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La disputa que Jaque sólo puede solucionar con plata

El gobernador vuelve de sus vacaciones en medio del conflicto con la UCR por los fondos de la coparticipación municipal. ¿Cerrará el mandatario este frente con la normalización de los pagos? Los escenarios a los que se enfrenta en el Senado y la Justicia

La semana que comienza tendrá a Celso Jaque nuevamente en su sillón de la Casa de Gobierno, aunque el futuro inmediato de su gestión se jugará en otros ámbitos institucionales: la Legislatura provincial y los tribunales provinciales.

El martes es el día D para las leyes que más espera el Poder Ejecutivo: Impositiva y Presupuesto 2011. Pero el desenlace de estas discusiones no puede predecirse por ahora, debido al profundo conflicto político del oficialismo con el grueso de la UCR.

Algunas tibias señales oficiales invitan a pensar que el gobernador tomaría una decisión clave para retomar el diálogo: la normalización del pago de la coparticipación municipal, que en enero ha sido liquidada a los municipios casi cinco puntos por debajo de lo que manda la ley sancionada el año pasado.

Pero si así no ocurriera, la guerra seguirá, con escenario principal en el Senado. La amenaza radical es que ese martes podrían reunir quórum para el tratamiento de la ley Impositiva. Si la oposición se da cita en pleno en las bancas, ni siquiera hará falta la presencia del justicialismo para abrir la discusión. Y la ley Impositiva se encuentra en el orden del día, con lo cual, los senadores opositores estarían en condiciones de votarla y hacerla a su medida.

Incluso más: rechazarla de plano, con lo cual el Gobierno estaría obligado a utilizar la ley Impositiva de 2010 en el nuevo ejercicio.

El Gobierno no puede utilizar las internas de la UCR para evitar una derrota de este tipo, como en Diputados. Bastante abroquelados, los senadores radicales resistieron una semana en la que el intendente Víctor Fayad se transformó casi en un operador del Poder Ejecutivo para destrabar Impositiva y el Presupuesto 2011. “Llamó a tres senadores del bloque pero lo sacaron a los bolsazos”, aseguró el jefe de la bancada, Armando Camerucci.

Aunque para Camerucci hay al menos una duda: desconoce la postura del senador Sergio Bruni, el radical del Senado más cercano a Fayad. En otras oportunidades, Bruni se ha expresado a favor de acordar con el Gobierno en asuntos clave, como el endeudamiento de la provincia. Aunque, por otro lado, tampoco se ha incinerado ante sus pares y se ha disciplinado a lo que vota el resto del bloque.

Cautela. Camerucci, habitualmente flamígero, fue esta vez cauto a la hora de presentar sus armas ante el oficialismo para la sesión del martes.

El partido se ha plantado en la postura de que el presupuesto 2011 no puede tener déficit ni endeudamiento. Por ello reclama un acuerdo marco con el justicialismo para aprobar Impositiva y Presupuesto. Dijo que los radicales sólo votarán la primera ley, que incluye un aumento tributario para algunos sectores de la población, si el Gobierno se allana a retirar el endeudamiento previsto en la segunda norma. Pero en el caso de no existir ese acuerdo, tampoco se habla de rebotar alguna de las dos leyes aprovechando el quórum propio de la oposición. Al menos por ahora.

La ley Impositiva es la que corre ese eventual riesgo, dado que es la que se encuentra en el orden del día. Presupuesto, en cambio, todavía no está en condiciones de votarse en el recinto y difícilmente se den las condiciones para ello esta semana.

Estos días traerán entonces consigo numerosas ingenierías legislativas. Por ejemplo, el hecho de que una modificación de la ley Impositiva en el Senado (no su rechazo liso y llano, que sería la medida opositora más fuerte) la haga volver a Diputados, donde la pelea puede profundizarse y volverse más compleja aún.

Aunque todos estos cálculos se volverán innecesarios si Jaque en su retorno vacacional baja la orden de calmar las aguas para evitar que la pelea electoral se instale desde ya en la Provincia con el radicalismo.

Billetes. A los intendentes de la UCR, probado está, sólo puede tranquilizarlos la plata. El recorte de la coparticipación, entendido por todos ellos menos Fayad como un apriete del Gobierno para destrabar el presupuesto 2011, motivó una acción judicial de amparo que este lunes se sabrá donde contínua, o con una apelación en el propio juzgado que se declaró incompetente, o directamente con una presentación ante la Suprema Corte de Justicia.

Los que no se han quejado en la Justicia están sospechados de recibir dinero discrecional de los gobiernos provincial y nacional. Pesa sobre ellos la sospecha de que el que no se queja por la plata, es porque la tiene asegurada por otras vías.

La Justicia, muy probablemente, no querrá tener que convivir con esta brasa caliente y también anhelará que actúe Jaque.

Es seguro que ningún juez quiere estar en la mira del gobierno ni de intendentes opositores que lo acusen de “lavarse las manos”, frase que surgió el viernes del frente radical con peligrosa espontaneidad.