A la espera del llamado de Cristina
“Después de la Vendimia”, repiten en el Gobierno de Mendoza cuando alguien les pregunta sobre las definiciones electorales. Hasta hace poco parecía una respuesta evasiva, pero ahora el tiempo se agota y las gestiones se aceleran.
El gobernador Francisco Pérez espera una llamada de larga distancia con instrucciones sobre el camino a seguir. Ese llamado puede ser desde Buenos Aires o con el prefijo 02902 de El Calafate, lugar donde está la presidenta Cristina Fernández de Kirchner repasando la estrategia del año electoral, en la víspera a su cumpleaños número 60. Pérez no es el único mandatario a la espera, pues todos están atentos a lo mismo. Claro que las expectativas son dispares: la prioridad de Cristina es la provincia de Buenos Aires, donde se concentra la mayoría de los votos y también de los legisladores.
La obsesión es sumar la mayor cantidad de legisladores posibles para conseguir consenso para reformar la Constitución, algo que hoy parece lejano (sobre todo en el Senado). Para lograr ese objetivo el Gobierno busca superar los obstáculos que le hacen bajar las expectativas: la inflación, la falta de un candidato fuerte y el “mal humor” de los sectores medios.
El viernes pasado el Pérez admitió que los tiempos se acortan. Luego de presentar la Agencia de Ordenamiento Territorial el Gobernador esperaba reunirse con el presidente del PJ mendocino, Alejandro Abraham, para definir la fecha del congreso partidario y los pasos a seguir, sabiendo que el “después de la Vendimia” está más cerca. Mientras tanto, las peleas internas se agitan cada vez más. “Te patean los tobillos todos los días”, dijo uno de los precandidatos justicialistas que está dispuesto a “dejar todo” por ir al Congreso y que está fastidiado por la cantidad de candidatos voluntarios.
A nivel nacional los tiempos parecen ser los mismos, al menos en el discurso oficial. “De las elecciones hablamos en marzo”, dicen, según explica el diario Perfil, que es la respuesta que repiten en Casa Rosada ante la consulta de dirigentes de todo el país. Según la nota de ese diario, Julio De Vido es uno de los encargados de la estrategia oficial.
El que reconoce es situación de dependencia del “llamado oficial” es el vicegobernador Carlos Ciurca, quien blanqueó sin problemas que será Cristina la que decidirá. El Gobernador, en cambio, asegura que “se de decide puertas adentro del PJ”.
Cobos, Scioli y las listas
Pérez quiere tener listo todo lo antes posible y evitar internas. “Deseo y espero que no haya internas”, aseguró la semana pasada. El problema es que “las listas son cortas” y no hay lugar para todos. Más si vuelve a ocurrir lo de las elecciones anteriores con la inclusión de candidatos con el dedo presidencial. En ese caso no hay interna que valga: la decisión de Cristina es “inobjetable”, a pesar de las quejas de los hermanos Bermejo y el sector azul del PJ. Allí quienes tienen las de ganar son las agrupaciones que no participan de la rosca interna del justicialismo, principalmente La Cámpora.
Los que tienen una visión más allá del 2013 dicen que hay que esperar. “Hoy las opciones son reelección de Cristina o Scioli, pero todo puede cambiar. No tiene sentido jugarse ahora por algo porque podés quedar off side”, explica uno de los estrategas. Tanta razón tiene, que luego de que dijo esas palabras apareció la noticia sobre la reunión secreta entre Scioli y Cobos, algo que terminó de desencajar a más de uno en el oficialismo local.
Por eso desde Mendoza el Gobierno seguirá devoto a Cristina. “El problema es que si no existe el plan de reelección y todo se vuelca a un nuevo candidato, como Scioli, la presidenta pierde automáticamente todo el poder. No le haría caso ni el mozo de Casa Rosada; y menos los referentes del PJ”, asegura el mismo dirigente.


