ver más

Es inminente el aumento del boleto de colectivo a 1,80 pesos

Está todo listo para que el gobernador actual anuncie la suba de 40 centavos, aunque en las últimas horas creció la posibilidad de que Celso Jaque también asuma el costo político de incrementar los servicios de luz y agua antes de irse. Paco Pérez dice que los aumentos tienen que ver con la inflación, pero confía en que los subsidios nacionales lo seguirán ayudando.

Es inminente el anuncio del aumento del boleto de colectivo, que finalmente no superará la barrera de los dos pesos. El pasaje actual cuesta en las zonas urbanas y de mayor impacto 1.40, desde 2005, y la suba, que lo llevaría a 1,80, será vinculada por el Poder Ejecutivo al desafaje con la inflación, que fue en este periodo superior al 250 por ciento.

En la Casa de Gobierno dicen que Celso Jaque tiene a la firma el aumento en su escritorio. Es un hecho ya que será él quien asumirá el "costo político" de incrementar el pasaje y no su sucesor, Paco Pérez. No obstante, en las últimas horas se sumó la posibilidad de que el mandatario saliente asuma también el "tarifazo" de la luz y el agua, servicios que también estarían desafasados respecto de la inflación.

Otra vez se habla de costos en este sentido. Aunque consiguió el para nada menor logro de dejar el mando en manos de otro peronista, Jaque deja el poder en unas semanas con su imagen bastante dañada y por ahora no tiene destino político firme. Pérez, en cambio, quiere entrar "limpio". Aunque el sentido común indique que hay que aumentar los servicios, estos factores juegan fuerte a la hora de las definiciones.

De todos modos, Paco Pérez pareció moverse sobre un guión escrito previamente cuando empezó a preparar el terreno de los aumentos tarifarios que anunciaría Jaque. Apenas ganó las elecciones, habló de "sincerar" las tarifas, y esta semana admitió que los trámites para subir todos los servicios que dependen de la provincia ya estaban iniciados.

No obstante, ha tratado de despegarse del anuncio final e incluso se quejó de una funcionaria (la subsecretaria de Servicios Públicos, Patricia Martínez) que aventuró las subas posibles para la tarifa de colectivo si hay quita de subsidios.

Más allá del enojo del gobernador electo, quien pone por encima las "decisiones políticas" es completamente cierto que los servicios dependen de esos subsidios, que están por lo menos en veremos, a partir de la decisión del Gobierno nacional de empezar a recortarlos.

Esta semana, en Buenos Aires, se llegó a especular con que el pasaje podría llegar a los 4 pesos si hay quita general de aportes estatales.

Para Paco, los subsidios van a seguir

Aunque no quiere quedar pegado con el anuncio definitivo del aumento del boleto de micro, Pérez dio pistas bastante firmes en las últimas 48 horas del desenlace de la historia.

Primero que nada, el gobernador electo sugirió que la suba será menor a la que se discute en Buenos Aires en un escenario de subsidios en merma. Allí se habla de un boleto para el área metropolitana que podría ubicarse entre los 2 y 2,50 pesos en promedio, si cae una parte de los aportes estatales.

Finalmente reconoció en un programa radial que el boleto mendocino será inferior a los 2 pesos y puso de relevancia el peso de la "decisión política" para la toma de esta decisión.

Esto sucede porque el sucesor de Jaque está convencido de que Cristina, a pesar de los problemas económicos, mantendrá los aportes más acordes a su criterio político. Es decir, los que ayudan a sostener los servicios básicos y benefician a los sectores menos pudientes.

Si bien los micros en Mendoza dependen de los jugosos aportes nacionales, el martes, en un contacto con los medios, Pérez descartó que el transporte vaya a sufrir quitas de aportes. "No creo que venga en ese sentido la decisión nacional. De lo que se está hablando es de subsidiar la demanda, no la oferta, y la demanda es la del usuario", explicó Pérez.

También puso de manifiesto que el boleto de colectivo debe subir en cualquier escenario, dado que está muy atrás de la inflación, e insistió en hablar de lo que hará cuando ocupe el sillón de Jaque: redireccionar todos los subsidios a los sectores más empobrecidos, a partir de la base de datos con que cuenta el Gobierno.