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El Gobierno pide acompañamiento legislativo

Luego de la ruptura de los bloques oficialistas, el Gobernador pidió que aprueben las leyes y defiendan al gobierno a pesar de las diferencias. Analizan la situación a futuro.

El quiebre de los bloques del PJ en la Legislatura fue un golpe bajo para Francisco Pérez. Hace menos de un mes el Gobernador les había pedido todo lo contrario; es decir que trabajen unidos para afrontar un año complicado. Ahora Pérez es más humilde y les pide que, aunque estén divididos, apoyen las iniciativas oficiales y garanticen la gobernabilidad. Justamente ese es el principal temor: que la interna legislativa trabe la gestión de Gobierno.

Luego de la oficialización de la ruptura,  el Gobernador se reunió con algunos colaboradores para hablar del tema en el cuarto piso de Casa de Gobierno. El mensaje que buscan que trascienda es que esperan que los conflictos no afecten la gobernabilidad y que Pérez no jugará a favor de ningún sector. “Lo único que se espera es que los proyectos oficiales sean defendidos. Hasta ahora las declaraciones que hemos escuchado van en ese sentido; en que todos apoyan al Gobernador y defienden la gestión. Esperamos que ese compromiso se cumpla. El pensamiento del Gobernador es que se ordenen como quieran, pero que respondan a las necesidades”, dijo Félix González, quien ofició de vocero luego de la reunión.

“Yo he vivido muchas internas en el peronismo y siempre luego hay armonía”, aseguró el Ministro. En el  fondo hay quienes ponen algunas dudas sobre el poder de conducción del Gobernador al no haber logrado convencer al resto de los dirigentes de que se unan. “El tiempo se ocupa un 100 por ciento en la gestión, el Gobernador no se ha metido en temas partidarios”, aseguró González, quien dijo que si le proponen ser presidente del PJ a Pérez, “se analizará” si corresponde o no.

Según esa versión, Pérez dejaría que internamente se organicen como quieran, siempre y cuando respondan con cohesión a la hora de votar. Sin embargo saben que será más complicado coordinar la agenda legislativa y las negociaciones. Uno de los puntos centrales es que el foco del conflicto está puesto en el accionar político del vicegobernador Carlos Ciurca, uno de los negociadores principales de la Legislatura. El sector azul del PJ acusa al vicegobernador y a parte de la Corriente Peronista de haber jugado por la espalda para quitarle poder y dirigentes a los intendentes. La reacción inmediata fue, además de las quejas públicas, la ruptura de los bloques en Diputados y el Senado.

Ciurca era, por ejemplo, el encargado de manejar la estrategia política del proyecto de reforma de la Constitución provincial, un tema sensible para el Gobierno. Ahora todo parece empantanarse.

El pedido expreso de Pérez es que no se traben por problemas internos los proyectos del oficialismo. En la lista de espera aún no hay muchos proyectos enviados por el Ejecutivo, además de la reforma. Pero sí habrá que coordinar políticamente la resistencia a las iniciativas opositoras. Es que sumando todos los legisladores, la oposición tiene mayoría y cualquier desliz oficial puede terminar en el tratamiento o la aprobación de un proyecto “no conveniente” para el Gobierno. En la lista de “precaución” está la reforma política (que los azules apoyan en parte) y hasta la posibilidad de que se retome el debate por el aborto no punible.

Igual, hay iniciativas que están a la espera, como el proyecto de creación del banco de tierras, la autarquía judicial y la ley de administración financiera. Además, la ruptura ocurre en la víspera a que se elijan autoridades legislativas. El sector azul tiene mayoría en ese sentido, pues Jorge Tanús, presidente de la Cámara de Diputados, y Miriam Gallardo, presidenta provisional del Senado,

 En el Gobierno buscan mostrar alguna tranquilidad asegurando que “el peronismo siempre está en movimiento” en las etapas previas a las elecciones. Pero dicen que luego se ordenan detrás del mismo proyecto. Por ahora eso suena a expresión de deseo, al menos hasta que haya un proceso interno que por ahora parece inevitable. Una de las opciones es acortar el tiempo de espera, pero el calendario juega en contra, pues el congreso partidario es recién en abril. En la vereda de enfrente la UCR ya tendría definidos sus candidatos para esa fecha.