Los radicales mendocinos promoverán el corte de boleta casa por casa y en la Justicia
Harán una campaña en toda la provincia para que la mayor cantidad posible de mendocinos se lleve desde sus hogares la boleta "descabezada", es decir, sin el candidato presidencial de la UCR. También insistirán en que las autoridades electorales aprueben el troquelado de la lista sábana.
Ya está. El radicalismo mendocino está lanzado al corte de boletas, que será el eje de la campaña electoral para que en las elecciones de octubre no lo elimine el arrastre de Cristina. Y el pegadizo jingle que se escucha desde ayer es sólo un primer paso: Roberto Iglesias anticipó hoy que habrá "otras acciones" para promover su candidatura a gobernador y (significativo efecto colateral) hundir un poco más la del postulante a presidente del partido, Ricardo Alfonsín.
Esas acciones ya están en preparación. Unos 20 días antes de los comicios, un ejército de militantes (con la fórmula a la cabeza) saldrán a recorrer la provincia con el objetivo de entregar, casa por casa, la boleta cortada del radicalismo. O sea, tratarán de llevarles a todos los mendocinos la boleta de los candidatos a gobernador y vice del partido, a los que se sumarán, cuanto mucho, los postulantes a legisladores nacionales, que, si no, podrían ser las víctimas no queridas de la provincialización desesperada de los radicales.
Aunque en el fondo apuestan al “voto cruzado” (por ejemplo, Cristina para presidenta e Iglesias para gobernador), la maniobra de la UCR no incluirá ningún candidato presidencial. El desplante hacia Alfonsín no llegará a tanto. La fórmula sí quiere asegurarse que los votantes se lleven desde sus casas las boletas con el preciso corte quirúrgico realizado de antemano. Ese corte en el que han depositado casi todas sus esperanzas de ganar en las elecciones generales.
“La gente tiene que tener la boleta lista y llevarla al cuarto oscuro en el bolsillo de pantalón, del saco o donde quiera”, clamó el candidato a vicegobernador Juan Carlos Jaliff.
Pero el megarreparto de papeles no es la única medida en mente. Un mes antes de las elecciones, los radicales elevarán a la Junta Electoral un pedido para que la famosa y eterna lista sábana se emita esta vez con una pequeña modificación: troquelada por categorías. Dado que en los comicios de octubre se votan en Mendoza presidente, gobernador e intendentes, la UCR pedirá que entre los distintos rubros haya una línea de puntos que invite a los ciudadanos a practicar los cortes que deseen.
Esta propuesta pertenece, en realidad, a Alfredo Cornejo. El intendente de Godoy Cruz lo sugirió al gobierno provincial como una alternativa al adelantamiento de las elecciones en los departamentos que promovió a mediados de este mes.
El troquelado (o la separación de las boletas) fue descartado de plano por el Poder Ejecutivo. “Es una pelotudez”, afirmó en ese momento el ministro de Gobierno, Félix González.
Iglesias y Jaliff han reactivado la boleta con troqueles de Cornejo, pero tienen la intención de que sean las autoridades judiciales de la elección, no las políticas, las que abracen la causa. El presidente de la Corte provincial, Alejandro Pérez Hualde, y el juez federal Walter Bento, serían en ese caso los encargados de decidirlo.
"La gente ya eligió presidente, ahora tiene que elegir gobernador", insiste Iglesias por todos los medios posibles desde anoche. Mientras tanto, por debajo del candidato, los radicales jugados a que el candidato se salvará del efecto Cristina por la vía del corte sacan cuentas: si Iglesias consigue que cerca del 15 por ciento del padrón corte de boletas a su favor, creen que la misión podría resultar existosa.
Pero, a la vez, en los cuarteles radicales esperan una inminente contracampaña del peronismo para defender la integralidad de la boleta de octubre y promover así el “arrastre” de la presidenta a favor de los candidatos a gobernador y vice de la provincia.
La parafernalia de mensajes de unos y otros podría tener un efecto positivo para la ciudadanía, pero recién después del 23 de octubre. Las especulaciones de todos podrían forzar entonces la reforma del sistema electoral mendocino que hasta aquí la clase política ha eludido sistemáticamente.
Esta propuesta pertenece, en realidad, a Alfredo Cornejo. El intendente de Godoy Cruz lo sugirió al gobierno provincial como una alternativa al adelantamiento de las elecciones en los departamentos que promovió a mediados de este mes.
El troquelado (o la separación de las boletas) fue descartado de plano por el Poder Ejecutivo. “Es una pelotudez”, afirmó en ese momento el ministro de Gobierno, Félix González.
Iglesias y Jaliff han reactivado la boleta con troqueles de Cornejo, pero tienen la intención de que sean las autoridades judiciales de la elección, no las políticas, las que abracen la causa. El presidente de la Corte provincial, Alejandro Pérez Hualde, y el juez federal Walter Bento, serían en ese caso los encargados de decidirlo.
"La gente ya eligió presidente, ahora tiene que elegir gobernador", insiste Iglesias por todos los medios posibles desde anoche. Mientras tanto, por debajo del candidato, los radicales jugados a que el candidato se salvará del efecto Cristina por la vía del corte sacan cuentas: si Iglesias consigue que cerca del 15 por ciento del padrón corte de boletas a su favor, creen que la misión podría resultar existosa.
Pero, a la vez, en los cuarteles radicales esperan una inminente contracampaña del peronismo para defender la integralidad de la boleta de octubre y promover así el “arrastre” de la presidenta a favor de los candidatos a gobernador y vice de la provincia.
La parafernalia de mensajes de unos y otros podría tener un efecto positivo para la ciudadanía, pero recién después del 23 de octubre. Las especulaciones de todos podrían forzar entonces la reforma del sistema electoral mendocino que hasta aquí la clase política ha eludido sistemáticamente.


