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La UCR busca igualar la elección de 2009

El radicalismo confía en tener una buena elección, como hace 4 años. Por las dudas repiten todo: figura, publicista y cábalas. El escenario posible luego de las primarias y el futuro de Cobos.

La UCR mendocina tiene un éxito electoral cada 4 años: arrasaron en 2005, 2009 y según las encuestas van camino a ganar en 2013. Pero para mal de ellos, la serie no coincide con el momento del recambio de poder en la gobernación. Es decir, han hecho exitosas campañas en las elecciones de “medio término”. Ahora los radicales apuntan a tener un desempeño similar al 2009, donde siendo oposición casi duplicaron en votos al PJ.

Por eso repiten fórmula y esquema: Cobos como principal figura, Mauricio Videla como publicista y recorridas provinciales como estrategia. También repiten escenario de lanzamiento, que será el teatro Selectro.

Los radicales han hecho una seguidilla de encuestas y esperan los últimos resultados. Según ellos, en un sondeo con algo parecido a una simulación de votos Cobos le saca amplia ventaja a los posibles candidatos del PJ, aún sumando la intención de votos de todos los que podrían participar hipotéticamente de las primarias de agosto. “Hoy las encuestas nos 40 a 16 a favor de Cobos. Y la diferencia puede ampliarse”, se confían. Según ellos, Cobos es el candidato que mejor puede capitalizar el malhumor social. Claro que también reconocen que el ex vicepresidente no es el mismo que hace algunos caños, en cuanto a imagen se refiere. “En todo el país ha bajado en cuanto a influencia e imagen positiva. Pero en Mendoza se mantiene y es la principal figura”, aseguran los analistas cercanos al radicalismo.

Cobos y sus aliados le prestan especial atención a las primarias. Se trata de elecciones que tienen poco efecto formal (no hay competencia) porque sólo se ratifican candidaturas; pero pueden tener un amplio valor político. Es que creen que el resultado de agosto va a ser un elemento determinante para octubre, momento en el cual la elección podría polarizarse más. Así, analizan, si en las primarias hay muchos votos desperdigados en agrupaciones minoritarias; en octubre el opositor más fuerte puede concentrar el voto “anti K”.

Justamente Cobos quiere capitalizar esa veta. “No se le da la importancia que tiene a las primarias”, decía el candidato radical. Cual estrella del fútbol o la TV, en la UCR le cedieron todos los requerimientos: ser su “propio jefe de campaña”, elegir los principales candidatos que los acompañarán y sondear posibles aliados. Claro también esperan resultados para “cosechar” por el arrastre. La UCR pone en juego la mayoría de los cargos en la Legislatura provincial y necesita un buen desempeño para mantener esa cuota de poder. Y Cobos es el arma principal, en lo que será su segunda elección como candidato a un cargo en representanción del pueblo mendocino (sin tener antecedentes fue candidato a gobernador y luego pegó el salto nacional como compañero de fórmula de Cristina Fernández). El ex vicepresidente espera tomarse una pequeña revancha personal al enfrentar cara a cara a Roberto Iglesias, quien sería candidato por otra fuerza política.

La lista de Cobos

La lectura política que hacen en la UCR es que el malhumor social se mantendrá y que en una elección “polarizada y nacionalizada” las oposiciones tienen todas las de ganar. Por eso apuestan a ser el partido más votado en las primarias y luego capitalizar los votos opositores que puedan estar atomizados.

En las últimas elecciones de “medio tiempo” la UCR tuvo resultados positivos, siempre teniendo a Cobos como eje, aunque en contextos distintos. En el 2005 Cobos era gobernador y estaba en uno de sus mejores momentos. Allí también comenzaba el romance entre él y Néstor Kirchner, relación que generaría su candidatura a vicepresidente. Siendo oficialismo, la UCR ganó las elecciones con el 29,4 por ciento de los votos, contra el 19,3 por ciento del PJ, según figura como resultado oficial en la DEIE. En 2007 el radicalismo perdía el poder provincial, aunque Cobos pasó a ser vicepresidente.

La revancha vino nuevamente en la elección del 2009. El Gobierno nacional adelantó las elecciones y era el momento de gloria de Cobos luego del voto no positivo. No era candidato (Ernesto Sanz encabezaba la lista) pero sí el eje de campaña. Con “la 503”, el número de lista elegida y transformada en gingle, la UCR aplastó al PJ. El resultado fue el 50% de los votos para el Frente Cívico Federal (UCR – Confe) y el 25,2% para el PJ, justo la mitad de los votos. Los radicales ponen en juego justamente las bancas ganadas en ese momento.