Los tópicos que provocarán la implosión del kirchnerismo
El kirchnerismo sigue avanzando en su política de autismo de cara a los problemas de coyuntura política que azotan a la Argentina. Cuáles son los tópicos que llevarán al oficialismo a generar su propia implosión.
El autismo con el que el kirchnerismo actúa en estas horas conspira contra su propia gestión y, más temprano que tarde, terminará provocando una inevitable implosión. No pocos funcionarios de primera, segunda y tercera línea del Gobierno empiezan a despegarse de las políticas del matrimonio Kirchner, pero nadie se atreve a contradecirlos y mucho menos alzar la voz por sobre la de la pareja gobernante. Es un síntoma de cómo el oficialismo empieza a acotar su cuota de poder.
Ahora, ¿cómo puede llevarse de esa manera una política de Estado coherente? La sordera oficial agrava la comunicación del kirchnerismo para con la sociedad y empiezan a hacerse visibles las grietas más importantes de las contradicciones gubernamentales. Veamos.
-La pobreza se incrementa día a día, sin medidas concretas ni planes para reducirla o contenerla. Al mismo tiempo se destinan millones de pesos a la televisación del fútbol, a pesar de que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández —a esta altura un mitómano compulsivo—, había jurado que no saldría dinero de las arcas del Estado.
-La política de despenalización de tenencia de drogas ha ingresado en un camino sin retorno, a pesar del malhumor social que esta medida conlleva.
-El diálogo con la oposición ha demostrado ser sólo una burla, pergeñada a efectos de permitir a Néstor Kirchner tomar nuevamente aire y seguir embistiendo contra sus enemigos, luego de la derrota del 28 de junio pasado.
-La corrupción llega a niveles jamás vistos con anterioridad, con docenas denuncias judiciales por enriquecimiento ilícito contra funcionarios K presentadas sólo en los últimos meses. Lo único que permite que nada suceda es la insólita permisividad judicial.
-El aislamiento de la Argentina para con el mundo es inédita, especialmente en momentos en los que internacionalmente se requiere lo que este país produce. El campo, por primera vez en la historia, está virtualmente parado.
-El crecimiento de la deuda pública —interna y externa— ha superado todas las estimaciones posibles, superando los 200 mil millones de dólares. Esto a pesar de que el kirchnerismo ha cumplido con creces con los vencimientos de intereses y capitales de los últimos años, superando —a pesar de su engañoso discurso— a todos los gobiernos anteriores.
-El vaciamiento dinerario de los organismos públicos de recaudación, como la Anses y el Banco Central ha dejado sin reservas al Estado, lo cual, sumado al aislamiento internacional, pone a la Argentina en grave riesgo financiero-económico interno. Un dato no menor: la mitad de las provincias argentinas tienen sus cuentas fiscales en rojo y en dos de ellas se comienza a analizar la posibilidad de emitir cuasi monedas.
-La cantidad de concursos y quiebras hoy es récord, baste ver los avisos pertinentes en los principales diarios nacionales. Esto provoca que día a día las fuentes de trabajo disminuyan de manera drástica.
-La inseguridad crece de manera exponencial, lo cual ha llevado en el año 2008 al inefable Aníbal Fernández —entonces ministro de Justicia— a "eliminar" las estadísticas oficiales de criminalidad de la página de la cartera de Justicia. Si realmente se supiera la cantidad de hechos de inseguridad que ocurren a diario, sería escandaloso.
-Los pocos radares que hay en el país se van desmantelando a lo largo del tiempo, lo cual permite que el narcotráfico crezca en progresión geométrica. A fines de agosto de este año, se desmanteló uno de los radares más importantes por su ubicación estratégica, el de Posadas, en la provincia de Misiones.
-La salud pública ha fracasado por completo, por ausencia de recursos estatales. Comienzan a reaparecer enfermedades que habían sido oportunamente erradicadas del territorio nacional.
Los tópicos mencionados no son los únicos que jaquean al oficialismo, hay muchos más, como la educación y el INDEC. En ese contexto, la sordera oficial representa un verdadero inconveniente a la hora de avanzar: es que no hay manera de solucionar problema alguno si antes no se lo reconoce e individualiza.
Los tópicos mencionados demuestran a las claras que no hay vocación de resolver ningún problema, sólo seguir profundizando el populismo demagógico que sólo beneficia a los propios Kirchner y a sus enriquecidos amigos.
¿Cuánto más tolerará la sociedad?
-La corrupción llega a niveles jamás vistos con anterioridad, con docenas denuncias judiciales por enriquecimiento ilícito contra funcionarios K presentadas sólo en los últimos meses. Lo único que permite que nada suceda es la insólita permisividad judicial.
-El aislamiento de la Argentina para con el mundo es inédita, especialmente en momentos en los que internacionalmente se requiere lo que este país produce. El campo, por primera vez en la historia, está virtualmente parado.
-El crecimiento de la deuda pública —interna y externa— ha superado todas las estimaciones posibles, superando los 200 mil millones de dólares. Esto a pesar de que el kirchnerismo ha cumplido con creces con los vencimientos de intereses y capitales de los últimos años, superando —a pesar de su engañoso discurso— a todos los gobiernos anteriores.
-El vaciamiento dinerario de los organismos públicos de recaudación, como la Anses y el Banco Central ha dejado sin reservas al Estado, lo cual, sumado al aislamiento internacional, pone a la Argentina en grave riesgo financiero-económico interno. Un dato no menor: la mitad de las provincias argentinas tienen sus cuentas fiscales en rojo y en dos de ellas se comienza a analizar la posibilidad de emitir cuasi monedas.
-La cantidad de concursos y quiebras hoy es récord, baste ver los avisos pertinentes en los principales diarios nacionales. Esto provoca que día a día las fuentes de trabajo disminuyan de manera drástica.
-La inseguridad crece de manera exponencial, lo cual ha llevado en el año 2008 al inefable Aníbal Fernández —entonces ministro de Justicia— a "eliminar" las estadísticas oficiales de criminalidad de la página de la cartera de Justicia. Si realmente se supiera la cantidad de hechos de inseguridad que ocurren a diario, sería escandaloso.
-Los pocos radares que hay en el país se van desmantelando a lo largo del tiempo, lo cual permite que el narcotráfico crezca en progresión geométrica. A fines de agosto de este año, se desmanteló uno de los radares más importantes por su ubicación estratégica, el de Posadas, en la provincia de Misiones.
-La salud pública ha fracasado por completo, por ausencia de recursos estatales. Comienzan a reaparecer enfermedades que habían sido oportunamente erradicadas del territorio nacional.
Los tópicos mencionados no son los únicos que jaquean al oficialismo, hay muchos más, como la educación y el INDEC. En ese contexto, la sordera oficial representa un verdadero inconveniente a la hora de avanzar: es que no hay manera de solucionar problema alguno si antes no se lo reconoce e individualiza.
Los tópicos mencionados demuestran a las claras que no hay vocación de resolver ningún problema, sólo seguir profundizando el populismo demagógico que sólo beneficia a los propios Kirchner y a sus enriquecidos amigos.
¿Cuánto más tolerará la sociedad?


