Conflicto con Vale: el PJ dejó solo a Pérez
Escuelas vacías, miles de docentes manifestando en Casa de Gobierno, el principal proyecto productivo de Mendoza frenado y una crisis latente. Reuniones urgentes en Buenos Aires para atender la situación y un Gobernador atajando los conflictos. Mientras tanto, los bloques oficialistas peleándose delante de todos por las diferencias internas en el PJ. El contraste era casi bochornoso: mientras Francisco Pérez se mostraba gestionando la crisis generada por Vale, sus legisladores ocupaban el tiempo recriminándose culpas por el quiebre en los bloques del Senado y Diputados. Así, quedó la sensación de que Pérez estaba solo.
La historia termina con una enorme paradoja: el único que le tendió una mano al Goberndor fue Gustavo Cairo, legislador del Pro, el partido liderado por Mauricio Macri.
Cuando desde el sector azul del PJ blanquearon las peleas y anunciaron que se separaban del PJ oficial en la legislatura, hay quienes especulaban con las consecuencias que podría traer para el Gobierno. El primer temor era que afectara la gobernabilidad. Luego de la primera semana, quedó claro que al menos distrae la atención del oficialismo sobre los temas urgentes.
Por su faltaban pruebas, ayer lo reafirmaron los propios legisladores. El diputado Fabián Miranda lo dijo. “Responde a una crisis del partido, y esta medida lesiona seriamente la institucionalidad y gobernabilidad de la provincia, no siendo nuestro sector el que ha traído este problema a la Legislatura. En tal caso, es una situación que debería resolverse con una elección interna como corresponde”, aseguró. Su discurso no fue en una unidad básica, sino en el recinto de la Cámara de Diputados.
Ayer se oficializó el quiebre del oficialismo en Diputados, que ahora tendrá tres bloques distintos. Y el tema ocupó la agenda política de ese sector.
Vale que se unan
El conflicto por el abandono de Vale del proyecto Potasio Río Colorado se precipitó y obligó a Pérez a dejar otros temas de agenda de lado para avocarse a ese en particular. Por eso se mudó a Buenos Aires. Desde allí el Gobernador criticó a la UCR porque entendía que sus dirigentes habían buscado hacer leña del árbol caído. Al mismo tiempo pidió tratar el tema como política de Estado. No hubo respuesta de ningún radical, pero tampoco de ningún legislador justicialista.
El único que respondió al llamado fue Gustavo Cairo, senador del Pro, el partido que más irrita al kirchnerismo a nivel nacional. Cairo presentó un proyecto para ampliar los alcances de la empresa provincial de energía, cuestión que le permitiría al Estado mendocino sumarse al proyecto Potasio Río Colorado. La situación obligó a Pérez a agradecerle al discípulo de Mauricio Macri la ayuda. Tanto, que hará propio el proyecto para que sea tratado antes del 1 de mayo. Desde el PJ, nada.