Carta Abierta Mendoza: Necesitamos una oposición responsable
“Carta Abierta” Filial Mendoza dio a conocer un comunicado en el que analiza la situación del país y las actitudes que, según se estima, cada sector debe asumir. Aquí, el texto completo.
Los argentinos estamos viviendo una época en que la mayoría de la oposición es ciega, fanática e irresponsable, y está asociada a los intereses de los dueños del mercado.
En la actualidad, el mercado no es el escenario donde fluye libre y democráticamente la ley de la oferta y la demanda. Eso es ciencia ficción. El mercado, en nuestro país, es el ámbito donde se desenvuelve el sistema económico y financiero, en el que cada rubro de la economía y las finanzas está concentrado y dominado por muy pocos empresarios o grupos económicos. A esa posición dominante, en poder de muy poca gente, se la llama monopolios u oligopolios. Ellos son el mercado. Los pequeños y medianos empresarios, y todos los demás habitantes son sus víctimas.
Esos monopolios y oligopolios son los dueños de los grandes multimedios de comunicación social, que cumplen el rol de agencias de propaganda y publicidad de sus propios intereses. Les han expropiado la palabra a los ciudadanos, a las mujeres y a los hombres que no tienen ni cámaras de televisión ni micrófonos, ni propiedad de prensa escrita, de alcance masivo, que les garantice el derecho a expresarse libremente y a ser escuchados.
No hay cámaras, micrófonos ni diarios para informar sobre los millares de nuevos alumnos que accedieron a la escuela media (un 22% de aumento de matrícula), ni para quienes salieron de la situación de indigencia (que bajó hasta el 3%), como consecuencia de la Asignación Universal por Hijo; tampoco hay para los jubilados y pensionados que salieron de la postergación y el olvido que tuvieron que soportar durante años desde 1983; y tampoco hay para los representantes de la oposición racional y seria, que a pesar de sus diferencias y sus críticas al Gobierno Nacional, saben distinguir aciertos y errores, sin olvidar que su rol es ayudar a hacer mejor las cosas, y no desestabilizar política e institucionalmente al país. Tampoco hay espacio para hablar de una política exterior impecable, de corte latinoamericanista sin que nos aislemos del mundo: nuestra relación es tan buena con Lula y Evo Morales, como con los líderes de Rusia, Estados Unidos y China.
Los grandes medios minimizan, cuando no ignoran, la importancia que tiene el hecho que en este año el crecimiento económico alcanzará un 5 o 6 % (según economistas ajenos al gobierno), que se está gestionado exitosamente el canje de bonos en el extranjero por el que se reducirá significativamente la deuda externa, que miles de argentinos pudieron vivir su derecho a vacacionar en Semana Santa, superando todas las temporadas turísticas anteriores, que miles de argentinos pudieron acceder a la compra de autos 0 Kilómetro, alcanzando un record absoluto. Hacen de cuenta que no ha pasado nada con la derogación de los delitos de calumnias e injurias, que les garantiza a todos los periodistas que no serán juzgados penalmente por la divulgación de noticias falsas o agraviantes al honor de las personas. Esto ha llegado a tal punto que se llega al constante insulto mediático a la presidenta sin que jamás el gobierno haya apelado a la censura; y a pesar de eso, muchos periodistas se victimizan permanentemente.
No se escuchan las voces de quienes denuncian los incrementos injustificados de precios que se producen en el sector de intermediación e hipermercados (formadores de precios) en la comercialización de productos alimenticios, vestimenta, etc., que tienen una enorme incidencia en la generación de inflación, lo cual es prácticamente un golpe de mercado; y tampoco se reconoce la compensación de la inflación por los significativos aumentos salariales y las libres negociaciones paritarias. Ni se habla de los subsidios que hacen que los costos para viajar no sean inalcanzables, o que las tarifas de servicios (gas, luz, etc.) tengan precios que –a moneda constante- son muy inferiores a los de hace siete años. Ni se subraya el mantenimiento del dólar a un precio apenas cambiante, con un gobierno que no cede a la devaluación que piden a gritos los exportadores de la UIA, o los personeros sectoriales como Buzzi.
En el Congreso de la Nación se vive un caos permanente desde que la oposición es mayoría. Se vota sin respetar la Constitución, como hizo Cobos al no exigir mayoría absoluta en el tratamiento de la ley de impuesto al cheque. También se practica espionaje contra el gobierno, como quedó demostrado con la filmación de un asesor del diputado Lozano, ingresando en horas de la noche a oficinas del Ministerio de Economía. Se bloquea sistemáticamente el tratamiento legislativo de leyes que mejorarían muchos aspectos de la vida nacional, manteniendo en vigencia leyes perjudiciales para los argentinos.
Como nunca antes en la historia de nuestro país, hay una oposición rabiosa, defensora de los intereses de los monopolios y oligopolios económicos, financieros y comunicacionales, que utiliza a la Justicia Federal para impedir la vigencia de la ley y que judicializa casi todos los actos de gobierno.
En definitiva, esa oposición, más los monopolios y oligopolios que exprimen los bolsillos de los argentinos, buscan todo el tiempo impedir que el gobierno actúe y que el país pueda funcionar.
Esa oposición no tiene ideas, ni propuestas, ni soluciones para mejorar la vida de nuestro pueblo. El Gobierno se las ha pedido, pero se quedará esperando.
Ya bloquearon la vigencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. ¿Qué harán con el proyecto de la nueva ley de servicios financieros, que debe derogar el decreto ley de Martínez de Hoz y Videla?
Hay algo que está total y absolutamente claro: Se alzan contra la Constitución Nacional porque impiden la ejecución de políticas de corte universalista, es decir, están en contra del mandato establecido por los Constituyentes de 1853 de promover el BIENESTAR GENERAL. No representan al Pueblo de la Nación Argentina.
Esta oposición quiere convertir un buen año económico en un mal año político.
El Pueblo no se lo permita.
Carta abierta - filial mendoza
No se escuchan las voces de quienes denuncian los incrementos injustificados de precios que se producen en el sector de intermediación e hipermercados (formadores de precios) en la comercialización de productos alimenticios, vestimenta, etc., que tienen una enorme incidencia en la generación de inflación, lo cual es prácticamente un golpe de mercado; y tampoco se reconoce la compensación de la inflación por los significativos aumentos salariales y las libres negociaciones paritarias. Ni se habla de los subsidios que hacen que los costos para viajar no sean inalcanzables, o que las tarifas de servicios (gas, luz, etc.) tengan precios que –a moneda constante- son muy inferiores a los de hace siete años. Ni se subraya el mantenimiento del dólar a un precio apenas cambiante, con un gobierno que no cede a la devaluación que piden a gritos los exportadores de la UIA, o los personeros sectoriales como Buzzi.
En el Congreso de la Nación se vive un caos permanente desde que la oposición es mayoría. Se vota sin respetar la Constitución, como hizo Cobos al no exigir mayoría absoluta en el tratamiento de la ley de impuesto al cheque. También se practica espionaje contra el gobierno, como quedó demostrado con la filmación de un asesor del diputado Lozano, ingresando en horas de la noche a oficinas del Ministerio de Economía. Se bloquea sistemáticamente el tratamiento legislativo de leyes que mejorarían muchos aspectos de la vida nacional, manteniendo en vigencia leyes perjudiciales para los argentinos.
Como nunca antes en la historia de nuestro país, hay una oposición rabiosa, defensora de los intereses de los monopolios y oligopolios económicos, financieros y comunicacionales, que utiliza a la Justicia Federal para impedir la vigencia de la ley y que judicializa casi todos los actos de gobierno.
En definitiva, esa oposición, más los monopolios y oligopolios que exprimen los bolsillos de los argentinos, buscan todo el tiempo impedir que el gobierno actúe y que el país pueda funcionar.
Esa oposición no tiene ideas, ni propuestas, ni soluciones para mejorar la vida de nuestro pueblo. El Gobierno se las ha pedido, pero se quedará esperando.
Ya bloquearon la vigencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. ¿Qué harán con el proyecto de la nueva ley de servicios financieros, que debe derogar el decreto ley de Martínez de Hoz y Videla?
Hay algo que está total y absolutamente claro: Se alzan contra la Constitución Nacional porque impiden la ejecución de políticas de corte universalista, es decir, están en contra del mandato establecido por los Constituyentes de 1853 de promover el BIENESTAR GENERAL. No representan al Pueblo de la Nación Argentina.
Esta oposición quiere convertir un buen año económico en un mal año político.
El Pueblo no se lo permita.
Carta abierta - filial mendoza

