Débora Giorgi y Guillermo Moreno, enfrentados por la política de importación
La ministra no avala el plan del secretario de Comercio Interior para que sólo puedan importar productos las empresas que exporten otros bienes por un monto idéntico. Una vez más, el funcionario pasó por encima del organigrama de la Casa Rosada. Un nuevo cortocircuito en el seno del kirchnerismo, provocado por uno de los personajes más polémicos del gobierno.
La ministra de la Producción, Débora Giorgi, volvió a chocar con Guillermo Moreno por el plan de este último para que sólo puedan importar productos las empresas que exporten otros bienes por un monto idéntico, recoge esta tarde TotalNews.com.ar.
Te Podría Interesar
En los papeles, la jefa de la cartera productiva es la encargada de administrar el comercio exterior. Pero como ocurrió otras veces, el secretario de Comercio pasó por encima del organigrama con la venia de la Casa Rosada y convocó a los jefes de las grandes empresas para advertirles que sus nuevas reglas entrarían en vigor.
Tal como adelantó en exclusiva Crítica de la Argentina el domingo pasado, Moreno expuso su iniciativa ante un centenar de empresarios en el edificio de Diagonal Sur y Alsina, donde tiene su despacho. Para mostrar que el plan no era sólo suyo sino de toda el ala económica del Ejecutivo, también convocó al secretario de Industria, Fernando Fraguío. El ex ejecutivo de Fiat es otro enemigo interno de Giorgi pero sin llegada al vértice del poder K y casi sin influencia sobre las áreas a su cargo, que manejan hombres de la ministra.
En diciembre del año pasado, cuando ya se sabía que las exportaciones se desplomarían a lo largo de 2009, por la crisis pero aún no se había agregado el factor de la sequía, Giorgi extendió a un amplio universo de productos las trabas burocráticas que regían para el ingreso de artículos “sensibles”, como textiles, calzado y electrodomésticos. Son las licencias de importación que entrega a los despachantes de aduana la Subsecretaría de Política y Gestión Comercial, que se empezaron a dosificar para entorpecer el drenaje de dólares de la economía.
Giorgi pensaba seguir frenando o demorando esos permisos, pero quedó en offside por el desplante de Moreno. “Lo que él propone es el mercantilismo del siglo XXI”, se rió un economista K sin cargo pero con ascendente sobre la ministra. Así aludió a cuando los gobiernos europeos procuraban exportar lo más posible y no importar nada, entre los siglos XVI y XVIII, para acaparar una tajada mayor del oro que llegaba de América.
De la centena de ejecutivos que convocó Moreno, algunos aceptarán limitar sus compras al exterior para que les autoricen el ingreso de algunos embarques frenados en la Aduana. Los supermercadistas, en cambio, tratarán de usar sus estructuras de comercio exterior para convertirse en exportadores y conseguir dólares. Quienes no decidieron aún qué hacer son las grandes cadenas de venta de electrodomésticos. En una de las dos líderes admitieron ante este diario que optarán por ofrecer artefactos nacionales de calidad inferior a los de marca, porque no pueden exportar. Pero en la otra prometieron dar pelea contra la normativa oficial. Ambas igual acusan caídas de ventas en los últimos meses.
De la centena de ejecutivos que convocó Moreno, algunos aceptarán limitar sus compras al exterior para que les autoricen el ingreso de algunos embarques frenados en la Aduana. Los supermercadistas, en cambio, tratarán de usar sus estructuras de comercio exterior para convertirse en exportadores y conseguir dólares. Quienes no decidieron aún qué hacer son las grandes cadenas de venta de electrodomésticos. En una de las dos líderes admitieron ante este diario que optarán por ofrecer artefactos nacionales de calidad inferior a los de marca, porque no pueden exportar. Pero en la otra prometieron dar pelea contra la normativa oficial. Ambas igual acusan caídas de ventas en los últimos meses.

