Mendoza sería clave para que Kirchner retenga su poder en el Senado
¿Mendoza puede hacerle perder el control del Senado Nacional al matrimonio Kirchner? Esa es una de las preguntas que se hace hoy el oficialismo y principalmente el justicialismo local. El temor a que esto ocurra explica también la movilidad del primer candidato a senador nacional del PJ por Mendoza, Adolfo Bermejo, quien parece tener el mayor desafío a la hora de evitar una derrota.
Los senadores que se renuevan son 24 en total. De ellos, 12 pertenecen hoy al kirchnerismo. O sea que la necesidad matemática es que al menos 9 de los nuevos senadores pertenezcan al oficialismo.
En Córdoba, las estimaciones previas indican que el kirchnerismo podría salir tercero o cuarto, detrás de Luis Juez, el justicialista disidente Eduardo Mondino y/o el radical Ramóin Mestre. Un mal pronóstico si se tiene en cuenta que en la bancada kirchnerista terminarán su mandato dos senadores.
En Santa Fe tampoco hay viento a favor para el kirchnerismo, ya que ninguna de las dos duplas que dominan los sondeos (tanto la de Carlos Reutemann-Roxana Latorre, como la socialista Rubén Giustiniani y María Migno) aportarán senadores al bloque conducido por Miguel Pichetto.
Por último, quedan los tres senadores por Mendoza, donde la elección también aparece reñida y complicada para el oficialismo. Hoy, la provincia aporta dos senadores al bloque justicialista (Marita Perceval y Mónica Troadello), mientras que la UCR tiene uno: Ernesto Sanz.
De acuerdo con el análisis publicado por el Diario de Cuyo, “la unificación de los dirigentes de matriz radical, que reúne a la UCR, el cobismo del vicepresidente y la Coalición Cívica; parece estar garantizando la reelección del titular de la bancada, Sanz, y el pase de diputados a senadores de Laura Montero”. De ocurrir lo que se anticipa en este diario, el poder se invertiría: dos senadores obtendría la UCR y sólo uno el PJ.
Quizás ese cambio le haga perder el mágico número 37 al kirchnerismo en la Cámara Alta. Pero no es el único que se puede producir si al kirchnerismo le va mal en las elecciones, según otros actores de la política local.
Omar De Marchi, el presidente del Partido Demócrata, apuesta a que la pérdida del control del Senado nacional se produzca gracias a su partido. En un almuerzo para periodistas que se realizó este sábado, el líder ganso arriesgo que “el senador número 37 puede ser Juan Carlos Aguinaga”. Así, se jugó por el triunfo de su cabeza de lista para el Senado Nacional, aunque no aclaró si aspira a que el ex ministro de Seguridad sea uno de los dos senadores que aportará la mayoria, o el que ganará por la minoría.
En este y otros comentarios, lo que dejó claro De Marchi es que aspira a arrebatarle bancas al radicalismo.
Bermejo y la campaña
Que la campaña está en las espaldas de Bermejo es algo que se viene notando en los últimos días. El intendente de Maipú lleva dos semanas “caminando” la provincia. Y sigue tratando de hacerse conocido para el gran público, ya que eso es necesario para el PJ mendocino, pero también, por lo visto, para evitar una derrota dolorosa del kirchnerismo nacional en la Cámara Alta.
“Me siento feliz por el grado de conocimiento que tenemos en la gente de Mendoza. Me conocen como intendente de Maipú”, dijo el candidato este domingo. Las encuestas previas coinciden con su balance: es poco probable que Bermejo no llegue al Senado. Pero su misión es más difícil: necesita imponerse de manera contundente, para hacerle un lugar también a la segunda candidata del partido, que es la funcionaria Livia Sández.Y evitar así que Mendoza sea la madre de la derrota kirchnerista en el Senado Nacional.
Sández es subsecretaria de Calidad Educativa de la Dirección General de Escuelas. Es candidata del PJ para el Senado por obra y gracia del secretario de Ambiente, Guillermo Carmona, quien logró imponerla en ese puesto.
La funcionaria jaquista es una de las que más acompaña a Bermejo en cada uno de sus recorridos. Con una particularidad: también se sube a la combi cuando el gobernador Celso Jaque sale de gira por los departamentos. Una prueba de ello es que Sández fue la única que acompañó al gobernador en la Fiesta de la Ganadería de General Alvear, donde el mandatario recibió silbidos y aplausos.
Este comportamiento es novedoso, ya que la mayoría de los candidatos peronistas por ahora evitan confluir con el gobernador, debido a su mala posición en las encuestas.