El mapa de la corrupción en la municipalidad, parte II
Los desaguisados de la municipalidad de Mendoza tienen nombres y apellidos concretos. Coimas, negociados y patrimonios de los responsables.
“Nunca gané tanta guita”, le dijo Raúl Cuquejo al “flaco” Soto, su compañero de inspecciones en la municipalidad de Mendoza. La conversación ocurrió tres meses antes de que fuera clausurado el prostíbulo VIP ubicado en la calle 25 de mayo 1114.
Cuquejo no es cualquier persona: es quien recaudaba 30 mil pesos mensuales a cambio de aportar “protección” comunal al oscuro negocia de la trata de personas. El hoy recluido inspector supo responder históricamente a Carlos De Pasquale, director de Comercio e Inspección General, y cuñado del intendente Víctor Fayad.
Ese es parte del organigrama de corrupción que envuelve a la comuna capitalina. Pero hay mucho más: por caso, uno de los prostíbulos que mayor ganancia reporta al “grupo” sigue funcionando como si nada. Está ubicado en la calle San Juan, entre Catamarca y Garibaldi y su existencia es harto conocida en Mendoza.
Lo mismo sucede con el “persa” ubicado en Salta 1070, entre Garibaldi y Alem. Aunque nunca fue habilitado para funcionar, cada día abre sus persianas ante la indiferencia de las autoridades municipales. Todo gracias al “grupo”, integrado por los siguientes funcionarios:
En primer lugar aparece el propio Carlos Ernesto De Pasquale, CUIT 20-12654074-5, cuyo papel es esencial al estar al frente de la dependencia que tiene el poder de habilitar o clausurar comercios.
Al frente de la poderosa Dirección de Comercio e Inspección General desde abril de 2005, tiene un salario de $19.840 y un patrimonio para envidiar. Solo en el Banco Credicoop acopia casi 400 mil pesos que jamás ha declarado.
Sin embargo, aparece como moroso irrecuperable en otras entidades bancarias, entre ellas el Banco Patagonia, el Citibank y el ex Banco Integrado Departamental.
Según cuatro fuentes independientes consultadas para esta nota, De Pasquale cobra las “comisiones” que le acercan sus empleados a cargo en cajas de cigarrillos Lucky Strike que le son entregadas en un drugstore ubicado en la calle Salta al 1.000.
En segundo lugar aparece la sombra de Diego “Dumbito” Girón, CUIT 20-23547799-9, uno de los inspectores que reportan a De Pasquale. Con un sueldo en la comuna que asciende a $6.120, aún no ha podido explicar cómo hace para justificar su nivel de vida ni cuál es su vínculo con la firma Servicios Cuyo, una SRL aún en formación a pesar de haberse creado el octubre de 2006.
En tercer lugar, aparece la sombre de Francisco “Paco” Castillo, CUIT 20-18342703-3, quien cobra un sueldo de $7.620 y también ostenta un nivel de vida fuera de lo común. Para comprobarlo, basta echar una mirada a algunas de sus cuentas en los siguientes bancos: Galicia, Supervielle, Patagonia y/o Macro.
Luego aparecen otros inspectores “menores”, como Cuquejo, aunque todos siempre bajo las órdenes de De Pasquale.
Al frente de la poderosa Dirección de Comercio e Inspección General desde abril de 2005, tiene un salario de $19.840 y un patrimonio para envidiar. Solo en el Banco Credicoop acopia casi 400 mil pesos que jamás ha declarado.
Sin embargo, aparece como moroso irrecuperable en otras entidades bancarias, entre ellas el Banco Patagonia, el Citibank y el ex Banco Integrado Departamental.
Según cuatro fuentes independientes consultadas para esta nota, De Pasquale cobra las “comisiones” que le acercan sus empleados a cargo en cajas de cigarrillos Lucky Strike que le son entregadas en un drugstore ubicado en la calle Salta al 1.000.
En segundo lugar aparece la sombra de Diego “Dumbito” Girón, CUIT 20-23547799-9, uno de los inspectores que reportan a De Pasquale. Con un sueldo en la comuna que asciende a $6.120, aún no ha podido explicar cómo hace para justificar su nivel de vida ni cuál es su vínculo con la firma Servicios Cuyo, una SRL aún en formación a pesar de haberse creado el octubre de 2006.
En tercer lugar, aparece la sombre de Francisco “Paco” Castillo, CUIT 20-18342703-3, quien cobra un sueldo de $7.620 y también ostenta un nivel de vida fuera de lo común. Para comprobarlo, basta echar una mirada a algunas de sus cuentas en los siguientes bancos: Galicia, Supervielle, Patagonia y/o Macro.
Luego aparecen otros inspectores “menores”, como Cuquejo, aunque todos siempre bajo las órdenes de De Pasquale.
¿Podría el intendente Víctor Fayad no estar al tanto de lo que ocurre en la dirección a cargo de su cuñado?
El presente artículo, parte de una saga de varios capítulos, se basó en el testimonio de 17 fuentes de información. Todas ellas difieren en ciertas cuestiones, pero coinciden en un punto crucial: la complicidad que ostenta el jefe comunal de la Ciudad de Mendoza respecto a todos estos negocios.