El Gobierno ajusta el presupuesto, pero prorrogó todos los contratos del gobierno anterior
El Gobierno ultimaba anoche los últimos detalles del proyecto de Presupuesto 2012. Francisco Pérez trajo algo de alivio con la firma de la prórroga de los vencimientos de la deuda con la Nación por más de 560 millones en 2 años, que ayuda a amenguar un poco el monto del déficit. Pero buscaban ajustar aún más los números. Por un lado para estar más aliviados y por el otro para lograr más consenso en la Legislatura, pues quieren aprobarlo con el apoyo de todos los partidos.
Pero mientras el Gobierno anuncia un ajuste en las cuentas, con un paquete que incluye el congelamiento de nombramientos, al mismo tiempo Pérez y todos sus ministros firmaron la prórroga automática y sin trámites para todos los contratos que dejó Celso Jaque. La medida abarca a los empleados de planta temporaria, a los que tienen contratas de locación, de obras o servicios y honorarios determinados en horas módulo deportivo. También se prorrogan los adicionales por mayor dedicación, dedicación de tiempo Completo, mayor horario y los suplementos. En el acuerdo de Ministros se aclara que “La continuidad automática se efectivizará en idénticas condiciones que las vigentes al 31 de diciembre”.
Se trata de miles de contratos que en muchos casos cubren tareas críticas del Estado, pero también otros que son cuestionados por el propio Gobierno. La salvedad es que la prórroga es hasta marzo y no hasta junio, por lo que podría haber una revisión posterior. Allegados al ministro de Hacienda Marcelo Costa excusaron al funcionario para hablar del tema porque estaba reunido definiendo el presupuesto. Extraoficialmente se explicó que la prórroga es una medida inevitable porque si no se caerían muchos servicios del Estado.
Ajuste y eficiencia
No todo está cerrado. Paco Pérez se encargó, junto con el ministro de Hacienda, de dialogar con oficialistas y opositores. Y ahora vendrá la segunda ronda de reuniones, esta vez con el proyecto definitivo. Paco tiene previsto reunirse con los radicales y también con el presidente del PD, Andrés Grau. Por la tarde, Costa estará nuevamente en la Legislatura para explicar el Presupuesto y los ajustes realizados al proyecto de ley impositiva, uno de los pedidos de la oposición. Esos cambios tendrían que ver con la política de recaudación. La pauta de gastos rondará los 15 mil millones de pesos.
El Gobierno expondrá un plan de austeridad con el que aseguran buscar mayor eficiencia. Allí quedarían congelados los nuevos nombramientos, la entrega de adicionales y otros beneficios. En los últimos años de gestión Celso Jaque también aplicó por decreto un plan de “austeridad”, con el que no lograron grandes resultados en cuanto al ahorro. Ahora quieren que el impacto sea mayor. Claro que esos intentos podrían chocar luego con las negociaciones en paritarias.
El primer gesto en ese camino lo dio la Dirección General de Escuelas, que ordenó que todos los docentes que están en misiones especiales terminen con ese beneficio desde el 31 de enero del año que viene. María Inés Abrile de Vollmer dispuso que finalicen todas “las afectaciones a Misiones Especiales de Cargos y Horas Docentes que fueron otorgadas con anterioridad al 12 de diciembre de 2011”. Con ello buscan que esos docentes vuelvan a estar frente al aula y evitar pagar cargos por partida doble.
La clave del Presupuesto está en el monto del déficit. El Gobierno tiene decidido sincerar las cuentas, por más que el impacto del número sea llamativo. Así se lo planteó Pérez a los intendentes oficialistas y de la oposición. Por eso, la idea sería cubrir el enorme rojo con créditos más grandes a tasa menor y mayor plazo. “Es importante sincerar la situación de la provincia para poder arrancar. Si no, estamos pateando la pelota para adelante y más tarde o más temprano explota. Por eso apoyamos la decisión del Gobierno de aclarar las cuentas y buscar la mejora salida. Además, de esa manera no se resignan otras tareas del Estado”, explicó uno de los intendentes oficialistas. La visión de los jefes comunales fue tenida en cuenta para definir el presupuesto.
Desde el radicalismo volvieron a mandar ayer un mensaje duro pidiendo flexibilizar el “impuestazo” en Ingresos Brutos y tener menos deuda. “No le vamos a dar un cheque en blanco”, aseguraron.


