Presenta:

Se hace colectora al andar

263632.jpg

Poco a poco, no sin sorpresa, políticos y jueces implicados se van convenciendo de que se cumplirán las primarias fijadas por la ley nacional. Nada es seguro en estas pampas, ni siquiera (¿menos que nada?) el cumplimiento de las reglas, pero la sensación cunde. Los partidos políticos y los juzgados electorales hacen sus aprestos.

La ley tiene sus bemoles, que serán más patentes según se acerquen los comicios pero la mejora una virtud cardinal y otra comparativa. La cardinal: tiende a procurar mayor participación ciudadana y a emprolijar el sistema de partidos. La comparativa: el sistema actual es caótico, sin ningún encanto, desacreditado. La proliferación de partidos inexistentes afea las mesas de votación, nada mejora la expresión de la pluralidad de ideas, permite la subsistencia de microemprendimientos de nula representación. Sirve el auspicioso ejemplo de la provincia de Santa Fe que tenía uno de los regímenes más capciosos y derivó a una legalidad valorable. Si se despeja la hojarasca de disputas (válidas o al menos inevitables) serán los partidos y, sustancialmente, los santafesinos quienes ordenarán el tablero. En la competencia nacional, el tránsito será más lento y escarpado pero, opina el cronista, por un camino más institucional.