Humor, filosofía y formación política K de la mano de Feinmann
Se sentó sobre el escenario como un abuelo que le cuenta anécdotas a sus nietos y endulzó los oídos de los 800 militantes del PJ. Inicialmente era la presentación de un libro, pero terminó como una cálida clase de formación política kirchnerista. Claro que José Pablo Feimann lo hizo a su modo: con astucia, mucha gracia y con el bagaje intelectual que trae encima.
Pero en su síntesis dejó de lado la retórica y la filosofía y directamente pidió el voto por Cristina Fernández de Kirchner. “Es una estadista, ninguno le llega ni a los taquitos. Si quieren decir que vine a hacer apología de Cristína, díganlo”, cerró el intelectual a manera de provocación. “Ya imagino los titulares de mañana”, intentó ironizar Julio Rudman, el presentador. Antes, el filosofo había repasado la breve historia del kirchnerismo y trató de mostrar las diferencias entre las utopías intelectuales y las necesidades de “meterse en el barro” que tienen los políticos. Y allí el ejemplo a seguir, claro, siempre fue Néstor.
Feinmann fue el invitado estrella de la apertura de la Feria del Libro de Mendoza que este año tiene una fuerte impronta oficialista. De hecho dos de los principales atractivos son la presentación de libros dedicados a la familia Kirchner, pero en este caso escritos por amigos del poder: a pesar de que hay un auge de las publicaciones políticas de todos los colores, los dos libros que se presentan son “El Flaco”, de Feinmann y “La Presidenta”, de Sandra Russo.
Misión cumplida
El teatro Independencia fue colmado por adherentes al oficialismo, entre los que había varios funcionarios y candidatos, como Guillermo Carmona. Para los militantes mendocinos se ha hecho costumbre visitar esa sala para actividades políticas. Hace pocas semanas fue el candidato a vicepresidente Amado Boudou el que pidió el voto por Cristina cantando rock. Ayer fue el turno de un intelectual, que hizo algo parecido pero con otro tono.
Durante todo el relato, Feimann dijo que no era un intelectual K y armó cientos de humoradas con el tema. Pero estuvo cerca agotar los calificativos disponibles para elogiar a Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Incluso inició su relato dándole de baja a una obra propia: en el texto teatral “Hablemos Boludeces” (del libro Jinetes Apocalípticos) cuatro militantes se ríen de algunas viejas utopías políticas. Según el filósofo, esa obra ahora no se puede hacer porque el Gobierno ha hecho realidad esas consignas.
Feinmann atrapa con la palabra. Y tiene la capacidad de mezclar en una misma frase alguna cita de filósofos como Sartre con un dicho popular, una figura de la farándula y una palabra en lunfardo. Por eso su relato, siempre pedagógico, es una puesta en escena en sí misma. En la feria lo hizo en un monólogo sólo cortado por las risas y aplausos de la tribuna K.
Para defender su obra asegura que “El Flaco”, no es un libro autorizado sino una historia de una separación; pues la idea surgió luego de que Kirchner le enviara un mail cuestionándole una columna suya publicada en Página 12. Sin embargo en su discurso Feimann ayuda a construir el “mito” de Néstor que comenzó a gestarse luego de su muerte con frases nostálgicas y relatos épicos. En ese sentido lo que más destaca es haber recobrado la el valor de la política. “El principal triunfo de la cultura política kirchnerista es que se haya vuelto a tomar la política en serio, las utopías en serio, los derechos humanos, la solidaridad…Hay un clima de tomar en serio la pasión militante”, aseguró el intelectual, que reconoció, además, que sus primeras impresiones de Néstor y Cristina no habían sido las mejores. “No esperaba nada de Kirchner, hasta que en su discurso dijo que asumía en nombre de la generación que habían matado”, explicó. Y sobre Cristina explicó que su primera imagen fue frívola. Un filósofo en el avión presidencial
No lo dijo con todo de autocrítica, pero tranquilamente podría serlo. Feinman aseguró que los intelectuales deben mantenerse alejados del poder asegurando que sólo puede mantener su libertad de pensamiento si conserva su libertad de acción. Pocos minutos después contó cómo fue la primera vez que le abrieron la puerta de Casa Rosada, también el primer encuentro con Kirchner y hasta su primer viaje en el Tango 01, el avión presidencial.
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José Pablo Feinman puede mantener una charla durante horas armando su laberinto de argumentos. En la lógica de su discurso de ayer, estaban los que piensan como él, y los que están equivocados (y no los que piensan distinto), pues así se manifiesta cuando habla de otros intelectuales que están alejados del oficialismo. “No sé lo que le pasó”, dice sobre Alcira Argumedo, a quien reconoció como una buena militante en su juventud pero ahora equivocada por estar con Pino Solanas. Algo parecido hizo con “la dama del conmigo no” (Beatriz Sarlo) a quien criticó duramente. “No la quiero nombrar, es una persona inteligente, muy formada, pero no sé lo que le pasó. La frase conmigo no encierra intolerancia y rechazo”, dijo.
Un pequeño traidor mendocino
En el recorrido de la historia del kirchnerismo Feinmann también hizo foco en el conflicto con la patronal agropecuaria y la votación en el Senado que terminó definiendo Julio Cobos. Para hacerlo volvió a recurrir al sarcasmo y dijo que Cobos es una versión “pequeñita” de un hombre de la historia argentina. “En la historia argentina tenemos a Urquiza, que fue un gran traidor. Cobos es como una versión pequeñísima, es un pequeño traidor. Cobos es la versión microscópica de Urquiza”, graficó. Pero referido al desenlace de ese conflicto, hizo una salvedad. “Se había agrupado muchos. Yo no sé qué hubiera pasado si ese voto en vez de no positivo hubiera sido positivo. No quiero decir que Cobos votó de esa manera para evitar una guerra civil, porque lo hizo pensando en él, pero no sé que hubiera pasado”, reconoció Feinmann.
Antes de cerrar, el filósofo dijo que volverá a la provincia y pero ahora sí para hablar de literatura. "Ya tengo una novela de 500 páginas listas y la voy a presentar. En noviembre seguramente vendré para hablar de literatura", aclaró, luego de dar por iniciada la Feria del Libro.



