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Guerra del agua: rechazaron una cautelar

Un juez civil rechazó la presentación de una empresa y mantuvo firme la decisión de cegar los pozos. Hizo prevalecer el cuidado de los acuíferos por sobre el interés de la empresa. Divergencias en la Justicia por el mismo tema.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

La guerra por el agua subterránea de Mendoza tiene un nuevo capítulo: la justicia rechazó la medida cautelar presentada por Vigne des Andes para frenar las resoluciones que ordenaban el cegado de los pozos que esa empresa obtuvo a pesar de estar en una zona restringida. El Juez que lo decidió argumentó que no da curso a la medida que permitiría que los pozos sigan erogando agua porque “por sobre el interés de un usuario (la empresa) está el del conjunto de regantes que toman agua de ese acuífero y, por elevación, el de todos los habitantes de la Provincia de Mendoza”.

Pero fuera del caso puntual, hay un dato importante. En total se presentaron 10 demandas y 10 cautelares. La de Vignes des Andes cayó en el segundo juzgado de Gestión Asociada, a cargo de Sebastián Márquez. Las otras 9 fueron a parar al Primer Juzgado de Gestión Asociada, cuya titular es Fabiana Martinelli. Pero esos 9 empresas tuvieron otra suerte y consiguieron la cautelares que suspendieron la aplicación de las resoluciones que ordenaban el cierre de los pozos. Así, hay una divergencia de criterios sobre un mismo tema. Irrigación apeló las medidas de la jueza, mientras que no se sabe si los empresarios de Vignes des Andes harán lo mismo.

Los jueces tuvieron criterios distintos: uno denegó las cautelares y otra le dio curso. La Cámara deberá definir la divergencia.

Quien por ahora se mantiene al margen de la pelea es Santa María de los Andes, otra de las empresas que fue beneficiada con los pozos de agua y que tiene como accionista al conductor de TV Marcelo Tinelli. Se especula con que la “batalla final” se de en la Suprema Corte.

La historia de los pozos de agua se transformó en una de las polémicas más trascendentes de la vida institucional reciente de Mendoza. Todo comenzó cuando la gestión anterior de Irrigación, a cargo de Eduardo Frigerio en los papeles y manejada por Villalón en la realidad, otorgó 21 permisos para que se hicieran perforaciones en una zona donde está prohibido otorgar esas autorizaciones. El tema terminó con un jury a Frigerio y con su renuncia antes de que se realice el juicio de destitución.

El gobernador Francisco Pérez anunció durante la vendimia que se anularía esa decisión y el Tribunal de Irrigación así lo hizo: no otorgó las concesiones y ordenó el cegado de los pozos. Por eso todo se trasladó a la justicia.

El criterio

El juez basa su fallo en la ponderación entre lo que significaría acceder a la cautelar y que la empresa pueda seguir explotando los pozos y “secando” el acuífero.. Para el juez las resoluciones de Irrigación “gozan de presunción de legitimidad y, por lo tanto, dificulta apreciar una ostensible arbitrariedad o ilegalidad”.

El juez explica que el daño para los acuíferos puede ser grave para toda la población si se accede al pedido de la empresa. En cambio dice que el daño para Vignes des Andes no es irreversible por no tener agua por un tiempo, hasta que se decida el fondo de la causa.

“Así, entre el temido daño por el transcurso del tiempo del proceso y el desbalance del acuífero advertido por la accionada, privilegio el mantenimiento de éste, pues por sobre el interés de un usuario está el del conjunto de regantes que toman agua de ese acuífero y, por elevación, el de todos los habitantes de la Provincia de Mendoza”, argumenta el magistrado. En cambio explica que el daño que puede producir a la empresa el cegado de los pozos es reversible. “Entiendo que la prohibición misma de extraer agua pueda cau-sar daño a los cultivos si no se tiene otra fuente de riego disponible. Sin embargo, aprecio que ese daño no es irreversible. Sería un daño económico, un daño patrimonial, no de un bien preferente”, relata en el fallo.

La empresa había presentado el pedido de la cautelar argumentando que ya ha realizado inversiones importantes y que corren riesgo. Entre otras cosas, describe que tiene 136 hectáreas, “de las cuales 102,5 se encuentran sometidas a riego e implantadas con vid”. En ese sentido asegura que ya se realizaron dos cosechas y que “tiene aplicado un sistema de riego por goteo para la eficiencia del recurso hídrico y que la totalidad del riego es para uso agrícola”.

Vignes des Andes se promociona como un emprendimiento inmobiliario con perfil agrícola de lujo, donde los compradores tienen un terreno para urbanizar, rodeados de viñas, bodega propia y un hotel de lujo, entre otras comodidades. Es uno de los emprendimientos inmobiliarios de lujo que están proyectados en la zona y que apuntaban a explotar el agua subterránea. Incluso algunos de ellos prevén canchas de golf y otras excentricidades para un área donde no hay agua. “Las tierras tenían costos muy bajos por que no había agua allí y estaba prohibido hacer pozos. Pero con las autorizaciones que se consiguieron se valorizaron y se hicieron esos emprendimientos de lujo”, describió un allegado al tema.

Los abogados de Vignes des Andes reclaman que Irrigación “procedió unilateralmente a rechazar una concesión ya otorgada en flagrante violación no sólo de actos administrativos firmes, sino de disposiciones constitucionales”.

En paralelo a las medidas judiciales, se habían presentado apelaciones administrativas. La semana pasada el Tribunal Administrativo rechazó esas presentaciones, en lo que fue su última sesión con quórum. Es que se les venció el mandato a dos consejeros y ahora son tres los funcionarios que falta designar en ese órgano.