custodiado y permaneció en silencio durante toda su estadía en Tunuyán. Si se sabía que sería así, ¿no hubiera sido más conveniente que se abstuviera de venir a Mendoza? ¿No habría sido oportuno evitar la incomodidad que representó la fotografía junto a Pérez?

Esa postal llega en mal momento para el gobernador mendocino. Justo después de la derrota en las PASO y en medio de la campaña para las legislativas de octubre. El PJ mendocino no necesita esa foto, no justo ahora.

No fue casual que Milani guardara silencio durante su corta estadía en la provincia. Tampoco lo fue el hecho de que llegara tan inusualmente custodiado, al punto de no permitir que los periodistas se acercaran a él.

Ello buscó aminorar el impacto negativo sobre el gobernador Pérez, pero lo logró a medias. ¿Qué sucedería si a algún partido de la oposición se le ocurriera llenar las calles mendocinas con afiches del mandatario provincial junto a Milani? Mucho o poco, el impacto será tan negativo como real.

No por nada, la llegada del polémico titular del Ejército no fue confirmada sino a último momento del viernes pasado. Antes, el mismísimo intendente de Tunuyán, Martín Aveiro, había salido a negar la versión con particular énfasis.

Si al peronismo mendocino le incomodó la imagen de Milani junto a Pérez, ello se potenció al escuchar el discurso de este último, reivindicando su alineamiento con el gobierno nacional.

"Pertenecemos a un proyecto de país que nos brinda mayor soberanía política, independencia económica y justicia social", aseguró el jefe de Estado provincial con firmeza discursiva.

Acto seguido, el mandatario trazó un vínculo entre la gesta sanmartiniana y el kirchnerismo. "Hay que integrarnos a un proyecto superior, como hizo San Martín", advirtió.

Esas palabras chocan de frente contra las pretensiones del peronismo provincial de “departamentalizar” la campaña y despegarse, de alguna manera, de la imagen de Cristina Kirchner.

“Vamos hacia una municipalización de la campaña. Van a salir los intendentes casa por casa a pedir que voten por ellos”, aseguró hace unos días un conocido encuestador del PJ a MDZ.

¿Cómo hacer ahora para avanzar en ese plan frente a las palabras de Pérez?

Alguno podrá decir que el gobernador solo dijo palabras de ocasión, frente a la oficiosa llegada de funcionarios del kirchnerismo. Es más: es probable que ello sea cierto; pero aún así nada aliviará las complicaciones que el mismísimo gobernador acaba de propinarle al PJ local.

Y todo por una simple foto.