Falta de gas: Aranda afirmó que intervino "para evitar piquetes y no tener que reprimir"
La escasez de gas envasado de los últimos días obligó al Gobierno en su conjunto a tomar medidas para acercar con rapidez una solución a los más de 500 mil mendocinos que no cuentan con servicio de gas natural y dependen del normal abastecimiento de garrafas. Sin embargo, la primera cartera que se puso al frente de la búsqueda de soluciones fue un Ministerio que poco tenía que ver con el problema: el de Seguridad.
“Ellos me dijeron que no les vendían garrafas y que hasta no las consiguieran no iban a despejar la rotonda. A la una del mediodía, me iban a complicar el tránsito de todo Mendoza. Entonces, les propuse buscar un camión de logística de alguno de los ministerios, que trajeran garrafas y mandaran a alguien con nosotros a buscarlas. Eso lo hicimos como solución intermedia”, admitió el ministro Aranda.
No obstante, desde hoy, se montó un operativo especial de distribución domiciliaria, en el que la Policía vuelve a tener un rol fundamental: se está vendiendo gas en la puerta de las Comisarías.
“La verdad, es que hay una falta real de gas. Si nosotros permitíamos que este abastecimiento de emergencia se hiciera a través del circuito normal de comercialización, no podíamos garantizar que la medida efectivamente se cumpliera. Íbamos a tener que esperar un par de semanas, porque iban a empezar los problemas con los precios o con que en este u otro comercio no hay”, aseguró Aranda y reconoció que propuso que “la venta se hiciera en la puerta de las Comisarías para poder darles las garantías también al vendedor. Evitando desmanes o problemas”.
El titular de la cartera de Seguridad considera que “esta medida la adoptaremos durante todo el fin de semana, hasta que la situación se normalice. Es un problema del Gobierno y tenemos que trabajar todos. Por ejemplo, la Subsecretaría de Hidrocarburos no tiene los mismos contactos que tengo yo, y yo los necesito a ellos para que me contacten con gente que vende gas”.
Ante la posibilidad de nuevos piquetes o reclamos vecinales por la falta de suministro, Aranda aseguró que volvería a actuar de la misma manera que lo hizo en el barrio Los Paraísos. “Si no se levanta un piquete, es problema de la Policía. Si la orden judicial es ‘levanten el piquete’, prefiero agotar todas las posibilidades antes de reprimir. Por un tema social, por un reclamo genuino que hay que atender, prefiero que el fiscal me encierre por incumplimiento de una orden y no mandar a la gente a reprimir”, sinceró.