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Jaque abandonó el poder antes de tiempo

La cancelación del proyecto minero San Jorge por parte de Paco Pérez demostró que el control de las decisiones cambió de manos de manera anticipada y sin elecciones de por medio. Las noticias de una semana vertiginosa, la elección de hoy en dos departamentos y lo que vendrá.

Siempre el gobernador de turno empieza a ceder el poder precisamente el día después de los comicios donde se elige a su sucesor. Comienza entonces la transición hacia el nuevo gobierno y el mandatario que se va debe tolerar la intromisión de quien lo sucederá. Es más: ninguna decisión que afecte la futura gestión se puede tomar sin el consentimiento del gobernador electo.

Sin embargo, esta vez, el mandato se terminó antes. Celso Jaque dejó de gobernar esta semana, en el preciso momento en que el candidato de su partido, Francisco Pérez, ocupó su lugar y tomó la decisión de clausurar el proyecto minero San Jorge en la Legislatura. A pesar de que el gobernador no quería, aparentemente.

Las versiones de pataleos en el cuarto piso de la Casa de Gobierno, donde al parecer no estaban convencidos de la decisión de Pérez y todavía promovían San Jorge, tampoco hablan bien de la condición de líder del gobernador. Más bien reflejan su debilidad para retener la facultad de tomar las principales decisiones, por lo menos hasta la elecciones.

Ahora el panorama es institucionalmente confuso: ha empezado a gobernar un candidato al que todavía no votó nadie y se retiró de la escena antes de tiempo aquel a quién los mendocinos eligieron en 2007.

En este contexto, la gobernabilidad depende exclusivamente de que jaquistas y paquistas acepten las reglas del juego.

Paco dado vuelta. Peor aún que su precoz asunción del poder es que Paco Pérez, en su primera acción de gobierno, haya hecho todo lo contrario de lo que deseaba hacer. Porque Pérez no es antiminero, pero se encargó de abortar un proyecto de este rubro.

Hasta hace poco, el candidato a gobernador del justicialismo aspiraba a convencer a la gente de que se puede explotar la minería sin contaminar, pero nunca tuvo el valor, la inteligencia o la fuerza para instalar el debate en esos términos. Así fue que la militancia antiminera y los conversos de la oposición política coparon la parada y Paco, acorralado, prefirió cambiarse de equipo, en vez de arriesgarse a perder con el suyo.

Esta fue una decisión impulsada por su estratega electoral, el consultor cordobés Mario Riorda, quien desde hace semanas advertía que Paco debía “inocular” la protesta contra la minería para que no obstruya su camino a la victoria electoral. El resto del oficialismo acató la decisión sin chistar, para no abrir debates que nublen ese triunfo electoral del que todo el PJ se siente cerca.

Riorda es el hombre que maneja la agenda y las encuestas de Paco Pérez y es alguien que cada vez gana más espacio en su mundo. Fue quien lo sometió a una maratón de talleres con público  en los distintos departamentos, donde recibió fuertes cuestionamientos por la minería, principalmente de la franja de los jóvenes.

Un ejemplo del poder adquirido por el consultor es que, hasta su irrupción, el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, amagaba con convertirse en una pieza importante de la campaña del candidato a gobernador. Hoy, en cambio, Tanús y su equipo fueron relegados a un segundo plano, por decisión del asesor de Pérez.

Si Pérez ya es el nuevo gobernador, Riorda está ejerciendo como su secretario y principal consejero. Y de la mano de su jefe, saltó directamente de la campaña electoral a la gestión. 

El paso en falso de Cornejo. Pero no fue Pérez el único personaje de la semana. El intendente de Godoy Cruz dejó al desnudo toda la desesperación radical y sus oscilaciones después de las primarias que ganó Cristina con la propuesta a destiempo de desdoblamiento electoral en las comunas que controla la UCR, la cual fue finalmente retirada por su autor.

Nadie terminó de creer que Cornejo quería que se votara en las comunas separadamente de los comicios nacionales para mejorar la calidad institucional. En cambio, se instaló que buscaba cortarse solo para salvarse.

Después de una semana de discusiones en el radicalismo, este martes Cornejo renunció a la maniobra y avisó que no adelantará las elecciones en su departamento. Lo hizo, en buena medida, porque no tenía respaldo partidario para seguir adelante. Aunque hay quienes aseguran que el candidato a la reelección en Godoy Cruz se bajó porque todavía conserva una diferencia a su favor de dos dígitos sobre el postulante del peronismo, Marcelo Costa.

La pequeña novela del desdoblamiento confirmó, en cualquier caso, que la UCR nunca logró subsanar las profundas diferencias internas entre Cornejo y el candidato a gobernador, Roberto Iglesias, quien rechazaba el desdoblamiento.

Es más, las desavenencias de Cornejo e Iglesias siguen estallando en medio de los últimos acomodamientos opositores camino a las elecciones. El jueves pasado el intendente de Godoy Cruz respaldó públicamente una alianza electoral con el Frente Amplio Progresista de Hermes Binner y dio señales de que incluso no lamentaría cambios en la fórmula en beneficio del acuerdo. Pero un día después, Iglesias respondió que no habrá alianza con los socialistas y menos aún tocará la fórmula o la lista de legisladores provinciales para acordar con algún sector.

Una prueba más de la áspera convivencia entre los dos principales líderes de la UCR mendocina, cuya relación es poco más que simbólica.

El paso en falso de Iglesias. En sólo 24 horas, Iglesias pasó de impulsar a descartar esta semana una extraña maniobra para que el duhaldismo lo llevara en su lista como candidato a gobernador.

La desesperación que provoca la escasa intención de voto en Mendoza de Ricardo Alfonsín forzó un acuerdo imposible de tragar para su partido.

El escándalo permitió que Iglesias se diera cuenta rápido del error que había cometido. La lección para el candidato fue que, más allá de que Alfonsín sea un lastre para sus aspiraciones, la solución no es colgarse de cualquiera que mida más.

La búsqueda de candidatos presidenciales alternativos para aprovechar algún tipo de arrastre, así como los repentinos desdoblamientos electorales, son en definitiva maniobras desesperadas. Intentos de ganar a como de lugar.

El ex gobernador tal vez entendió este viernes que, en octubre, los mendocinos podrían castigar más un inconvincente manotazo de ahogado suyo que la irreversible realidad de no contar con el arrastre de la cada vez más hegemónica presidenta de la Nación.

Racconto, sin destino. A Racconto, en cambio, la ficha no le cayó todavía por la frustrada alianza con Iglesias. El vicegobernador va camino de simbolizar en Mendoza el pésimo estado de la oposición.

La brusca maniobra para remplazar el candidato a gobernador de Unión Popular (José Michelli) por Iglesias terminó de desnudar la inconsistencia del duhaldismo en Mendoza, con candidatos que se desprecian entre sí, que viajan al exterior en plena campaña y que demuestran un compromiso nulo con el desafío de la política.

A menos de dos meses de las elecciones, el inclasificable vicegobernador de Jaque camina a tientas, sin brújula ni proyecto.

Elecciones otra vez. Hoy se vota en dos departamentos mendocinos: Capital y San Carlos. Casi un 10 por ciento del padrón irá a las urnas para elegir intendentes y concejales sin listas sábanas de por medio y en comicios bien focalizados para el votante. Al margen de las motivaciones de estas elecciones, la experiencia es saludable para la política.

Sin embargo, los comicios quedaron opacados por las noticias políticas de la semana, que no fueron tan virtuosas. Las acciones confusas y especulativas de los principales dirigentes, solo han servido para desilusionar al ciudadano que quiere creer en un cambio.

Se perdió en estos días otra oportunidad de generar al menos el indicio de que alguna vez la clase política provincial dará un salto cualitativo. Un salto tan necesario como resistido por la generación que gobierna o aspira a hacerlo.

De todos modos, imperfecta y medio deforme, la rueda de la política mendocina seguirá rodando durante los comicios de hoy. Con los resultados en las urnas de Capital y San Carlos como guías, comenzará otra semana de definiciones importantes.

Es que hasta el viernes 3 hay tiempo para resolver las candidaturas a gobernador. En la grilla hay apenas dos postulantes: Iglesias y Pérez. Falta todavía que se defina nada menos que el PD, la tradicional tercera fuerza de Mendoza.

Los demócratas apuestan especialmente a una victoria en San Carlos, donde son gobierno a través de Jorge Difonso, para aprovechar el viento de cola y proclamar la candidatura a gobernador, en una definición que será compleja por falta de consenso y aspirantes sólidos.

En tanto, en la Capital, son sólidas las chances de Víctor Fayad, aunque su distanciamiento de la cúpula radical probablemente derive en un festejo solitario y sin datos para proyectar a octubre en la figura de Iglesias.

Por último, los comicios capitalinos serán particularmente importantes para los aliados de Binner en Mendoza. El socialismo local tiene expectativas de hacer una buena elección de la mano de su candidato Alberto Montbrun. Y el volumen de votos obtenido podría ser un dato estimulante el lunes, día en que harán una reunión para resolver quien será el candidato a gobernador de esta fuerza.