Perfil apunta a Righi como el operador que influyó en el trámite del pedido suizo
El diario de Jorge Fontevecchia narra el curso del expediente del exhorto de la Justicia suiza que terminó en manos del juez federal Norberto Oyarbide. El informe puntualiza la insólita maniobra que partió desde la Procuración de la nación que comanda Esteban Righi.
"El jueves, cuando la Cámara Federal envió a sorteo el exhorto remitido por Cancillería, el expediente recayó en el juzgado número 5, a cargo de Norberto Oyarbide. La fiscalía federal de turno ese día con el juzgado era la número 1", advierte Perfil hoy en su edición impresa.
Te puede interesar
Qué empresas compiten por instalar semáforos inteligentes en el Gran Mendoza
Su titular, Jorge Di Lello, se encontraba de licencia. Todo lo que correspondía a su fiscalía estaba siendo derivado a Gerardo Pollicita, titular de la fiscalía número 9. Hasta que el exhorto de Suiza llegó a sus manos. El jueves por la tarde, el curso natural del trámite judicial se vio imprevistamente alterado por la intervención directa del Gobierno.
Pollicita, a diferencia de Di Lello, es un funcionario judicial con escaso diálogo con el Gobierno. Es el mismo fiscal que tomó las medidas para activar la causa por el supuesto cobro de coimas a los exportadores de maquinaria agrícola a Venezuela, luego de que pidiera la declaración testimonial del ex embajador Eduardo Sadous.
Te puede interesar
El Gobierno declaró al Cártel de Jalisco como organización terrorista
El jueves, Pollicita recibió dos llamados telefónicos, según relataron altas fuentes judiciales. El primero, desde el teléfono personal de uno de sus colegas en los tribunales, de buen diálogo con el oficialismo, quien quería saber si iba o no a aceptar el curso del pedido suizo. Cuando confirmó que iba a pedir al juez que se cumpla con el pedido de la fiscalía helvética, su colega le sugirió que debía “encontrar algún defecto formal” en el exhorto en lugar de aprobarlo.
Ante la negativa, el fiscal recibió otro llamado. Esta vez, desde las más altas esferas de la Procuración General de la Nación, comandada por Esteban Righi. Quien intervino en nombre del Gobierno volvió a utilizar la frase “defecto formal”. Había que encontrar alguna falla.
Pero en la fiscalía número 9 creían que el documento suizo no registraba fallas. “Si hubiese sido un pedido de extradición, se pide más información, pero no en estos casos”, aclararon fuentes judiciales.
Ayer, inesperadamente, el fiscal Di Lello interrumpió su licencia y retomó sus actividades, corriendo del medio a Pollicita, quien iba a aprobar el exhorto. El titular de la fiscalía número 1 decidió ayer recomendar a Oyarbide que solicitara a Cancillería que se pida a Suiza más detalles sobre “qué leyes penales de ese país habrían violado Moyano y su familia”, antes de pronunciarse.
Pero en la fiscalía número 9 creían que el documento suizo no registraba fallas. “Si hubiese sido un pedido de extradición, se pide más información, pero no en estos casos”, aclararon fuentes judiciales.
Ayer, inesperadamente, el fiscal Di Lello interrumpió su licencia y retomó sus actividades, corriendo del medio a Pollicita, quien iba a aprobar el exhorto. El titular de la fiscalía número 1 decidió ayer recomendar a Oyarbide que solicitara a Cancillería que se pida a Suiza más detalles sobre “qué leyes penales de ese país habrían violado Moyano y su familia”, antes de pronunciarse.
Para leer el informe completo de Perfil hacé clic aquí.


