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La tarifa subió casi 80% en seis meses

Además del aumento, el Gobierno sondea la implementación de cambios estructurales en el sistema. Habrá un ajuste en las frecuencias. Trasbordo, cámaras y GPS.

El sistema de Transporte nunca le agradó a Francisco Pérez. Ni cuando era ministro de Obras, ni ahora que es Gobernador. Pero las concesiones y los contratos recién vencen en 2015, año en el que se deberá licitar y adjudicar un nuevo servicio. Sin embargo este año van a comenzar a aplicarse cambios que “van en dirección a lo que será el nuevo sistema”.

Hoy la noticia es que la tarifa aumentará un 19 por ciento desde mañana, tanto para el transporte urbano como de media distancia. Pero en los últimos seis meses esa tarifa subió el 78,5%, período donde pasó de 1,40 pesos a los 2,50 pesos que costará desde mañana el boleto.

El principal argumento que dará el secretario de Transporte Diego Martínez Palau es que se van a realizar cambios que beneficiarán a los usuarios, como el trasbordo. Pero no es lo único: habrá ajustes en las frecuencias de los colectivos para “alentar” en uso del trasbordo y comenzar a descomprimir el microcentro con menos circulación de colectivos. También se buscará eliminar el uso de monedas para pagar los pasajes, entre otras cosas.

Hoy anunciarán el uso de nuevas tecnologías para mejorar los controles sobre el sistema. Cada unidad tendrá equipos de GPS y otros aparatos que permitirán tener información en tiempo real sobre los recorridos reales, duración de los viajes, cantidad de pasajeros, entre otros datos. “Son importantes las mejoras tecnológicas que habrá. Tiene que ver con lo que se está diseñando para la nueva licitación. Peor los cambios van a empezar a implementarse desde antes, para que sean graduales”, adelantó Palau. Esos cambios es parte de la revisión del sistema y la información obtenida servirá para planificar las nuevas concesiones, dentro de dos años. 

Para graficar lo que se viene, Palau usó una comparación. “El sistema de Transantiago, en Chile, tuvo serios problemas porque fue de un día para otro. La gente viajaba de una manera y al otro día tuvo que cambiar. Por eso queremos hacer las cosas desde ahora, para que los usuarios se acostumbren”, explicó el funcionario.  Los empresarios tendrán un plazo de hasta seis meses para que todas la unidades tengan GPS y GPRS: en 60 días el 30% de las unidades lo tienen que tener instalado. En cuatro meses el 70% ya debe estar en funcionamiento y en 180 días el total de las unidades lo debe tener. Además de los mecanismos de control, cada colectivo tendrá cámaras y elementos de seguridad, como botones de pánico. “Se van a poner en funcionamiento páginas web para consultar recorridos y la cargas de Red Bus, para ir eliminando el uso de las monedas. Cada colectivo va a estar conectado para avisar ante cualquier inconveniente”, promete Palau.

¿Tarifazo o ajuste a la realidad?

El Gobernador ya autorizó dos aumentos que significan una suba del 78,5% de la tarifa de transporte en seis meses. Igual que lo ocurrido en julio del año pasado, el cambio se autoriza sin la participación de los usuarios, puesto que el Transporte no tiene en marcha el ente de control previsto y no hay instancias de consulta. Pérez siempre dijo que actualizaría los valores de los servicios para evitar un colapso, aún a pesar del costo político que implica. Ahora decidieron apurar los cambios para esquivar las repercusiones que esas decisiones pueden tener en pleno debate electoral.

Claro que en comparación con otras provincias la perspectiva cambia, ya que sigue siendo una de las tarifas más baratas del país: en Córdoba hubo conflictos por el aumento que llevó el precio del boleto a más de 4 pesos. Pero la revisión que hacen del sistema va más allá. El otro dato que manejan con precaución por las quejas de los usuarios es que hay líneas que posiblemente tendrán reducción en las frecuencias. Palau habla de una “optimización”. “Vamos a impulsar que la gente use más el trasbordo, porque es algo positivo. De esa manera se van a optimizar las frecuencias”, asegura el Secretario de Transporte. El ajuste en las frecuencias también tiene que ver con lo que el Gobierno paga, pues siguen insistiendo que hay colectivos que viajan casi sin gente fuera de los horarios pico. Vale recordar que el Estado le paga a las empresas por kilómetro recorrido sin importar las prestaciones.

La intención es promocionar el uso del trasbordo antes de que comience la actividad fuerte, con el inicio del ciclo lectivo. En la previa, aseguran que los principales beneficiados serán, por ejemplo, los empleados de comercio y los docentes, que ir y volver de sus lugares de trabajo toman de promedio cuatro colectivos diarios.