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Mendoza es subcampeona nacional en anuncios de "inversiones testimoniales"

El lunes vino a la provincia la prestigiosa Beatriz Nofal y repitió un dato que sirvió para el gran anuncio del Gobierno de Celso Jaque: en 2008 Mendoza se posicionó en el segundo lugar del ranking nacional de anuncios de inversión, después de Buenos Aires. Pero por ahora los anuncios son sólo eso. Enterate por qué.

No por repetido, el anuncio realizado este lunes en manera conjunta por el Gobierno provincial y la prestigiosa Betriz Nofal (encargada de la Agencia Nacional ProsperAr) sonó otra vez fuerte.

En 2008 Mendoza se posicionó en el segundo lugar del ranking nacional de anuncios de inversión, después de Buenos Aires, que lidera el listado y lo hizo luego de trepar más de 13 lugares en el escenario de las provincias.

Más allá de que lo mismo se había anunciado ya hacia octubre del año pasado, lo cierto es que “la provincia llegó a ese puesto gracias a tres proyectos de inversiones extranjeras y a un conjunto de inversiones de pequeñas y medianas empresas locales. Entre los primeros se encuentra la minera Río Tinto, de explotación de potasio en Malargüe, para exportar a Brasil, con una inversión de U$S2.500 millones; el segundo es el de Owen Illinois, con una inversión cercana a los U$S100 millones y el tercero es el proyecto de Rayen Curá, en el que se invertirán unos 50 millones de dólares en la extensión de su planta”, según rezó el comunicado oficial.

Sin embargo esas mismas promesas de fuertes inversiones todavía no pasan de eso: la minera Potasio Río Colorado no puede arrancar por un problema ambiental, la inversión de Owen Illinois aún está bajo análisis de los accionistas de la empresa en Estados Unidos y Rayén Curá tendría serios problemas para acceder al financiamiento. Las dos fábricas de botellas proyectadas, tienen asimismo un problema común que es la falta de gas para funcionar.

Algo así debió admitir la oficina de prensa de la Gobernación, quien aclaró que buena parte de las inversiones prometidas está “sujeta a la provisión de gas y a la disponibilidad del financiamiento internacional”.

Nofal se entrevistó con Celso Jaque en Casa de Gobierno, reunión en la que además invitó a participar al gobernador de una feria internacional de inversiones que se realizará del 3 al 5 de junio en La Baule, Francia.

Mientras decide si ir o no, el mandatario mendocino debería analizar cómo resolver el problema de los millones y millones de inversión que podrían terminar por hacerse humo.

La mina de potasio brasilera
Potasio Río Colorado es el proyecto de inversión minera más grande de la Argentina, que apunta a convertir al país en primer productor de sales de potasio de Latinoamérica y el quinto en el mundo con una producción estimada en 2.400 toneladas por año. Las sales de potasio son un importante fertilizante y siempre se habló de una inversión no menor a los $11.200 millones.

Anunciado originalmente por la minera anglo-candiense Río Tinto, ahora todo está en manos de la brasilera Vale do Rio Doce, quien adquirió el yacimiento malargüino a principios de este año luego de que se conocieran los agudos problemas financieros de Río Tinto.

Desde 2006 la autorización para iniciar la inversión fuerte en la mina (Río Tinto ya aportó unos U$S 150 millones para los primeros trabajos) está frenada en la provincia por dos cuestiones vinculadas entre sí.

Por temor a una posible contaminación del Río Colorado, las provincias que forman el Coirco (Comité Interjurisdiccional del Río Colorado) plantearon sus objeciones a raíz de lo que consideran una incorrecta instalación de una planta para el tratamiento de los desechos de sal, que distaba a 5 kilómetros del cauce del río.

La Pampa, una de las integrantes del Coirco junto a Mendoza, Neuquén, Buenos Aires  y Río negro, dejó por escrito sus “fuertes objeciones” en una nota que envió a principios de 2008 a la provincia.

Desde Santa Rosa pidieron que Mendoza rechace el inicio de las tareas hasta que “se completen estudios ambientales” y que “obligue a la empresa a reaprovechar los residuos de sal para evitar la contaminación del río Colorado”.

La provincia no emite aún, a raíz de esta controversia, la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que, según el Ejecutivo, está en “la última etapa de evaluación”.

Esta habilitación es clave para saber que pasará con este anuncio de una inversión minera de mucha mayor envergadura que Veladero en San Juan y que, si alguna vez se concreta de manera efectiva, será el segundo yacimiento de la Argentina detrás de Bajo La Lumbrera en Catamarca.

Fuentes que conocen el negocio minero en la provincia revelaron en las últimas horas un dato importante: Vale do Rio Doce no sólo tiene como prioridad la mina en Malargüe, sino que habría reorientado sus inversiones hacia Mendoza luego de que desistiera de un proyecto de envergadura en Brasil para la explotación de hierro.

Pero la misma voz aclaró que - dada la volatilidad de los mercados y de los proyectos de inversión- hoy esa prioridad todavía está. “Pero mañana nadie sabe”, alertó.

“El cuello de botella” de Migliozzi
Afecto a las frases célebres, el inefable ministro de Producción, Guillermo Migliozzi, se entusiasmaba con el anuncio de que la estadounidense Owens Illinois planeaba instalar en San Rafael una planta para la producción de envases de vidrio destinados, fundamentalmente, a abastecer a la industria vitivinícola.

“Mendoza sufre un cuello de botellas que es justamente la falta de botellas”, dijo el ingenioso ministro.

En octubre de 2008 se hablaba de la instalación de una fábrica en u predio de 100 metros cuadrados con una inversión de 85 millones de dólares. Sin que se haya declarado todavía el interés concreto de los norteamericanos, él monto de inversión subió en pocos meses . La funcionaria nacional dijo que Owens Illinois anuncia para Mendoza una inversión de 100 millones de dólares.

Según se supo este lunes en Casa de Gobierno, a los pocos minutos de hacerse el anuncio del ránking de anuncio de inversiones, la posible instalación de la planta de botellas en la provincia está todavía bajo análisis de los accionistas de la empresa.

En este caso Owens Illinois no depende del financiamiento internacional. Pero sí de una cuestión doméstica: para poder funcionar, la botellera necesita un flujo de al menos 2,2 millones de metros cúbicos de gas que, a pesar del voluntarismo oficial, por el momento Mendoza no está en condiciones de suministrar.

Migliozzi buscó sacarse de encima este problema. “Esta no es la Mendoza de hace unos años. Estamos en condiciones de garantizarle el abastecimiento energético necesario gracias a los gasoductos Beazley La Dormida y a la línea Comahue -Cuyo (para la energía eléctrica)”, manifestó en declaraciones que formuló a una revista económica.

Beazley - La Dormida apenas si alcanza para abastecer la demanda de gas en el Gran Mendoza (con 1,4 millones de metros cúbicos) y la línea Comahue – Cuyo viene siendo prometida desde 2004, todavía no empieza a construirse y estaría terminada –según la última versión- recién en 2012.

El proyecto de Rayén Curá
Otro proyecto de los anunciados también depende de las provisiones de gas. Se trata del encarado por la fábrica de cristales Saint Gobain, quien también planteó la necesidad de garantizar la provisión de gas a fin de que Rayén Curá realice una millonaria inversión en otro horno para vidrio.

Walter Formica, encargado del proyecto, decía hacia finales de 2008 que si bien el “proyecto de inversión de 50 millones de euros para un nuevo horno seguía en pie, con 70 puestos de trabajo directo, todo dependerá de las circunstancias de conseguir la energía eléctrica y el gas a precios competitivos”.

Formica repite que para desembolsar el dinero en un nuevo horno, “no sólo necesitamos que nos garanticen la provisión de gas y electricidad, sino que necesitamos precios competitivos”, en una nota publicada por la revista Área del Vino.