Presenta:

Estacionamiento medido, una caja que nadie controla

¿Quién controla el estacionamiento medido en la Ciudad de Mendoza? ¿Adónde va el dinero que se recauda por ese servicio? Difícil saberlo, porque nadie da cuenta de ello. Este diario comenzó a indagar al respecto hace más de un mes y no recibió jamás respuesta oficial alguna.
Nadie explica dónde va el dinero que recaudan los tarjeteros.
Nadie explica dónde va el dinero que recaudan los tarjeteros.
El negocio del estacionamiento medido en Mendoza es una caja de sorpresas. Nadie controla nada, ni nadie sabe cuánto dinero se maneja oficialmente. Es parte del remanido tema de los “tarjeteros”, trabajadores de la comuna que comercializan las tarjetas de estacionamiento en espacios públicos.

Se trata de un sistema que nació para dar trabajo a personas desocupadas y que terminó siendo utilizado de manera clientelística. ¿Cuál es el criterio para elegir a quienes están dentro del régimen? Nadie lo sabe tampoco.

Lo único que se conoce del polémico sistema es que los vendedores deben comprar 200 tarjetas por día a un costo de 75 centavos cada una, lo cual representa un ingreso a las arcas municipales, por trabajador, de $125 diarios. Basta multiplicar ese monto por la cantidad de tarjeteros que ostenta la comuna para descubrir que se trata de un negocio millonario, que recauda casi un millón y medio de pesos por trimestre.

Lo interesante del caso, es que nadie controla este dinero y el fondo es manejado discrecionalmente por el subtesorero de la comuna, Fabián Antonio Mateu.

La historia de este hombre merece un párrafo aparte, ya que su pliego fue enviado al Concejo Deliberante para ser tratado por los ediles, pero dos días antes de que esto ocurriera el papel fue retirado bajo argumento de que Mateu aparecía como deudor de diversas instituciones financieras.

Horas más tarde, el intendente mendocino Victor Fayad lo nombró Subtesorero por “decreto” y a partir de allí pasó a ocuparse del estacionamiento medido. Un dato: el mérito de Mateu para llegar al cargo parece haber sido su condición de cuñado de la secretaria de Gobierno, Sandra Gómez, cercana a su vez al propio Fayad.

Lo cierto es que el Subtesorero no gusta de rendir cuentas de su accionar ante nadie. “Lo hemos citado en más de una oportunidad desde la Comisión de Tránsito y nunca se presentó”, admitió un legislador comunal a MDZ.

Pero hay un dato aún más preocupante: la municipalidad no tiene control alguno de la recaudación y el destino del dinero por la venta de tarjetas. “No sólo no hay comprobación de la recaudación, sino que las tarjetas de estacionamiento se imprimen en la imprenta municipal, de manera discrecional”, admitió otro edil municipal a este medio.

Desde la Dirección de Tránsito de la ciudad aseguraron no tener nada que ver con el tema, ante la consulta de MDZ. Lo mismo ocurrió con la Secretaría de Hacienda. Nadie sabe nada y, por ende, no hay control del dinero que recauda el estacionamiento medido. Todo es manejado por el subtesorero Mateu.

Teniendo en cuenta la magnitud del dinero que se recauda, amerita mayor información a la sociedad, pero por ahora sólo se percibe silencio.

Al menos es lo que percibió este diario cuando intentó una explicación oficial al respecto.