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Redrado, de listados de amigos y preocupación oficial
El Gobierno muestra preocupación por los coletazos del tema Redrado. Mientras, empiezan a trascender tibiamente los nombres de los "amigos del poder" que fugaron dólares del país. Cómo sigue el culebrón del verano.
Una sola palabra define en estas horas la sensación que embarga al gobierno: “preocupación”. Por un lado, inquieta sobremanera que, frente a las denuncias de conspiración vertidas por Cristina Kirchner en los últimos días, en el seno del Frente para la Victoria no haya habido ningún apoyo oficial —sólo Aníbal Fernández se animó a respaldar a la mandataria— y el silencio se haya apoderado de los mismos funcionarios que en otras ocasiones no han dudado en respaldar las más insólitas elucubraciones gubernamentales.
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Por otro lado, intranquiliza la indefinición del Congreso Nacional respecto a la situación de Martín Redrado en torno al Banco Central. Es que la Presidenta había instruido a “sus” legisladores para que hoy miércoles tuvieran concluido el “dictamen” de marras y no parecen dar los tiempos para que esto ocurra en los hechos.
Si bien el documento que producirá la comisión bicameral no es vinculante, Cristina intenta dar un marco de prolijidad a la eyección del ahora célebre economista para poder encarar el verdadero problema de fondo: el uso de las reservas oficiales para pagar deuda pública. Es la próxima batalla que tendrá que librar el Gobierno y nada indica que vaya a ser menos complicada que la que viene sosteniendo hasta ahora con el tema Redrado.
Cambio de posta
Luego de la ineficaz gestión de Amado Boudou en torno al conflicto del BCRA, ha tomado la posta en estas horas Carlos “Chino” Zanini, todopoderoso secretario General de la Presidencia. No casualmente los descargos de Miguel Pesce y del propio Boudou en el día de ayer ante legisladores del Congreso Nacional parecieron casi calcados: detrás se encontraba la precisa instrucción de Zanini.
Luego de la ineficaz gestión de Amado Boudou en torno al conflicto del BCRA, ha tomado la posta en estas horas Carlos “Chino” Zanini, todopoderoso secretario General de la Presidencia. No casualmente los descargos de Miguel Pesce y del propio Boudou en el día de ayer ante legisladores del Congreso Nacional parecieron casi calcados: detrás se encontraba la precisa instrucción de Zanini.
Como puede verse, la situación en el seno del kirchnerismo en estas horas, es de desconfianza total; no hay funcionario al que se le preste atención alguna, salvo al oficialista secretario presidencial. Este diario pudo anticiparlo oportunamente, cuando consignó acerca de la sorpresiva reunión que la primera mandataria convocó el fin de semana pasado en la Quinta de Olivos —con Zanini a la cabeza— a efectos de solucionar parte del embrollo.
La confianza puesta sobre el secretario Legal y Técnico, han restado protagonismo a Boudou, quien se encuentra en estas horas bajo el encono de Néstor Kirchner: el ex mandatario no cesa de culparlo por el mal manejo del tema Redrado. Es por ello que, de un día para otro, el multimediático ministro de Economía desapareció de todos los lugares que solía frecuentar.
Respecto a Redrado, la bronca oficial es mucho más elocuente. Según consigna la última edición de revista Noticias, el ex presidente habría mandado a investigar al economista por parte de la Secretaría de Inteligencia (ex SIDE) y hasta existiría un acercamiento entre Fernando Pocino, director de Reunión Interior de esa institución, e Ivana Pagés, esposa de Redrado, para obtener información sobre cuentas en el extranjero que este último poseería.
En ese contexto, no parece casual que la amenaza de mostrar el listado de “amigos del poder” que sacaron dólares del país, haya ocurrido casi inmediatamente después de que la revista mencionada viera la luz pública.
Dicho sea de paso, la célebre nómina —fantasma hasta ahora— ha cobrado la misma relevancia que en su momento ostentaba la “servilleta de Corach”, un documento que supuestamente detallaba los nombres de los jueces federales monitoreados por el menemismo y que el ex ministro de Economía Domingo Cavallo utilizaba para amenazar a sus enemigos políticos de los años 90.
La diferencia, en este caso, es que el listado con el que Redrado torea al kirchnerismo no está sólo en sus manos, sino en poder de varios directivos del Central y hasta un par de sindicalistas relacionados al alicaído Juan José Zanola. Por caso, la Asociación Bancaria ha dejado trascender en las últimas horas algunos de los supuestos nombres de personajes que sacaron verdes billetes del país, aprovechando cierta información privilegiada (no casualmente aportada a su vez por el BCRA).
Uno de los apellidos que aparece en ese listado fue publicado en exclusiva por MDZ en el día de ayer, se trata de la poderosa familia Eskenazi. A estos se suman dos personajes allegados a lo más profundo del corazón kirchnerista: Marcelo Mindlin y Daniel Hadad.
El primero está asociado a Pampa Holding, poderosa firma de manejo energético que creció fuertemente gracias a su cercanía con el calor oficial; el segundo, está relacionado a un conglomerado de medios de comunicación al servicio del poder de turno.
Más allá de lo que ocurra con Redrado, la cuestión de la fuga de capitales traerá fuertes dolores de cabeza a más de uno: la propia Cristina Kirchner pidió hace dos días al procurador General de la Nación, Esteban Righi, que investigara los dichos del economista a ese respecto, provocando considerable inquietud en el ámbito empresarial.
Es dable recordar que, sólo desde mediados de 2007 a junio de 2009, se fueron del país 37 mil millones de dólares, muchos de los cuales “escaparon” merced a los laxos controles del BCRA y del Ministerio de Economía.
Como puede verse, se viene una batalla en la que habrá no pocos heridos… de ambos bandos.
La confianza puesta sobre el secretario Legal y Técnico, han restado protagonismo a Boudou, quien se encuentra en estas horas bajo el encono de Néstor Kirchner: el ex mandatario no cesa de culparlo por el mal manejo del tema Redrado. Es por ello que, de un día para otro, el multimediático ministro de Economía desapareció de todos los lugares que solía frecuentar.
Respecto a Redrado, la bronca oficial es mucho más elocuente. Según consigna la última edición de revista Noticias, el ex presidente habría mandado a investigar al economista por parte de la Secretaría de Inteligencia (ex SIDE) y hasta existiría un acercamiento entre Fernando Pocino, director de Reunión Interior de esa institución, e Ivana Pagés, esposa de Redrado, para obtener información sobre cuentas en el extranjero que este último poseería.
En ese contexto, no parece casual que la amenaza de mostrar el listado de “amigos del poder” que sacaron dólares del país, haya ocurrido casi inmediatamente después de que la revista mencionada viera la luz pública.
Dicho sea de paso, la célebre nómina —fantasma hasta ahora— ha cobrado la misma relevancia que en su momento ostentaba la “servilleta de Corach”, un documento que supuestamente detallaba los nombres de los jueces federales monitoreados por el menemismo y que el ex ministro de Economía Domingo Cavallo utilizaba para amenazar a sus enemigos políticos de los años 90.
La diferencia, en este caso, es que el listado con el que Redrado torea al kirchnerismo no está sólo en sus manos, sino en poder de varios directivos del Central y hasta un par de sindicalistas relacionados al alicaído Juan José Zanola. Por caso, la Asociación Bancaria ha dejado trascender en las últimas horas algunos de los supuestos nombres de personajes que sacaron verdes billetes del país, aprovechando cierta información privilegiada (no casualmente aportada a su vez por el BCRA).
Uno de los apellidos que aparece en ese listado fue publicado en exclusiva por MDZ en el día de ayer, se trata de la poderosa familia Eskenazi. A estos se suman dos personajes allegados a lo más profundo del corazón kirchnerista: Marcelo Mindlin y Daniel Hadad.
El primero está asociado a Pampa Holding, poderosa firma de manejo energético que creció fuertemente gracias a su cercanía con el calor oficial; el segundo, está relacionado a un conglomerado de medios de comunicación al servicio del poder de turno.
Más allá de lo que ocurra con Redrado, la cuestión de la fuga de capitales traerá fuertes dolores de cabeza a más de uno: la propia Cristina Kirchner pidió hace dos días al procurador General de la Nación, Esteban Righi, que investigara los dichos del economista a ese respecto, provocando considerable inquietud en el ámbito empresarial.
Es dable recordar que, sólo desde mediados de 2007 a junio de 2009, se fueron del país 37 mil millones de dólares, muchos de los cuales “escaparon” merced a los laxos controles del BCRA y del Ministerio de Economía.
Como puede verse, se viene una batalla en la que habrá no pocos heridos… de ambos bandos.