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Cleto, el indefinido

En dos entrevistas en dos días y en diarios diferentes, el vicepresidente Julio Cobos se lanzó a la presidencia diciendo que todavía no es el tiempo de hacerlo. En uno, dijo que quiere competir contra Duhalde. En el otro, que su mejor contrincante será Kirchner. En el medio, elogió a Carrió para hoy señalar que "no hay condiciones para que Carrió sea vice" suya en una eventual fórmula presidencial. No vuelve, todavía, a la UCR, pero anticipa que será su candidato. Se lanzará en la Vendimia, pero no se sabe de qué año.

Ayer, el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, se mostró -en una entrevista que publicó El Ancasti, de Catamarca y que trajo a colación MDZ- dispuesto a competir por la presidencia en nombre de la UCR y contra Eduardo Duhalde, como referente del PJ.

Hoy, en tanto, en una nota realizada por Clarín el 30 de diciembre, antes de que partiera rumbo a sus vacaciones en Chile, y que copia textualmente el diario Los Andes, Cobos cambia de contrincante: elige a Néstor Kirchner, renovando la vocación de provocador contra el gobierno del que es parte, que tanto éxito le ha dado a la instalación de su imagen.

A una entrevista de distancia, el mendocino cambia de definiciones y marea, una vez más, a propios y extraños. Los propios, que sólo esperan la última y definitiva señal del líder, sabiendo que es lo que más cerca los dejará del poder, sin cuestionarlo ni contradecirlo.

Los otros, los que no tienen nada que ver con su sector, mientras tanto, pueden reaccionar de maneras muy diversas, a saber:

- Los posibles aliados, los miembros del Frente Cívico, como Hermes Binner o Elisa Carrió, aunque también Ricardo Alfonsín y Margarita Stolbizer, resultan expulsados como por una fuerza centrífuga de la cercanía de Cobos, que vuelve a dibujar futuros inciertos y a borrarlos con la misma mano al día siguiente.

- Sus aliados peronistas, como los seguidores de Solá y hasta, posiblemente De Narváez, comienzan a mirarlo de reojo, acostumbrado (¿y prefiriendo?) las previsibles peleas que el peronismo produce cuando se está reproduciendo, como decía "el General".

El público en general posiblemente vuelva a sintonizar con Cobos: se lo ve pícaro, aunque no lo sea. Se lo ve lanzado, aunque sea el vicepresidente de Cristina Fernández de Kirchner.

En Clarín dice que competirá con Kirchner, pero luego señala frases desconcertantes, tales como: "falta mucho para 2011", "también hay otras figuras importantes" o "a mi me gusta medir los tiempos". Sin embargo, se contradice una vez más cuando se lanza en cada entrevista que da y deja entrever (tal vez, luego de alguna charla en off con el entrevistador, que posiblemente su candidatura cuaje para la Fiesta Nacional de la Vendimia, en donde las últimas veces ha conseguido aplausos fáciles y aduladores.

Un punto central de la construcción de poder, se sabe, está en la aglutinación de sectores que, como él mismo lo dijo ayer en El Ancasti, permitan trabajar a personas que "estamos en un mismo espacio, como Binner y Carrió". Pero hoy en Clarín el mismo Cobos "le echa fly" a la Carrió: "Para ir juntos en una misma fórmula hay que llevarse muy bien. No están dadas las condiciones para que ella sea mi candidata a vicepresidente ni para que yo sea el vice de ella".

En definitiva, nada nuevo bajo el sol cobista, más que nervios en la tropa propia ante lo que pueda decir "el jefe" y premura en la UCR para definir un acuerdo, antes de que se caiga una y otra vez.

Una promesa final, para la entrevista de hoy, de Julio César Cleto Cobos: "No soy como de la Rúa ni como Chacho Alvarez".