Presenta:

Jaque: "Junto con Cristina recuperamos la dignidad y la esperanza de la sociedad"

El gobernador se despidió de la Asamblea Legislativa con un minucioso detalle de gestión y un discurso gris, que sólo tuvo componentes políticos al final. El mandatario resaltó el proyecto político de Néstor Kirchner y destacó las obras de su gobierno, pero no se permitió una sola autocrítica.
123160.jpg

Un discurso gris y minucioso constituyó la despedida anticipada de Celso Jaque en la apertura de sesiones ordinarias 2011 de la Legislatura provincial.

Una hora y cuarenta cinco minutos utilizó el mandatario para describir al detalle los “logros” de su gestión. No dejó de lado nada: habló desde los kilómetros de ruta construidos hasta los miles de manuales entregados en las escuelas. En cambio, la autocrítica estuvo totalmente ausente.

La arista política del discurso oficial llegó recién al final, cuando el mandatario impulsó la reforma constitucional, momento en el cual planteó la necesidad de discutir la reelección del gobernador y la representación de los departamentos en la Legislatura. 

Pero fundamentalmente cuando, casi en tiempo de descuento y cuando ya todo el mundo se preguntaba por qué no los mencionaba, Celso Jaque  habló de Cristina y Néstor Kirchner.

“Si hay algo que me enorgullece de mi gestión es que, junto con el Gobierno Nacional de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, hemos avanzado en recuperar la dignidad y la esperanza como sociedad, en haber logrado crecimiento pero con inclusión social”, expresó.

Para completar un minuto después: “Hoy vivimos otra realidad, lo digo con convicción y respeto por quienes piensen diferente, fruto de un proyecto transformador que se inició en Argentina un 25 de mayo de 2003 de la mano de Néstor Carlos Kirchner”.

En estos pasajes, por primera vez los aplausos fueron apasionados entre los justicialistas presentes.

“Ser hijo de un trabajador metalúrgico que con su esfuerzo me permitió alcanzar un título Universitario es una bendición con la que sueño para todos los jóvenes mendocinos”, afirmó Jaque sobre el final, con lo que introdujo un poco de sentimiento a su frío resumen de gestión.

“Gracias Mendoza por elegirme”, cerró el gobernador, y el peronismo lo despidió con un cantito a tono, que por primera vez dejó oír su nombre de pila en el recinto de sesiones.

La "receta" de Jaque

De entrada Jaque anticipó lo que vendría al destacar su “receta” para que Mendoza transitara la crisis económica: "Pusimos énfasis en la obra pública como generadora de empleo y reactivación”, expresó. También mencionó en el comienzo que "Mendoza tiene hoy políticas públicas sólidas y consolidadas", en un discurso que trató de contrastar las virtudes de su administración con los errores de las pasadas del radicalismo, aunque sin mencionarlas.

Seguido por un auditorio donde sorprendieron las sillas vacías (casi todos los legisladores nacionales y la mitad de los intendentes no asistieron), el primer aplauso contundente fue el que recibió al mencionar la estatización del servicio de aguas y cloacas. En esta apartado agradeció la aprobación en la Legislatura del plan de obras plurianual que nutrirá de financiamiento a Aysam en los próximos años.

"Quiero resaltar que estoy convencido de que en Mendoza sólo será posible el desarrollo minero si éste es sustentable y con estricto control. En esto somos y seremos inflexibles", dijo más adelante en los párrafos dedicados a la minería.

La detallada descripción de obras, entre ellas el metrotranvía urbano, fue una decisión que favoreció al candidato oficial a la gobernación, Francisco Pérez, quien es precisamente el ministro de Infraestructura de su gestión y dijo sentirse “emocionado” por el discurso de Jaque.

En cambio, otro dirigente que fue funcionario hasta hace poco y que también tiene aspiraciones electorales, fue directamente ninguneado por Jaque: Guillermo Carmona, ex secretario de Ambiente, no recibió ni siquiera una sola mención por el impulso de la ley de Ordenamiento Territorial, uno de los logros destacados por el mandatario.

En un resumen que “cansó” a la oposición (el radical Alfredo Cornejo amenazó con irse en medio del acto, como hizo en 2008; pero después volvió a su silla), el gobernador le dio especial importancia a las escuelas construidas en estos años: 32 en total.

Pero también se atribuyó logros en el sistema de salud (elogió el funcionamiento de la OSEP, cuyo presidente, Marcelo Costa, es candidato a intendente del PJ en Godoy Cruz) y hasta destacó la entrega de viviendas (5.000), aunque éste ha sido uno de los puntos más bajos de su gestión.

En otro momento pidió que los próximos gobiernos sigan su ejemplo en materia de empleo público y que el ingreso por concurso al Estado provincial se convierta en una "política de estado".

Tan lanzado estaba en el plan de transformar su trabajo como gobernador en una labor exitosa que Jaque se animó a abordar un tópico que supo ser para él una pesadilla antes: la seguridad y sus cifras.

“Los resultados en seguridad se están viendo. Como ejemplo podemos mencionar que se ha manifestado una baja sostenida en el índice de homicidios" expresó.  Años después, fue una módica revancha después del sufrimiento que le generó su propia promesa electoral de reducir el delito el 30 por ciento en seis meses.