La interna oficial emerge por la pelea de los 10 millones del IDR
Las presentaciones de la Comisión Revisora de Cuentas del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), que denuncian faltas de rendiciones de gastos por una cifra cercana a los 10 millones de pesos, va desnudando por estas horas una fuerte interna en el gabinete gubernamental de Celso Jaque.
El organismo de control exige una investigación sobre el dinero pagado en concepto de sobresueldos, comisiones, viáticos y viajes de empleados; señala inexistencia de facturas, comprobantes o documentación que los justifique; y solicita aclaraciones acerca del destino de los fondos de los proyectos Pitec, que financiaban actividades de investigación; entre otras cosas.
Vanucci, Zuloaga y hasta el hijo de este último, Federico García Menescau, pertenecieron al entorno cercano de la ex gerente general del IDR, Carlina Duplessis. Y, precisamente, García Menescau estuvo a cargo de un proyecto informático que incluyó la compra de 140 computadoras, 12 notebooks y la contratación de un seguro por más de 30 mil pesos.
![]() |
Los vínculos de Duplessis
Destacada por su perfil “técnico y político”, por el ministro de Desarrollo Humano, Familia y Comunidad, Carlos Ciurca, cuando la puso en funciones como subsecretaria de Desarrollo Humano; Carlina Duplessis resalta en el Gobierno además por otros dos aspectos. La joven funcionaria es ahijada de Celso Jaque y esposa del gerente Regional de Anses y confidente del gobernador, Héctor Rasso.
Duplessis llegó a la Gerencia General del Instituto de Desarrollo Rural con el antecedente de haber sido fundadora y administradora de bibliotecas populares, además de contar con una licenciatura en Ciencias Políticas.
La famosa compra de computadoras
Según admiten desde el seno del Consejo Directivo del IDR, fue precisamente bajo la gestión de Duplessis que comenzaron a formar parte del organismo Stella Vanucci, Juan Carlos García Zuloaga y Federico García Menescau. Y además fueron propuestos por ella misma.
Vanucci asumió como titular de la Comisión Revisora de Cuentas, García Zuloaga como Vocal y García Menescau como coordinador del Proyecto de Conectividad Rural, a través del cual se hizo la compra de las más de 150 computadoras.
Antes de la partida de Duplessis al Ministerio de Desarrollo, y apenas asumido como presidente del IDR, Millán detectó que lejos de tener como destino algún infocentro de productores rurales o reparticiones municipales de asistencia a productores agrícolas, las computadoras estaban destinadas a organizaciones sociales, entre ellas, bibliotecas populares.
Surgido esto, García Menescau dejó de integrar el IDR, “ya que el proyecto que coordinaba no había cumplido su objetivo”, dicen desde el Consejo Directivo.
Pero García Menescau no se quedó sin empleo. Actualmente, el hijo de García Zuloaga trabaja para la Anses.
¿Qué dice Carlina Duplessis?
Nada. Nada se pudo obtener como respuesta a toda esta trama de acusaciones de parte de la secretaria de Desarrollo Humano, Duplessis. En el intento de buscarla en las dependencias del Ministerio que conduce Carlos Ciurca, sólo se halló el dato de que el mismo gobernador dio la orden de no hablar sobre el asunto.
¿Qué dice Jaque?
A través del asesor gubernamental Félix González, Celso Jaque mandó a decir a los medios de comunicación que “sólo nos interesa conocer el resultado de la auditoría de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Cuyo. El gobernador esperará que hable la auditoría”.
¿Qué vuelven a decir Mercau y Millán?
A pesar de la orden de “silencio” emitida por Jaque, el ministro de Producción, Raúl Mercau, salió a defender nuevamente a su subsecretario y titular de Instituto de Desarrollo Rural, Raúl Millán. “Es imposible una malversación de 10 millones de pesos, sé que no ha habido irregularidades”, lanzó Mercau durante el anuncio de un nuevo Censo Frutícola.
No obstante, y ante la requisitoria periodística, el ministro debió asumir que la auditoría externa del IDR puede llegar a encontrarse algún movimiento que no corresponda. “Si él es el responsable (por Millán), se va a ir. Pero sé que no voy a tener que separarlo”, aseguró.
Mercau también se encargó de adelantar que no dejará pasar la posibilidad de tomarse revancha contra quienes acusan a su funcionario. “Si no se detectan irregularidades, si no llega a ser como denuncian, las personas que han injuriado deberán atenerse a las consecuencias. Estamos 'casados' con la verdad”, sentenció.
Por su parte, el presidente del IDR pretendió defender la integridad y la honestidad del instituto que le dio a conducir el ministro al asegurar que “golpear al IDR es como pegarle una patada a Bambi”.
Los millones que no se conocen
Si bien el actual gerente general del Instituto de Desarrollo Rural, Alfonso Brandi, se encargó de desacreditar la denuncia de la Comisión Revisora de Cuentas reconociendo no saber de dónde sacan la cifra de 10 millones de pesos, los números que se mueven en el IDR son superiores.
Brandi dijo a MDZ que los montos de dinero que se manejan “no superan los cuatro millones de pesos anuales” y además aseguró “que no pasan por el instituto”.
Sin embargo, el mismo ministro Mercau admitió que el presupuesto del IDR es de 2 millones de pesos y que sólo en 2009 se le transfirieron más de 7 millones adicionales en concepto de subsidios, a través de cinco decretos.
Esta discordancia de números entre los funcionarios la explican algunos miembros del Consejo Directivo del IDR, quienes afirman que las cifras que se mueven año a año se multiplican por más de diez en base a las cifras de Brandi y por seis, tomando las de Mercau.
Para muestra, aseguran estas voces internas del IDR, basta con tomar como ejemplo el decreto gubernamental Nº 294, por el que se hace el primer envío de fondos de 2010 al Instituto, en el mes de marzo.
La pieza, firmada por el gobernador Celso Jaque y el ministro de Producción Raúl Mercau, aprueba un convenio entre la Dirección Provincial de Ganadería y la Fundación Instituto de Desarrollo Rural y decreta una transferencia de 3,2 millones de pesos, para ser destinados al Programa de Desarrollo de la Estructura Productiva para el Sector Bovino.



