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Vicepresidente de Edemsa cuestionado por su pasado como legislador "privatizador"
Alfredo Farés sostuvo que al defender la privatización de EMSE, como senador provincial, y ahora representar a la empresa privatizada, demuestra que actuó con "coherencia". Farés se presentó en Casa de Gobierno como delegado de la petrolera Grecoil. Conocé la entrevista textual que dio a la prensa esta mañana.
Esta mañana el hall del cuarto piso de la Casa de Gobierno fue testigo de un verdadero acto de defensa de la conciencia individual y la coherencia de pensamiento.
Allí el vicepresidente de Edemsa, Alfredo Farés, quien fuera senador provincial por el PJ, en los años ’90, defendió el incremento de la tarifa eléctrica y también su mutación a ejecutivo de una empresa cuyos intereses protegió mientras fue funcionario público.
Farés había llegado al edificio de la calle Peltier para reunirse con los ministros Mario Adaro (Gobierno) y Francisco Pérez (Infraestructura) y firmar un acuerdo en representación de la petrolera Grecoil.
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Entonces fue reconocido por la prensa y accedió a “explicar” a la ciudadanía que el motivo del incremento de la tarifa eléctrica es la necesidad de una correcta prestación del servicio: “Vamos a hacer las inversiones que nos alcancen con la tarifa y cumplir con el contrato que es, fundamentalmente, cumplir la calidad de servicio”, dijo en calidad de vocero de la principal distribuidora provincial de energía.
Pero en el ping-pong de preguntas con la prensa, la periodista de LV10 Marisa Carrizo le hizo una punzante pregunta que generó una extensa discusión captada por grabadores, micrófonos y cámaras de TV. Aquí la reproducimos:
MC: Un planteo que muchos legisladores se hacen es cómo llega usted de ser un defensor de la privatización de la energía en la provincia a ser uno de los directivos de la empresa privatizada.
Alfredo Farés: ¿Cuál es su pregunta?
MC: Específicamente: ¿Cómo es el tránsito suyo de legislador a representar a la empresa privada?
AF: Hay coherencia (responde sereno).
MC: ¿Por qué?
AF: Porque yo defendí la privatización, hace diez años. ¿Usted sabe lo que va a hacer mañana?
MC: La sospecha es que haya sido comprado…
AF: (interrumpe) En el año 1987 (sic) participé de la privatización, en el año 2007, yo he asumido como vicepresidente de la empresa. Le pregunto: ¿usted sabe qué va a hacer dentro de 10 años?
MC: Usted sabe que esa no es la respuesta de un funcionario público, me parece.
AF: Yo no soy un funcionario público.
MC: Bueno, lo fue.
AF: Pero me está preguntando ahora yo le estoy diciendo, Marisa, estoy en la empresa: soy coherente con lo que pienso.
MC: Precisamente, le parece proceder…
AF: (interrumpe) Totalmente, no tengo ningún reparo.
MC: Por eso justamente ha trabajado en beneficio propio. Fue conceptivo con la privatización justamente para beneficiarse después.
AF: No quiero entrar en polémica con usted. Yo accedí a esta charla con los medio para informarle a la gente sobre un tema muy puntual. Lo que usted me está preguntando, si quiere, lo conversamos privadamente porque no me parece necesario entrar en esta discusión. Me está preguntando como calidad de otra cosa, yo estoy hablando como vicepresidente de Edemsa.
A esta altura de la charla, intervino otro colega, Daniel Gallardo, de radio Libertador “La gente descree de la dirigencia y de la clase política, la pregunta es si ha traspasado la línea de la ética”.
Entonces Farés no tardó en responder: “Absolutamente, absolutamente no. Me siento muy tranquilo en lo que estoy haciendo, pueden perfectamente indagar sobre mi persona, durante los años que he sido funcionario y en lo que estoy haciendo ahora, mi patrimonio es público. No tengo ningún problema con lo que estoy haciendo, estoy convencido de lo que estoy haciendo y estoy trabajando por el bien de la provincia en lo que corresponde”.
Dicho esto se apagaron micrófonos, grabadores y cámaras de TV. El grupo se dispersó y por unos instantes reinó el silencio en el hall del cuarto piso.
MC: Un planteo que muchos legisladores se hacen es cómo llega usted de ser un defensor de la privatización de la energía en la provincia a ser uno de los directivos de la empresa privatizada.
Alfredo Farés: ¿Cuál es su pregunta?
MC: Específicamente: ¿Cómo es el tránsito suyo de legislador a representar a la empresa privada?
AF: Hay coherencia (responde sereno).
MC: ¿Por qué?
AF: Porque yo defendí la privatización, hace diez años. ¿Usted sabe lo que va a hacer mañana?
MC: La sospecha es que haya sido comprado…
AF: (interrumpe) En el año 1987 (sic) participé de la privatización, en el año 2007, yo he asumido como vicepresidente de la empresa. Le pregunto: ¿usted sabe qué va a hacer dentro de 10 años?
MC: Usted sabe que esa no es la respuesta de un funcionario público, me parece.
AF: Yo no soy un funcionario público.
MC: Bueno, lo fue.
AF: Pero me está preguntando ahora yo le estoy diciendo, Marisa, estoy en la empresa: soy coherente con lo que pienso.
MC: Precisamente, le parece proceder…
AF: (interrumpe) Totalmente, no tengo ningún reparo.
MC: Por eso justamente ha trabajado en beneficio propio. Fue conceptivo con la privatización justamente para beneficiarse después.
AF: No quiero entrar en polémica con usted. Yo accedí a esta charla con los medio para informarle a la gente sobre un tema muy puntual. Lo que usted me está preguntando, si quiere, lo conversamos privadamente porque no me parece necesario entrar en esta discusión. Me está preguntando como calidad de otra cosa, yo estoy hablando como vicepresidente de Edemsa.
A esta altura de la charla, intervino otro colega, Daniel Gallardo, de radio Libertador “La gente descree de la dirigencia y de la clase política, la pregunta es si ha traspasado la línea de la ética”.
Entonces Farés no tardó en responder: “Absolutamente, absolutamente no. Me siento muy tranquilo en lo que estoy haciendo, pueden perfectamente indagar sobre mi persona, durante los años que he sido funcionario y en lo que estoy haciendo ahora, mi patrimonio es público. No tengo ningún problema con lo que estoy haciendo, estoy convencido de lo que estoy haciendo y estoy trabajando por el bien de la provincia en lo que corresponde”.
Dicho esto se apagaron micrófonos, grabadores y cámaras de TV. El grupo se dispersó y por unos instantes reinó el silencio en el hall del cuarto piso.