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Una unión que la muerte no separará

Desde el PJ local se confirmó este miércoles el alineamiento pleno con Cristina de Kirchner. Celso Jaque calificó a Néstor como su "amigo", aunque algunos dirigentes mostraron un moderado interés en la llegada de Daniel Scioli a la conducción partidaria. Oportunidades y riesgos del nuevo escenario.

Hace poco, el PJ mendocino ratificó su unión al kirchnerismo de cara a 2011, muy a pesar de los desplantes y postergaciones evidentes que había sufrido la provincia por parte de Néstor Kirchner en los últimos tiempos. Por eso nada hace pensar que este alineamiento cambiará con la muerte del líder, que puede abrirle otro panorama.

Por el contrario, la primeras señal del gobernador Celso Jaque después del paro cardíaco de Kirchner fue la convocatoria a una reunión de gabinete ampliada que tuvo como único objetivo la organización de los homenajes al ex presidente de la Nación. Esto después de calificar públicamente a Kirchner como su "amigo", mismo término que empleó por su lado el gobernador Daniel Scioli.

Paralizados, consternados, a ninguno de los dirigentes del PJ local se le ocurrió este miércoles nada más que confirmar el apoyo a Cristina de Kirchner, en cuya cabeza seguirá descansando la gestión presidencial, pero ahora también la conducción política, según imaginan (o anhelan) en el oficialismo provincial.

Marcando un matiz, Adolfo Bermejo (líder del sector azul) se animó a pronosticar que habrá algún “giro político” en el peronismo mendocino después de la muerte de Kirchner. Aunque aclaró que todavía no ha hecho ningún análisis ni puede precisar qué tipo de cambio habrá.

Ese cambio podría ser la “reunificación” del PJ a nivel provincial, según postulan algunos dirigentes por estas horas. El oficialismo mendocino había comenzado a vivir un peligroso clima de tensión electoral, dada la aparición de la “Línea Mendoza” (que agrupa al gobierno y a cinco intendentes) y las señales de confrontación que hubo ante esto por parte de los azules y el Eje sanrafaelino de Omar Félix. Pero la muerte de Néstor podría reconciliar los grupos enfrentados.

Por otro lado, el lugar de Kirchner en la presidencia partidaria quedará en manos del gobernador de Buenos Aires, Scioli, quien despierta cierto interés entre los moderados del peronismo mendocino.

El panorama, de todos modos, es demasiado inestable en estos momentos como para pronosticar el futuro desde Mendoza.

Por un lado, en el PJ esperan que los seguidores de Néstor Kirchner presenten pelea para mantener el liderazgo y las banderas del ex presidente. Aunque también hay quienes vislumbran la posibilidad de que el fallecimiento de Kirchner, quien dividía al PJ, produzca una reconciliación amplia y haga desaparecer al justicialismo disidente.

El sostenimiento de la gestión de Cristina ante posibles amenazas opositoras ha pasado a ser el objetivo número uno en los discursos de todos los justicialistas provinciales, quienes piensan quizás que en el futuro puede abrirse el estrecho horizonte que Néstor Kirchner les había dejado.

En efecto, vale recordar que uno de los últimos actos de Kirchner fue el freno a la promoción industrial para nuestra provincia. ¿Puede cambiar eso ahora? Muchos están haciéndose esta pregunta.

Mientras tanto, a los justicialistas de Mendoza sólo se les ocurre dar muestras de lealtad y respaldo al creador del “modelo”: difícilmente algún funcionario del gobierno de Jaque se privará de participar del multitudinario velatorio de Kirchner y muchos ya están pensando un mecanismo de postas para que todos puedan estar en la ceremonia, que se hará en la Casa Rosada.