ver más

Apoyo a ex funcionario que denunció una estafa

Más de cien personalidades de la vida diaria de Mendoza, desde la política, la universidad, los medios, apoyan el planteo de Alberto Monetti.

"Esta historia comienza con uno de los casos de corrupción más resonantes de los últimos años, (podríamos decir el segundo en importancia después de la dadivosa ´rifa´ de los bancos estatales de la provincia): el Programa Vale Más. Y concluye (por ahora) con la aplicación de una sanción millonaria (de más de $13.000.000) al funcionario que tuvo la valentía de denunciarlo, Alberto Monetti".

Así reza el primer párrafo de la carta avalada por más de 110 personas vinculadas al quehacer diario de Mendoza y en la que se respalda al ex funcionario Monetti, a quien el Tribunal de Cuentas lo está haciendo cargo de oo que él denuncio como una de las estafas más grandes al Estado. 

En el centenar de avales, figuran radicales, peronistas, kirchneristas y dirigentes universitarios, sociales y de la vida diaria de Mendoza que respaldan su gesto y cuestionan las consecuencias. Entre ellos, la decana de Ciencias Políticas y Sociales de la UNCuyo, Graciela Cousinet, la historiadora Norma Accordinaro, Edgardo Civit Evans, el encuestador Alberto Isuani, la dirigente social María Rosa Goldar, el ex subsecretario Alejandro Salomón, el miembrod el directorio del IUSP Juan Carlos Aguiló, Rodrigo Sepúlveda, Antonio Galeazzi, Ismael Jadur, Gabriela Neglia, Diego Mitre entre muchos otros.

Sostienen en su misiva que "dicho programa, ejecutado desde el Poder Ejecutivo Provincial, había nacido en el año 2000. En 2006 asumió como su ejecutor el Lic. Alberto Monetti, quien al poco tiempo comenzó a notar reiteradas irregularidades en las rendiciones por parte de la empresa privada concesionaria del programa, y al mismo tiempo, una sospechosa falta de atención de los organismos de control que la Constitución establece para estos casos, entre ellos el Tribunal de Cuentas de la Provincia".

En el relato de los hechos, dan cuenta que "ante esto, y cumpliendo con los deberes que corresponden a un funcionario honesto, en 2006 Alberto Monetti hizo la correspondiente denuncia penal, en la oficina fiscal a cargo del Dr. Carniello, sin que hasta el día de hoy exista ningún avance significativo al respecto. Hasta ese momento el Tribunal de Cuentas sólo había dispuesto unas pocas sanciones (multas de $2000 o $3000) a algunas personas por ´desprolijidades´ del mismo programa Vale Más (en sus distintos períodos anuales). Aunque tales pérdidas y “desprolijidades” eran del mismo monto o mayores que la que originó la millonaria sanción de la que hablamos".

Y de preguntan a continuación: "Ahora bien: ¿cuál es el misterioso fundamento de este tribunal para cambiar radicalmente su opinión respecto del programa en cuestión?, ¿Por qué esta “severa” actitud coincide con la exposición a la luz realizada por un funcionario honesto que tuvo el valor de exponer este estofado maloliente, que tenía más de seis ejercicios de antigüedad, sin que los “severos” miembros del “honorable” Tribunal hubieran de objetar nada?".

"Alberto Monetti -señalan- se hizo cargo, controló, investigó dentro del marco de sus atribuciones, así encontró el delito y lo denunció ¿Cómo es que llega, entonces, a convertirse hoy en condenado y vilipendiado? ".

Sobre el accionar del Tribunal de Cuentas

Dan cuenta en esa carta que "estos interrogantes hasta hoy siguen sin responderse, pero tenemos motivos para creer que todo este embrollo expone una ligazón entre órganos de contralor y órganos controlados, y una clara intención de reprimir severamente a quien tuvo el atrevimiento de mostrar un poco de nuestras miserias públicas, en las cuales estarían involucrados muchos de nuestros representantes en diferentes órganos del Estado, como lo demuestra su silencio frente a los hechos mencionados".

"En síntesis -agregan- estamos convencidos de que el Tribunal de Cuentas de la Provincia, ha incumplido con sus funciones constitucionales, al atacar al “mensajero” del hecho, sin tocar a los verdaderos autores del escandaloso acto de corrupción, como una forma bastante explícita de alertar a cualquier funcionaria/o público, y a todos los ciudadanos y ciudadanas en general, por si se nos ocurriese denunciar un negociado o acto de corrupción, ya que resultaríamos sancionados por ´comedidos´".