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Sanz pasa de “juez” a “parte” con respaldo empresarial

La idea de convertirse en candidato presidencial por la UCR fue siempre un anhelo para el mendocino, aunque ese deseo se conjugó ahora con una serie de condiciones que lo impulsan a presentarse como una tercera opción hacia 2011. En el último año, Ernesto Sanz buscó hacer equilibrio en la fuerte pelea interna entre Cobos y Alfonsín, al desempeñar su cargo como presidente del centenario partido por su inicial equidistancia entre ambos sectores.
La idea de convertirse en candidato presidencial por la UCR fue siempre un anhelo para el mendocino Ernesto Sanz, aunque ese viejo deseo se conjugó ahora con una serie de condiciones que lo impulsan a presentarse como una tercera opción dentro del radicalismo hacia 2011.

"¿Quién no quiere ser candidato a Presidente? El tema son las condiciones que hay que tener para dar una pelea de ese tipo", repetía Sanz hasta la semana pasada cuando era consultado sobre su propia postulación para el año próximo.

Pero ahora comenzó a mostrarse más cerca de esa posibilidad: "Tengo las condiciones personales para ser candidato", dijo, y generó revuelo entre cobistas y alfonsinistas, pese a que ya se esperaban el anuncio.

En el último año, Sanz buscó hacer equilibrio en la dura pelea interna entre Julio Cobos y Ricardo Alfonsín, al desempeñar su cargo como presidente del centenario partido para el que fue electo por su inicial equidistancia entre ambos sectores.

Fue, desde ese rol institucional, el encargado de fijar las reglas, repartir el juego y dar señales de unidad tras varias mediaciones de urgencia, aunque rápidamente se alineó al proyecto de los orgánicos, devenidos en alfonsinistas.

Pero además de esa imagen de "consenso", cuestionada también en el último tiempo por allegados a Cobos y a Alfonsín, el mendocino Sanz supo construir una impronta de autoridad en el partido, a partir de la cual se convirtió en referente obligatorio para ambos sectores en cualquier discusión.

Mientras tanto, Sanz tendió fuertes lazos con sectores empresarios, que lo ven como uno de sus "favoritos" para 2011, y comenzó a reconstruir el vínculo de la UCR con sectores sindicales "hastiados del Gobierno", ante lo cual se animó a hablar de un "post-kirchnerismo" y un "post-moyanismo" en la Argentina.

La incorporación de Sanz en la lista de precandidatos se produce además cuando el vicepresidente Cobos atraviesa uno de sus momentos más difíciles en las encuestas y a sabiendas de que cuenta con una importante ventaja con Alfonsín: la experiencia de
gestión.

Sanz, abogado de 54 años, fue asesor del gobernador mendocino Felipe Llaver, senador provincial entre 1993-1999 y entonces electo intendente de San Rafael hasta 2003 cuando obtuvo su banca en el Senado nacional, el mismo año en que Cobos fue electo gobernador.

Con la experiencia de su candidatura a vicegobernador de Mendoza acompañando a Roberto Iglesias en octubre de 2007 (obtuvo el 9,8 por ciento de los votos y quedó en cuarto lugar), Sanz dio por el momento descartada la posibilidad de volver a postularse en su provincia y ya sueña a lo grande.

Será clave para él entonces lograr anticipar la definición interna de las candidaturas en la UCR y ubicarse nuevamente como figura de consenso, a fin de contar con tiempo suficiente para empezar a caminar el país, teniendo en cuenta que su grado de desconocimiento es hoy su principal desventaja.