Los dos discursos de Cristina
El domingo último los medios difundieron las primeras encuestas para las elecciones internas, abiertas y simultáneas del próximo 11 de agosto con el peor diagnóstico para el Gobierno: el 40% del electorado nacional en la provincia de Buenos Aires corre graves riesgos ya que el ex oficialista Sergio Massa hoy le saca 10 puntos de ventaja al desconocido Martín Insaurralde. El intendente de Tigre seduce a sus pares del conurbano bonaerense. Y si a eso se le suma la otra pata que sostiene el peronismo, que es el sindicalismo, el oficialista Armando Caló envió señales a Hugo Moyano, quien este lunes hizo una protesta nacional, en el que reclamó votar contra Cristina. Y hablando de encuestas, el oficialismo hoy pierde también en la capital argentina, Santa Fe, Córdoba y Mendoza.
La pregunta es si la presidenta hará una catársis de todo esto en el discurso que dará en el acto central de conmemoración del 197 aniversario de la Declaración de la Independencia, en la ciudad de San Miguel de Tucumán.
¿Qué pasa si en la ciudad que fue cuna de la independencia la presidenta comete la misma torpeza política que realizó el 20 de junio último en Rosario, cuando su discurso no se centró en el motivo del acto -la celebración de la insignia patria- sino en su bronca e impotencia con la Corte Suprema de Justicia?
Estamos ante dos discursos: el que corresponde por su función de presidenta y el que corresponde a los asuntos personales que no le cierran. Si se deja llevar por este último sería una torpeza mayor a la cometida en Rosario ya que los tucumanos son distintos a los rosarinos y seguramente a ellos les duelan más tener frente a ellos a la máxima autoridad de la nación pronunciando palabras distintas a lo que el país está celebrando.
La presidenta llegará este martes a las 11.30 al aeropuerto Benjamín Matienzo, acompañada por una comitiva de 60 personas y desde allí se dirigirá a la Casa Histórica de Tucumán para ofrecer un homenaje a los próceres de 1816, en el Salón de la Jura. Lo hará junto al gobernador anfitrión, José Alperovich, y la mayoría de sus colegas de las provincias del noroeste argentino y luego todos se dirigirán al hipódromo local, donde se realizará el acto central, previsto para las 13.
El 20 de junio último, la presidenta Cristina Fernández descargó munición gruesa contra la Corte Suprema de Justicia por su fallo de inconstitucionalidad por la buscada reforma del Consejo de la Magistratura.
"No sería extraño que una cautelar no nos deje votar presidentes y legisladores", dijo en aquel entonces. "No sería extraño que nos dicten una cautelar si los legisladores no son convenientes puede que lo hagan".
Luego de repasar los logros de su gestión y de comparar a Néstor Kirchner con Manuel Belgrano por oponerse a lo que entendió como fuerzas políticas que no tienen en cuenta los intereses de la mayoría volvió a fustigar: "Yo en el 2015 quiero ser jueza, para firmar una cautelar y que me importa lo que vota la genteeeee", gritó.
"Cuando hablan de tanta reforma, yo en 2015 quiero ser jueza ¿para qué Presidenta? Y no una jueza de la Corte, una de primera instancia, para tener simplemente una lapicera, un papel, una cautelar y qué me importa lo que vota la gente, lo que votan los diputados, lo que dice el Presidente, si con eso veta todo", enfatizó la mandataria.
"La voluntad popular está por encima de todo poder. Me cuesta creer que estén impidiendo votar", añadió.
Alertando a la población sobre lo que consideró una embestida de los magistrados contra los intereses "de los argentinos" arremetió: "Lo único que tenés que hacer es encontrar un gil que sea presidente y te pague el sueldo", lanzó.
A un día del acto del 9 de julio en Tucumán la presidenta dijo en su Twitter que “hasta la historia viene co medidas cautelares”.
¿Seguirá con este relato este martes?

