Las obras demoradas, irregulares y fantasmas que paga el BID en Mendoza
Mendoza tiene problemas para ejecutar sus obras por falta de presupuesto. Pero también tiene inconvenientes con las que tienen financiamiento internacional y que han generado más de un dolor de cabeza dentro y fuera del país.
La Auditoría General de la Nación emitió informes con distintos cuestionamientos por incumplimientos de Mendoza en obras financiadas por organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo. Demoras en los pagos, problemas para ejecutar las obras y falta de claridad en el manejo de las cuentas son algunos de los cuestionamientos que hace la AGN en sus informes de auditoría.
La Auditoría General de la Nación es un organismo de control de las cuentas públicas que tiene como misión asistir y advertir al Congreso sobre cómo el Estado gasta y si hay irregularidades. Es conducido por el puntado Leandro Despouy y luego del avance del kirchnerismo sobre los organismos de control es uno de los pocos que ha mantenido imagen de independencia.
Demoras y falta de pago
Los informes de la AGN son anuales y las auditorías se toman por temas. En abril presentaron el informe sobre los estados contables del programa “Servicios Agrícolas Provinciales” PROSAP II, obras financiadas por el BID.
La auditoría cuestiona a la provincia por la falta de pago en tiempo y por la excesiva demora de las obras a pesar de que los recursos llegaron hasta con 5 meses de antelación del inicio de las obras. “Tal como se menciona en la nota N° 11 a los Estados Financieros existe una deuda al 31/12/11 con los contratistas de las obras “Modernización del Sistema de Riego Canal Matriz Nuevo Alvear”, “Modernización y Unificación del Sistema de Riego Socavón y Frugoni Marco”, y “Caminos Rurales” de la provincia de Mendoza”, indica el informe. Junto con retrasos en una obra de Misiones, la falta de pago ascendía a ese momento a 3,5 millones de dólares “correspondientes al aporte local de los certificados y redeterminaciones de las mencionadas obras, de los cuales fue abonado el componente BID”.
Dentro del programa “Caminos Rurales” se incluyeron los trabajos de obra básica de calle Talabera, calle Valli y Ruta Provincial 77, en el Este. La AGN visitó la provincia para realizar la auditoría y detectó demoras alarmantes, según ellos. “Se ha verificado un atraso de casi 8 meses entre el inicio de las obras y la firma del Convenio, en una obra que preveía una duración de 12 meses”, explican. Por las dudas, aclaran que el dinero sí estaba. “Cabe señalar que el anticipo financiero fue hecho 5 meses antes del inicio de la obra… fecha de finalización de los plazos establecidos para la terminación de la obra no se habían concluido los trabajos”.
En el caso del canal Nuevo Alvear también se alerta sobre las demoras. La explicación de la Unidad Ejecutora en todos los casos es la misma: la falta de recursos. “La Provincia ha tenido serios problemas presupuestarios, lo que motivó los atrasos en los pagos de contrapartidas”, explican, aunque aclaran que este año se abonaron los pagos atrasados del 2011.
Una obra fantasma en un basural del Sur
El BID también financia la construcción de un sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos, que tiene como objetivo eliminar los basurales a cielo abierto y lograr una mejor gestión ambiental. Pero en Mendoza la AGN también detectó problemas.
En la Implementación del sistema GIRSU en Alvear, (a cargo de Mercovial, con un contrato de 10,6 millones de pesos de los cuales al año pasado se habían pagado 9,7 millones) la auditoría detectó irregularidades.
En el cierre del basural Irrigoyen los auditores detectaron, por ejemplo, que el “saneamiento y alambrado perimetral se realizó sólo en una de las partes”, pero “se certificó pagó la totalidad de la obra prevista en el contrato por $341.467”.
En la obra de remediación y rehabilitación del basural Aeródromo los auditores que visitaron el lugar no encontraron, por ejemplo, ni el portón ni el cierre perimetral que debía estar levantado y que fue financiado. Pero la sorpresa fue mayor, pues viajaron hasta el lugar con la expectativa de ver un basural remediado, pero se encontraron con otro panorama. “ En oportunidad de la visita in situ, este grupo de auditoría observó que en el lugar seguía funcionando un basural”, detallan. La justificación es que como no funciona completamente la plata de tratamiento aún deben desviar parte de los residuos al basural Aeródromo.
En la planta de tratamiento, el BID financió la compra de un grupo electrógeno, pero no se compró nunca. En cambio se decidió conectarse a la red eléctrica y usar parte de la plata para pagar 3 años de boletas de luz. Por otro lado, según la Auditoría los certificados de obra no tenían la aprobación legal correspondiente. Pero hay más: al parecer las obras se evaluaron luego de haber certificado. Es decir se autorizó el pago por obras que no se sabía si estaban hechas. “No compatibilizan las fechas en que se realizaron las visitas con las fechas de emisión de los certificados” Además, la AGN asegura que se pagaron de más casi 100 mil pesos por reajustes de precios no justificados. “Fueron pagados en exceso $95.738”, dice la auditoría.
El BID es uno de los principales financistas de las grandes obras públicas que están en ejecución en la provincia, al igual que también es uno de los posibles prestamistas de las obras futuras. Por eso el dato del llamado de atención de la AGN no pasa desapercibido.