Ganan millones con los casinos, pero no pagan un impuesto destinado a construir escuelas
Ganan millones con uno de los negocios legales más polémicos, pero se resisten a pagar un impuesto destinado a construir escuelas. Y en la lista de morosos hay muchos conocidos y poderosos empresarios, pero también el Estado.
Ningún casino de la provincia cumple con la obligación de cobrar una entrada de 4 pesos y sólo tres salas cumplieron parcialmente una parte de la ley en la que deben transferir fondos del Impuesto Solidario Educativo, que tiene como objetivo la crear un fondo para la construcción de salitas de 4 años en las escuelas públicas de la provincia.
Un informe del Tribunal de Cuentas, realizado a pedido del Senado, es lapidario: ninguno cobra el impuesto, nadie controla la cantidad de persona que ingresan a las salas (y que deberían pagar) y sólo tres casinos han pagado parte de lo que le corresponde.
En la lista de los que no pagaron nada, según el informe del Tribunal de Cuentas, están el Regency Casino del hotel Hyatt; KLP del Hotel Intercontinental; CELA, del Hotel Sheraton y Casino Club, del empresario kirchnerista Cristobal López (que además es socio de Cirsa en la concesión del casino central).
Las dos salas que sí aportaron, pero con algunas irregularidades son el casino del hotel Tower de San Rafael (Hotelera Emprender) y el casino del Arena Maipú, que es el único que cumple con casi toda la ley. El instituto Provincial de Juegos y Casinos sólo hizo depósitos parciales durante dos meses.
Morosos
El Impuesto Solidario Educativo fue creado por ley. Primero se intentó gravar a las ganancias de los tragamonedas. Como se hizo imposible el cobro, la Legislatura adecuó la ley dispuso que se cobraría una entrada a los clientes de los casinos equivalentes al doble de la apuesta mínima. Los casinos son los agentes de retención, por lo que deben cobrar la entrada, entregar comprobantes y depositar la recaudación en una cuenta de la DGE. Ese dinero tiene como destino fijo la construcción de jardines de 4 años en las escuelas públicas.
El informe del Tribunal incluye la respuesta de la Dirección General de Rentas sobre el pago. Allí se detalla que KLP Emprendimientos (Hotel Intercontinental), Nuevo Plaza Hotel (Hyatt), Cela (Sheraton), Valle de las Leñas y Casino Club (Cristobal López) no cumplieron “su obligación de percibir el tributo e ingresar el impuesto percibido”.
Hotelera Emprender (Tower) cumple con el depósito de alrededor de 70 mil pesos mensuales. Desarrollos Maipú (Arena) también paga alrededor de 90 mil pesos mensuales y es el único que tiene un registro de la cantidad de personas que ingresan y los correspondientes comprobantes.
El caso del Instituto de Juegos y Casinos es el más complicado de explicar. Según se desprende de la documentación, pagaron sólo dos cuotas de ese impuesto: 254.503 pesos correspondientes a 10 días de enero y 1.046.320 pesos correspondientes a febrero, por un supuesto ingreso de 261.580 personas. “No hay recaudación depositada por los períodos marzo, abril y mayo”, informa Rentas al Tribunal de Cuentas.
El Instituto presupuestó un total de 13.454.503 pesos en todo el año para pagar ese impuesto, pero nunca se determinó el cobro de las entradas. En cambio, decidieron pagar (los dos meses en que lo hicieron) con fondos de la partida de publicidad, cuestión que ha generado inconvenientes legales. Allí hay otro detalle: el impuesto está siendo pagado por el Estado y no por las empresas concesionarias (del casino central y los anexos), generando más problemas a la ecuación financiera estatal.
A pesar del incumplimiento, no se han aplicado sanciones. “La Dirección General de Rentas se encuentra evaluando la normativa y casuística en cuestión a fin de establecer la tipificación de las infracciones y el encuadre de las sanciones que pudieran corresponderle”, informan.
En total, hasta junio de este año sólo se había recaudado 1.988.587 pesos. Los cálculos hablan de que se deberían recaudar más de 2 millones de pesos por mes.
“Debe informarse que los casinos, si bien han depositado, no han percibido de conformidad a los establecido en la norma, bajo la fundamentación que el agente absorbe el valor correspondiente y se hacen cargo del impuesto”, dicen desde Rentas, aclarando que la recaudación vino por parte de fondos propios y no del cobro de entradas.
La proliferación de las salas de juego trajo a la provincia más ludópatas y cientos de causas judiciales también. Es que las empresas propietarias de los casinos han optado por tener una relación hostil con el Estado, pues cada decisión que se toma para controlar o buscar que tributen más, termina en una demanda judicial. La mayoría de esas causas judiciales están en la Suprema Corte de Justicia. Ahora también se niegan a cobrar y pagar el dinero que corresponde para las escuelas.


