Hanglin y los campamentos ilegales
En su columna en La Nación, esta vez Rolando Hanglin deja de lado su habitual tono irónico y pretendidamente literario y se enfoca en las usurpaciones ilegales y las “tolderías” de los manifestantes.
Dice Hanglin, en La Nación: “La situación no admite muchas interpretaciones: se trata de ciudadanos que se declaran sin techo y sin trabajo, y que exigen ser atendidos por las autoridades. Para llamar la atención sobre su problema, se instalan en la vía pública, formando una toldería, villa, asentamiento o como quiera llamárselo.
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