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¿Y el plan "Mendoza 2012"?: Gobierno y UNCuyo renuevan una pareja problemática

La Universidad Nacional de Cuyo y el Gobierno buscan trabajar en conjunto. Justo este año se vence el plan "Mendoza 2012", que fue elaborado por esa casa de estudios, pero obviado por la mayoría. Una masa crítica con más de "600 ministros" que pueden aportar las soluciones a problemas estructurales de la provincia.
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Era plena crisis. Y la Universidad buscó usar sus cerebros para buscar salidas a los problemas estructurales de Mendoza. La idea era darle herramientas a quienes tomas decisiones, con un horizonte de 10 años.

Así nació el Consejo Asesor Permanente de la Universidad Nacional de Cuyo, cuyo máximo aporte fue presentar el marco estratégico "Mendoza 2012". El problema es que ese año llegó, y buena parte de los documentos durmieron en despachos oficiales, fueron deshilachados en campañas electorales y quedaron en desuso.

Ese marco incluía un profundo diagnóstico de la provincia en temas como economía, ambiente, realidad social y cultural. Incluso se presentó un programa estructural de seguridad. Ahora, la Universidad y el Gobierno provincial anunciaron que buscarán nuevamente retomar una alianza estratégica para elaborar políticas de fondo.

El gobernador Francisco Pérez y el rector Arturo Somoza tuvieron un encuentro protocolar en el que hablaron de armar una agenda y establecer un mecanismo de trabajo. Ambos fueron ambiciosos, pues dijeron que trabajarán en áreas  "prioritarias tales como educación, seguridad, salud, trabajo y producción, ambiente, comunicación y obra pública". Ambos tienen buenas relaciones y también se cubren bajo el manto político del Gobierno Nacional, con el que  coinciden.

En realidad las relaciones entre el Estado provincial y la UNCuyo son fluidas desde hace mucho. Se traduce en una gran cantidad de trabajos por los que la Universidad factura como venta de servicios, donde también vuelca toda su legitimidad hacia acciones de gobierno.
Fue la UNCuyo, por ejemplo, la primera que puso un alerta sobre el proyecto minero San Jorge, a pesar de que la UTN lo había avalado. También fue la UNCuyo la que frenó un cuestionadísimo proyecto de ley de Uso del Suelo y, en cambio, puso a trabajar toda su masa crítica para elaborar la base de la ley que hoy está vigente.  

La masa crítica

Si se pone una lupa sobre la Universidad, cualquier Gobierno puede ilusionarse con la masa crítica que la UNCuyo tiene. La pregunta incómoda, que el propio rector se hace, es a servicio de quien se pone esa maquinaria del pensamiento.

La UNCuyo tiene 31.700 alumnos en todas sus carreras. Pero además la casa de estudios genera 2.200  profesionales cada año en todas las ramas de la ciencia y la técnica que se gradúan en carreras de grado. Es una masa intelectual enorme. "Los graduados tienen que devolverle algo a la sociedad", repite cuando puede Somoza, a manera de pase de factura para los profesionales que se olvidan del fin social de la educación pública.

Pero la situación puede ser mejor. Según el Ministerio de Educación de la Nación, la UNCuyo tiene un plantel de 4314 docentes en el nivel universitario (y 7.277 contando los colegios) que tienen de promedio 48 años.

De ellos 689 tiene dedicación exclusiva y tienen un sueldo superior al de un ministro del Gobierno (la remuneración bruta de un titular exclusivo en 2009 era de 9 mil pesos, sin antigüedad ni adicionales y hoy es superior). Su trabajo es dar clases, generar conocimiento y transferirlo. ¿Cuál puede ser el resultado de tener esos 689 "ministros" al servicio de solucionar los problemas de la gente? O contar con más de 4 mil personas que pueden formar parte de la toma de decisiones en cualquier ámbito público, a quines se le pueden sumar los más de 2 mil graduados.

Los que conocen la maquinaria universitaria explican que no es que hoy no se generen esas soluciones, sino que muchas veces las respuestas no cruzan "la caja de cristal" del predio universitario del Parque. Justamente es lo que ocurrió con el plan estratégico que tiene fecha de vencimiento este año. 

El buen antecedente

Más allá de las complicaciones que tienen para hacer llegar el conocimiento generado ha la sociedad y los lugares donde se toman las decisiones, cuando esa maquinaria se pone en marcha, funciona.

La Legislatura estuvo a punto de aprobar un proyecto de ley de uso del suelo que, a entender de los propios investigadores, entregaba la provincia y los recursos naturales (principalmente el agua) a los grandes emprendimientos inmobiliarios. Fue la Universidad la que se paró y logró frenar esa embestida. Como respuesta, los investigadores trabajaron en las bases de un nuevo proyecto que sirvió para sancionar la ley de Ordenamiento Territorial que hoy la provincia tiene. Ese, aceptan, es el antecedente más positivo de los últimos años respecto a transferencia de conocimiento.

La afinidad política y las demandas

Todo es política. En la Universidad, con sus particularidades, también se respira política en cada ámbito. Hoy, de la mano de Somoza, la conducción está en línea a pleno con el Gobierno nacional de Cristina Fernández de Kirchner; al igual que el gobierno provincial de Paco Pérez.

Desde hace años la UNCuyo es gobernada por un grupo que se formó para hacerle frente al sector más conservador de esa casa de estudios. Aunque es complicado trasladar linealmente la política universitaria a la "del exterior", esa idea se gestó con una alianza entre dirigentes radicales y peronistas, a quienes se le sumaban adherentes a otras fuerzas. Hoy la "pata radical" quedó más diluida, incluso luego del fallecimiento del vicerrector Gustavo Kent y el kirchnerismo ocupa gran parte del poder universitario. Incluso en el movimiento estudiantil, con las salvedades de las facultades de Ciencias Políticas (siempre díscola con el contexto nacional) y Filosofía.

La sintonía entre Casa de Gobierno y el rectorado promete mayor fluidez en las relaciones, aunque aseguran que desde la Casa de Estudios mantienen independencia.

En el juego de relaciones quien más tiene que perder es la propia Universidad, pues es una de las instituciones más prestigiosas de la provincia.

La agenda de temas es abierta. Pero la propia Universidad realizó una encuesta para evaluar las demandas sociales. Ese estudio indicó que “la sociedad mendocina quiere una universidad Forme profesionales íntegros (84%);  Esté al servicio de la comunidad (66%); Sea fuerte en investigación y con vocación de transferencia (65%) y que Trabaje en temas estratégicos para la provincia. Los temas prioritarios que la gente consultada determinó para que la Universidad colabore son primero seguridad, segundo educación y tercero salud. Además, se realizó una encuesta con referentes sociales, donde la planificación estratégica fue el tema más solicitado.

 
@icardipablo
*Las estadísticas corresponden al anuario 2009 publicado por el Ministerio de Educación de la Nación. Es el último dato comparable publicado.