La desinformación y el miedo marcan la batalla del Gobierno contra la Gripe A
Celso Jaque emitió un decreto que permite modificar partidas presupuestarias por la emergencia sanitaria. Pero la pieza no explica para qué usará la plata el Ministerio de Salud, ni le pone un tope al gasto. La oposición sólo se preocupa por los fondos de las comunas y nadie aclara un dato preocupante: habría muy pocas dosis de medicamento para enfrentar la enfermedad en Mendoza.
La Gripe A golpea las puertas de Mendoza y hay demasiadas imprecisiones en el poder político para enfrentar esta crisis.
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El decreto que emitió el gobernador Celso Jaque para tomar medidas amplias contra la enfermedad es una confesión de parte: faculta a los ministros de Hacienda y de Salud a realizar las modificaciones presupuestarias que sean necesarias, pero no dice para qué usarán la plata. Ni estima cuánto dinero les hará falta.
Este panorama fue el origen de la disputa entre justicialistas y opositores que se produjo el miércoles en la Legislatura. El proyecto original no tenía un solo número que sugiera un diagnóstico de la situación sanitaria de la provincia. E incluso mencionaba la posibilidad de tomar endeudamiento para evitar la proliferación de esta gripe letal.
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Todas las alarmas se encendieron entonces en la oposición. El grueso de los legisladores sólo pensó en lo único que le importa en estos días: los fondos de las comunas del partido quedaban en peligro si aprobaban el proyecto de Jaque. La novela terminó como suelen finalizar estas cosas: no hubo acuerdo, en medio de cacareos y denuncias cruzadas.
El escenario no ha mejorado mucho desde la sesión del miércoles. Los opositores dicen que ahora sí aprobarán la emergencia sanitaria en la Legislatura, simplemente porque los fondos de la coparticipación municipal han quedado a salvo en la nueva redacción de Jaque. Pero el diagnóstico oficial sobre el nudo de la crisis sigue sin aparecer.
“Podemos usar uno o cien millones de pesos, eso no lo sabemos”, se sinceró un legislador oficialista este jueves. También dice el PJ que a Mendoza les tocarían unos 40 millones de pesos extras, provenientes del plan nacional contra la Gripe A. Pero la estimación es poco más que un cálculo matemático.
Aún así, la oposición había ofrecido en principio un tope de 150 millones de pesos para enfrentar la emergencia. O sea, el triple de lo que mandaría el ministro Manzur a Mendoza por la Gripe A. Nadie explica por qué el oficialismo no tomó ese ofrecimiento.
Por otro lado, a veces no se entiende por qué el Gobierno reincide en errores cometidos hace tiempo. Hace más de un año, Jaque y el ministro Saracco lanzaron una pomposa reforma integral del sistema sanitario, pero la idea se cayó en la Legislatura por la ausencia de un diagnóstico que convenciera a los legisladores de la necesidad de ejecutar los cambios. Igual que ahora.
O esconden los argumentos y los números que avalen sus medidas, o directamente el Gobierno no los tiene. A esta altura, muchos se inclinan por creer lo segundo.
Para colmo, el ministro de Salud es muy reacio a enfrentar a los legisladores y defender sus argumentos. Este martes, la oposición volvió a pedir que Sergio Saracco fuera a la Casa de las Leyes para defender la emergencia sanitaria, pero el pedido fue rechazado.
Más dudas generó el hecho de que, en pocas horas, el Gobierno provincial pasó de desechar la necesidad de tomar medidas especiales por la influenza, a exigirlas en tiempos récord.
“No tenemos información fidedigna”, fue la queja que ensayaron los legisladores de la oposición. El delicadísimo tema de la salud pública quedó así atrapado en una polémica de teléfonos descompuestos.
Por lo poco que sabían hasta anoche en la Legislatura, la emergencia serviría para que Salud duplicara las horas de atención de los médicos en centros de salud y creara más contratos de médicos. Esta parece ser la única información que manejan los propios legisladores del oficialismo sobre el problema al que se enfrenta la provincia.
Acuden, entonces, al miedo generalizado a la pandemia de gripe A para que el Gobierno pueda imponer una normativa de facultades amplias.
El espanto a la gripe A es tan grande que sería irracional creer que la oposición sólo trabará el paso de una norma por especulaciones políticas, como se dijo por estos días en el PJ.
La solución sería entonces hablar sin tapujos del corazón del problema y dar toda la información. Aunque en el medio se polemice, como es inevitable, de algunos funcionarios inescrupulosos que salieron de viaje al exterior en medio de la crisis sanitaria. A pesar de que en este contexto sea irremediable recibir palos opositores por las precarias condiciones del Hospital Lencinas, nosocomio de referencia para atender la gripe A.
Es que si se confirman algunos datos extraoficiales, hay asuntos mucho más graves de los cuales ocuparse.
Fuentes del sistema sanitario provincial dijeron este jueves que el Ministerio de Salud de la provincia sólo tendría alrededor de 8.800 tratamientos para la gripe disponibles (o sea, dosis del antiviral Tamiflú).
Se estaría a la espera de que la Nación envíe más dosis en los próximos dias. Pero hoy, Salud estaría en condiciones de asistir sólo al 0,5 o 0,6 por ciento de la población mendocina, de acuerdo con la fuente consultada. El medicamento, además, no se consigue en las farmacias de Mendoza.
La situación con la Gripe A de por sí es grave. Pero ocultar la realidad podría ser peor.
“Podemos usar uno o cien millones de pesos, eso no lo sabemos”, se sinceró un legislador oficialista este jueves. También dice el PJ que a Mendoza les tocarían unos 40 millones de pesos extras, provenientes del plan nacional contra la Gripe A. Pero la estimación es poco más que un cálculo matemático.
Aún así, la oposición había ofrecido en principio un tope de 150 millones de pesos para enfrentar la emergencia. O sea, el triple de lo que mandaría el ministro Manzur a Mendoza por la Gripe A. Nadie explica por qué el oficialismo no tomó ese ofrecimiento.
Por otro lado, a veces no se entiende por qué el Gobierno reincide en errores cometidos hace tiempo. Hace más de un año, Jaque y el ministro Saracco lanzaron una pomposa reforma integral del sistema sanitario, pero la idea se cayó en la Legislatura por la ausencia de un diagnóstico que convenciera a los legisladores de la necesidad de ejecutar los cambios. Igual que ahora.
O esconden los argumentos y los números que avalen sus medidas, o directamente el Gobierno no los tiene. A esta altura, muchos se inclinan por creer lo segundo.
Para colmo, el ministro de Salud es muy reacio a enfrentar a los legisladores y defender sus argumentos. Este martes, la oposición volvió a pedir que Sergio Saracco fuera a la Casa de las Leyes para defender la emergencia sanitaria, pero el pedido fue rechazado.
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